Un partido de grandes esperanzas

La moral es lo último que se pierde y la fe mueve montañas

Ramazani puede ser una de las grandes novedades en el once.
Ramazani puede ser una de las grandes novedades en el once. Juan Sánchez
Miguel del Pino
14:37 • 10 abr. 2022

Después de una racha nefasta la UD Almería se encuentra con la opción de dar un golpe sobre la mesa de la Liga Smartbank reconquistando la segunda plaza si vence a la Ponferradina y con la opción de acercarse más que nunca a Primera si en la jornada venidera conquistara el feudo pucelano. La suma de los tres puntos en juego esta noche daría a los de Rubi la ventaja de acudir a su enfrentamiento con el Valladolid buscando la victoria pero sabiendo que el empate le permitiría seguir siendo segundo y depender de él mismo en las seis jornadas que restarían para el final del campeonato.


En el fútbol la moral es lo último que se pierde y la fe mueve montañas. Lo que he expuesto en el párrafo precedente parece el cuento de la lechera o un relato de ciencia ficción si se parte del rendimiento que el equipo viene ofreciendo en las cinco últimas jornadas.


Números



En ellas el Almería sólo ha sumado cinco puntos de quince posibles ante la pasividad más absoluta de su entrenador que insiste en continuar por un camino que no conduce al éxito, y la actitud contemplativa de los directivos de nuestro equipo. No es que cinco de quince no sean números de ascenso, es que son dígitos de descenso, ya que con esta media sólo se sumarían 42 al término de la campaña, una cifra de descenso.


Esta noche de Lunes Santo el Almería recibe a la Ponferradina. Se trata de un duelo de grandes esperanzas para el futbol almeriense entre dos equipos en crisis, en el caso del cuadro berciano de resultados, en el del almeriense de juego, sensaciones y marcadores. Los bercianos llegan al Mediterráneo siendo uno de los tres peores conjuntos de la competición ya que sólo ha sumado 3 puntos, los rojiblancos sólo han superado en puntos a cinco equipos en las últimas cinco etapas ligueras.



Pese a no ganar en sus anteriores compromisos los dos entrenadores han decidido ‘premiar’ a sus futbolistas concediéndoles casi tres días de vacaciones, por lo que sólo han tenido 6 o 7 horas distribuidas en cuatro sesiones para preparar el encuentro.


Análisis



Lo del Almería no tiene explicación. Agotada la gasolina de la pretemporada el equipo se ha mostrado tremendamente irregular. Rubi ha optado por acoplar a su plantilla al tercermundista 4-2-3-1 y no aplicar el dibujo a las características de sus futbolistas. Teniendo como tiene un ramillete de volantes de primer nivel: Portillo, Samú, De la Hoz, Robertone, Robles y Arnau no juega con cuatro en la línea de creación. Disponiendo de tres delanteros goleadores: Sadiq, Sousa y Ramazani, que suman entre los tres 27 goles y 16 asistencias, el equipo sigue presentándose a los partidos con una sola referencia, dejando en el olvido el extraordinario nivel que nuestro equipo mostró en La Romareda mientras se dispuso sobre el campo con un 4-4-2, o la efectividad en Huesca cuando pasó a un 4-4-1 por la expulsión de Akieme.


Lo peor es que Rubi trata de lanzar cortinas de humo en lugar de buscar soluciones con frases como la que ofreció el sábado: “Las sensaciones en casa son mejores que los resultados”, lo que suena a un peligroso inmovilismo. Sólo me queda encomendarme a nuestra Virgen del Mar para que guíe hacia el éxito las decisiones de Rubi.


Para este partido se espera que Rubi tenga tres altas, Sousa, Ramazani y Arnau con respecto al anterior desafío, pero tampoco es seguro porque el ocultismo que rodea a las convocatorias hace que la hinchada indálica acuda a ver los partidos de su equipo sin saber con los efectivos que cuenta el técnico. Causan baja con respecto a Huesca los sancionados Villar y Akieme.


El rival

Llega al coliseo almeriense una Ponferradina que siempre ha sido un enemigo de cuidado para los nuestros. Repite con dos referentes en su ataque Yuri, primo de Charles que suele estar especialmente inspirado ante los indálicos y el lateral derecho Paris con una gran vocación ofensiva. Recupera Bolo al centrocampista Agus Medina, jefe y piloto de la sala de máquinas berciana.


El partido va a ser dirigido por el canario Trujillo Suárez, uno de los árbitros más solventes de la categoría. A sus 39 años acumula 12 campañas en el fútbol profesional. Diez en Segunda y dos en Primera. Este curso no ha tenido suerte el Almería con el colegiado tinerfeño ya que perdió en casa con el Eibar y fuera en Zaragoza, pero en ambos duelos estuvo a gran altura. Desde el VAR le ayudará Pérez Pallas.


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