Vera

National Geographic se hace eco de la ciudad sepultada de Bayra

No todos los habitantes se marcharon tras el terremoto a la actual Vera

Imagen del cerro donde se asentó la antigua Bayra, realizada por el equipo de la Universidad de Granada.
Imagen del cerro donde se asentó la antigua Bayra, realizada por el equipo de la Universidad de Granada.
Manuel León 11:24 • 01 mar. 2022

Los Católicos Reyes habían 'reconquistado' Bayra 30 años antes -de la misma forma que Putin quiere reconquistar Ucrania, por la fuerza de las armas ¿qué diferencia hay?- cuando la energía telúrica de la noche del 9 de noviembre de 1518 acabó con todos sus hogares y con 150 veratenses, muchos de ellos moriscos, convertidos al cristianismo de tapadillo, pero más veratenses que los murcianos o manchegos que acababan de llegar como 'charnegos' repobladores.


Esos islámicos, nazaríes, mudéjares y moriscos al fin llevaban siete siglos viviendo en ese monte llamado ahora del Espíritu Santo, 200 años más que los cristianos suman en la llana Vera de ahora. No todos esos moriscos que convivían con los cristianos repobladores abandonaron el cerro que se convirtió en sepultura. Algunos se quedaron en sus casas de adobe en la falda de la montaña, como ha demostrado ahora un equipo de arqueólogos de la Universidad de Granada, dirigido por Alberto García Porras. Allí han hallado vestigios de alguna vivienda con losas de piedra u baldosas de barro. La mayoría de los habitantes, sin embargo, aterrados por el devastador terremoto de 1518, se fueron a vivir a un tiro de ballesta de la colina, aunque los restos de su vida anterior y la de los antepasados musulmanes quedaron allí para siempre, para ser descubiertos ahora por el equipo de estudiosos de la Universidad de Granada.


De ello se ha hecho eco la acreditada revista National Geographic que dedica un amplio reportaje en su edición en castellano firmado por Carme Mayans a la historia de Bayra, la ciudad medieval del Levante almeriense habilitada por los árabes, tan amigos de las montañas, en el siglo IX. 



Los investigadores, tras realizar cinco sondeos en distintos puntos del cerro del Espíritu Santo, han logrado exhumar algunos de los antiguos edificios de la ciudad, vestigios de la muralla defensiva que rodeaba la población, de la Alcazaba y llegar a interesantes conclusiones. En la primera exploración se ha localizado la entrada a la alcazaba árabe. Durante el segundo sondeo, realizado en la parte alta del cerro, se han hallado sobre todo materiales cerámicos.


En la parte baja del cerro se llevó a cabo el cuarto sondeo arqueológico, que sacó a la luz los restos mejor conservados de todo el yacimiento, correspondientes a los restos de algunas viviendas. Una de ellas aún conservaba parte de sus muros con una altura de hasta dos metros. En una de las esquinas se halló lo que parece una escalera que daba acceso a una planta superior. En la zona también se han recuperado restos de cerámica y de vidrio.



Ahora, los arqueólogos han cubierto temporalmente los restos excavados en el yacimiento para proceder al estudio en profundidad de los materiales en laboratorio. Asimismo, la inestimable ayuda de las tecnologías en 3D ha permitido documentar los trabajos con este método. El reto es poner en valor el yacimiento con la creación de un futuro Parque arqueológico en este entorno catalogado como Bien de Interés Cultural (BI) para que pudiera ser visitado.







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