La temida y peligrosa invasión de la avispa asiática llega a Almería

El insecto invasor supone todo un peligro medioambiental y su picadura es más fuerte

Imagen de una avispa asiática.
Imagen de una avispa asiática. Europa

La presencia de la avispa asiática o velutina no es nueva en la provincia de Almería. Este temido insecto ya frecuentaba territorios almeriense de forma previa a este 2021. Sin embargo ha sido en las últimas semanas cuando vecinos y agricultores de las comarcas del Levante y el Almanzora están siendo testigos de una auténtica invasión de esta especie originaria del sudeste asiático.

En fincas y campos de municipios como Huércal-Overa o Albox, entre otros, estos insectos se cuentan por miles llegando ya a cortijos e incluso a núcleos urbanos. Así lo confirma un empresario agrícola asentado en el Levante Almeriense y que recuerda como los primeros ejemplares “aparecieron allá por enero y lo primero que hicieron fue apoderarse de las colmenas” de abejas. La aparición de estas avispas se ha producido principalmente en las zonas de cítricos, que suelen extenderse por parte del Valle del Almanzora y el Levante.


Los peligros de esta especie invasora son múltiples y muy serios. En primer lugar, porque las abejas, que son una de las víctimas preferidas y más fáciles de cazar para estas enormes avispas, son encargadas de polinizar en torno al 70% de los cultivos para el consumo humano. Y si la supervivencia de las abejas ya preocupaba de forma previa a la llegada de la avispa asiática, esa preocupación se ha acrecentado enormemente ahora.

“Se come a las abejas, las mariposas y los invertebrados, que son buenos para el campo. Es un problema grave de cara a lo ecológico”, señala el mismo agricultor.



La llegada masiva de este insecto tampoco augura nada bueno a corto plazo. En las comunidades autónomas donde apareció de forma previa, como es el caso de Galicia, los enjambres de avispas velutinas detectados crecieron un 70% en tan sólo un año, de 2016 a 2017. “Galicia cada vez está más verde pero solo verde, sin el colorido que le daban la flores, y esto es porque cada vez hay menos insectos polinizadores”, explicaba al periódico El País el portavoz de la Asociación Galega de Apicultores, Xesús Asorey, quien añadía que “en la fruticultura se han destruido cosechas enteras”.

Diferenciar a una avispa natural de este territorio de una asiática no es tan difícil, puesto que la especie invasora es notablemente más grande y tiene un aspecto más oscuro, con más tonalidades negras. En cuanto a sus dimensiones, los mayores ejemplares pueden llegar a los 3,5 centímetros de largo, mientras que el tamaño de la avispa común oscila el centímetro y medio, llegando en algunos casos a los dos centímetros.




Riesgo para cosechas y humanos
La provincia de Almería se enfrenta, por lo tanto, a una avispa más grande, más agresiva y que supone un riesgo para las cosechas. Pero no solo eso, sino que su picadura en humanos también es más peligrosa, puesto que al ser más grande el volumen de veneno que inyecta es mayor, siendo especialmente peligrosa e incluso mortal en personas alérgicas o vulnerables por cuestiones de salud.

Pese a todo hay un halo de esperanza para que este ejemplar de avispa no siga extendiéndose por el territorio almeriense; y es que este insecto necesita humedad, por lo que es probable que con la llegada del calor estival se reduzca su presencia.

 

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