Los agricultores del Levante se plantan ante los “precios ridículos” del mercado

Esta mañana ha tenido lugar un reparto de gratuito de hortalizas como protesta en Cuevas

Reparto de verduras y hortalizas organizado por los agricultores en Cuevas del Almanzora.
Reparto de verduras y hortalizas organizado por los agricultores en Cuevas del Almanzora. La Voz

En señal de protesta por la actual crisis de precios que está padeciendo el sector, un grupo de agricultores del Levante Almeriense se ha plantado esta mañana en el Parque del Recreo de Cuevas del Almanzora, cargados con cajas llenas de calabacines, tomates, coles y lechugas que ya no les resulta rentable vender y que han repartido gratuitamente entre los vecinos del pueblo.


El mensaje era claro: con los precios actuales, no merece la pena vender el género, por lo que es preferible regalarlo. La concentración, organizada por ASAJA en colaboración con Tomasol, Agrícola Navarro de Haro, Frutas Candil y La Granja Puerto Blanco, ha contado con una asistencia moderada: en torno a una veintena de agricultores y otros tantos curiosos y simpatizantes.


"Los precios que hoy en día se están pagando por el calabacín, la coliflor, la lechuga o el tomate son precios ridículos, precios que pueden estar entre los 10 y 25 céntimos y eso son precios con los que no se puede trabajar", denunciaba el delegado de ASAJA para el Levante Almeriense, Pascual Soler.


Desde su punto de vista, compartido por gran parte del sector, la solución pasa por realizar "retiradas" selectivas de producción para regular el mercado. "Si ahora mismo hay dos semanas en las que tenemos mucha producción, en lugar de dejar que caigan los precios se retira un 20 o un 30 por ciento durante el tiempo que se considere y los precios no caen. Eso sería lo que podría regular el mercado y sería imprescindible", ha recalcado Soler, que también es agricultor en el Levante y conoce al dedillo la problemática del sector.


Pero, para que sean efectivas, estas retiradas tienen que ser "masivas". Es decir, secundadas por todos los agricultores, para lo que hace falta la intervención de la Unión Europea, pero Bruselas guarda silencio de momento. "Hace falta una partida presupuestaria para poder hacer una retirada masiva, pero no sabemos por qué la Unión Europea le tiene tanto miedo a esta medida. Hemos hablado con parlamentarios europeos y están a favor pero no termina de cuajar y no termina de tomarse la decisión", explica.



Desde las 11 de la mañana, ha sido constante la afluencia de personas a los puestos en los que varios trabajadores de ASAJA repartían los vegetales. Los tomates y los calabacines se mostraban coronados por carteles con soflamas como "por unos precios justos" o "soluciones ya" y, mientras que algunos vecinos curioseaban la escena a cierta distancia, otros no dudaban en posicionarse: "¡Lo que os están haciendo es una vergüenza, un robo!", clamaba una indignada señora a su paso por la plaza, en una acalorada muestra de apoyo a los agricultores.


Si para una empresa como Agrícola Navarro de Haro o Tomasol los bajos precios son negativos, para los pequeños agricultores son devastadores. Pedro Pérez Castro, uno de los que acudió a la plaza, se encontraba particularmente indignado. "Mientras que los agricultores nos arruinamos, las grandes superficies se enriquecen a costa nuestra, hasta que esto no se regule los agricultores estamos sobrando, este no es el camino a seguir", afirmó tajante este agricultor, afectado por un problema que ya es casi endémico y ante el cual "ningún gobierno hace nada desde hace muchos años".


Un problema que cuenta con numerosos frentes abiertos. Otro de ellos, y muy importante, es el del "reetiquetado" ilegal de productos agrícolas procedentes de Marruecos, que algunas empresas venden como almerienses y cuyo coste de producción es mucho más bajo, según denuncian desde el sector. A este respecto, Soler ha vuelto a reclamar a las administraciones, concretamente a la Junta de Andalucía y al Gobierno central, que "hagan su trabajo" impidiendo la competencia desleal que, según consideran, supone la comercialización de productos procedentes del país vecino como si fueran autóctonos.


El acto se completó con los discursos de Pascual Soler y del presidente de ASAJA, Antonio Navarro, también presente en la concentración, como también lo estuvo el alcalde de Cuevas del Almanzora, que mostró su compromiso y el de todo el equipo de gobierno con la causa de los agricultores. "No hay nada más justo que lo que están pidiendo, que es que sus productos se vendan a un precio que les permita tener beneficios, que sería lo más normal del mundo", defendió.


Agricultores como Pedro, hijo y nieto de agricultores, lo tienen claro: "La agricultura se muere mientras que otros se enriquecen. O cambiamos o estamos muertos".

 

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