Vera

Joaquín Pierre muestra la figura de Antonio de Torres

Construirá la réplica de la guitarra que usó J. Lennon al componer `Strawberry fields forever`

En el estudio de grabación Villalobos, Joaquín Pierre posa con ‘La Invencible de Torres’, guitarra construida en Almería en 1884. Foto: Ricardo Alba
En el estudio de grabación Villalobos, Joaquín Pierre posa con ‘La Invencible de Torres’, guitarra construida en Almería en 1884. Foto: Ricardo Alba La Voz
Ricardo Alba
08:00 • 18 nov. 2018

Va a construir la réplica de la guitarra española que usó John al componer ‘Campos de fresas para siempre’ - ‘Strawberry fields forever’- cuando el Beatle Lennon rodó en Almería la película ‘Cómo gané la guerra’ de Richard Lester. Es un encargo más de los entre muchos que le hacen a Joaquín Pierre Canales, Modelista Industrial, técnico con currículo del Patrimonio Histórico, investigador, luthier, surtidor de conocimiento, experto en la vida, obra y milagros del maestro almeriense de la guitarra Antonio de Torres.


Joaquín trabaja a media jornada de monitor-formador en la Fundación Pública Andaluza para la integración Social del Enfermo Mental -FAISEM-, una experiencia que él mismo califica de gratificante, si bien, en la otra cara de la moneda, o sea, en la otra media jornada, ha colaborado con los artistas artesanos del Patrimonio Histórico en materias arquitectónicas, imaginería, edificios singulares, toda la escala del modelismo industrial, en definitiva. En virtud de lo anterior, la pregunta es: Joaquín, ¿y por qué la guitarra? Creo, por su respuesta, que hemos pulsado de la prima al bordón con las yemas de los dedos de la mano, en el primer traste del diapasón sobre el mástil. De la guitarra, naturalmente. Joaquín Pierre se lanza a tumba abierta del clavijero al puente donde se encaja la cejuela, con parada y fonda en la boca de la caja de resonancia; es una rampa apasionante de su ensambladura con el maestro Antonio de Torres Jurado, a su vez vinculado con todos los artesanos de Almería. Uno de ellos fue el fabricante de guitarras Miguel Moya Redondo, al que Antonio de Torres autorizó rubricar ‘discípulo de Antonio de Torres’ en sus etiquetas. La familia Moya emparentó con la de Joaquín Pierre. Lo tiene perfectamente documentado.


Yo quiero hablar de Joaquín Pierre, conversador incansable, mientras él cuenta que “cuando se empieza a verificar la guitarrería vemos que algunos carpinteros se inscriben como guitarreros. En el caso de Antonio de Torres su formación es muy peculiar, tan es así que la plasma en un documento de 1884 durante una visita a Barcelona: ‘de niño he sido alumno de Dionisio Aguado’, la mayor personalidad de los maestros de música de la Escuela de Madrid”. Joaquín explica que los historiadores creen que Torres va de farol. “Y no, ni mucho menos, en la exposición que voy a abrir el próximo día 21 en Vera, puedo demostrar mediante las plantillas de un análisis de la geometría de los moldes, que sin pedantería es mi espacio de autoridad, que hay una serie de información en los primeros instrumentos de Torres que provienen de la Escuela de Madrid”. Aquí, Joaquín Pierre aporta un dato curiosísimo: “hasta el año 1888 en Almería no se impone el sistema métrico decimal, por lo que, y afortunadamente para los investigadores, teníamos una vara de medir distinta a las del resto de las provincias de nuestro alrededor. La vara de Almería medía 83 centímetros con 3 milímetros, con lo cual la longitud de las cuerdas de la guitarra, que la establece Dionisio Aguado en el primer cuarto del siglo XIX, es de 650 milímetros. A este respecto yo he hecho una observación importante: son 28 pulgadas castellanas de la vara de Burgos, es una diferencia de 3 milímetros que va a datar los instrumentos con la autoría de Antonio de Torres”.


Insisto en que quiero hablar, escribir, de Joaquín Pierre. Él narra que “Antonio de Torres se ha formado en la música con Dionisio Aguado y se forma en Vera, está documentado en los estamentos gremiales, en la técnica de la construcción de la madera con los carpinteros de Vera, carpinteros de tal prestigio que ya en el siglo XVIII Fernández Caparrós, luthier constructor de Claves para Farinelli, sobrenombre por el que era conocido Carlo Broschi, un cantante castrato italiano de los más famosos del siglo XVIII. Dicho esto, en Vera había carpinteros con tan extraordinaria formación que Torres, instruido en Vera, presenta su guitarra en Madrid en el año 1852 con el apoyo del concertista Antonio Cano Curriela, de orígenes velezanos y nacido en Lorca”.  




Yo quiero hablar, escribir, de Joaquín Pierre y él relata haber sido la primera persona en publicar que “Antonio de Torres pudo pertenecer a la masonería operativa, no la especulativa, en la que los artesanos reclamaban que había un orden cósmico y que la geometría formaba parte de la transcripción de esa norma cósmica”. Joaquín Pierre se me adentra en terrenos por así decir complejos en los que fácilmente un ignorante puede incurrir en despropósitos. Así pues, casi mejor lo dejamos para cuando dicte su conferencia en Vera el próximo día 21. Joaquín me anticipa una información de sumo interés que revelará en su charla, por lo que me pide silencio. Y en silencio queda.


Yo quiero hablar, escribir, de Joaquín Pierre. Él me describe que va a exponer una colección de herramientas “increíblemente valiosas de la época de Antonio de Torres. Una de las herramientas es posiblemente única porque tiene la marca de Antonio, es un rasero antiquísimo que podía haber estado en posesión de los carpinteros de Vera. Este rasero, que parece la reja de un arado, es una herramienta cuya técnica de forja tiene que ver con el acero de Damasco, una técnica conocida desde la Edad Media”. Joaquín tiene acariciado cuál pueda ser el destino de esta herramienta singular.


¿Les he comentado que yo quiero hablar, escribir, de Joaquín Pierre? Joaquín colaboró en la restauración del retablo de la iglesia Nuestra Señora de la Encarnación de Vera, también en el informe del Convento de los Mínimos, el actual Convento de la Victoria, para los que la Junta de Andalucía aportó la financiación. Joaquín Pierre recuerda que el retablo lo hizo María Luisa García Ortega, especialista en Restauración Pictórica y Escultórica.


Bien, les hablo, escribo, de Joaquín Pierre. Tiene una mascota, una gata de nombre Perséfona, PE en diminutivo. Joaquín, sorprendentemente, no sabe tocar la guitarra; bueno, la afina, saca unas cuantas notas, aunque no llega a concertista. Con su trabajo de modelaje, de luthier, hay una colaboración con Manuel Caparrós (archivero municipal de Vera) que ha sacado a la luz las vías de pequeño comercio de navegación de cabotaje que tenía Vera con Sevilla. Esto canalizó las ventas de los instrumentos musicales por esta vía. La conversación ha durado 34 minutos y 21 segundos, la grabadora es implacable; así pues, lo que ha quedado fuera de estas líneas habrá que escuchárselo de viva voz en Vera.


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