Cepos, lazos y jaulas trampa en un coto privado de Sierra Alhamilla

Agentes de Medio Ambiente encontraron cantidad de artes de caza crueles y prohibidas

Instrumentos localizados en el coto, en una foto cedida por Serbal.
Instrumentos localizados en el coto, en una foto cedida por Serbal.
Eva de la Torre
23:58 • 15 feb. 2016

Un autentico coto de los horrores es lo que agentes de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía encontraron hace unos días en Sierra Alhamilla. Jaulas trampa, cepos de varios tamaños y lazos sin freno, todos ellos artes de caza totalmente ilegales y prohibidos, además de productos de dudosa procedencia y más dudoso uso.


Este arsenal destinado a la captura y muerte de animales silvestres, se encontraba en una nave situada en un coto privado al que llegaron los agentes durante una investigación iniciada tras encontrar un zorro muerto atrapado en un lazo.


Todo comenzó por una denuncia ciudadana que advertía a la Asociación Serbal de la existencia de lazos repartidos por un coto. Tras avisar a Medio Ambiente, media docena de agentes comienzan a recorrer la zona en busca de los lazos. A lo largo de la búsqueda pudieron ver restos de animales en algunos de ellos, hasta que localizaron el cuerpo de un zorro,en avanzado estado de descomposición, atrapado en uno des esos mortíferos instrumentos.


Según explica el delegado de Medio Ambiente, Antonio Martínez, fue “la gran labor de los agentes, que, gracias a su persistencia, estuvieron durante horas recorriendo la zona, y terminaron dando con la nave en la que encontraron gran cantidad de instrumentos prohibidos”.




Método no selectivo
Tanto los cepos como las jaulas trampa o los lazos son métodos de caza no selectivos, por lo que pueden acabar matando a cualquier animal del monte, incluidas especies protegidas y en riesgo de extinción. En cuanto a los lazos sin freno, fabricados con cable de acero, se usan para la captura de zorros y están preparados para que al cerrarse, una vez que el animal introduce la cabeza o alguna extremidad, quede atrapado, provocando una muerte lenta y cruel. Suelen colocarse ocultos entre los matorrales en senderos de paso marcados por las pisadas de los propios animales.


En el caso de los cepos, al intentar liberarse, algunos animales en su desesperación  han llegado a arrancarse una pata y para terminar muriendo poco después desangrados.


No es la primera vez que  agentes de Medio Ambiente localizan este tipo de instrumentos ilegales repartidos por el monte.


Sanción e incluso cierre del coto
Tras la localización de la nave con las artes de caza prohibidas, desde la Delegación de Medio Ambiente se ha iniciado un expediente sancionador contra el propietario del coto en el que se han encontrado. Según explica Antonio Martínez, el expediente puede acabar en una fuerte sanción económica e, incluso, en el cierre temporal del coto. De hecho, no sería la primera vez que esto ocurre, ya que en 2014 fue suspendido el aprovechamiento cinegético en un coto situado en Rágol.


El delegado de Medio Ambiente ha destacado el papel que juega la colaboración ciudadana a la hora de detectar y retirar este tipo de instrumentos prohibidos. “Por suerte, cada vez hay más sensibilidad respecto a la caza ilegal”, ha comentado.



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