El limpiaparabrisas: cómo y porqué funciona de la manera que lo hace

Los limpiaparabrisas son componentes ejecutores del sistema de limpieza de las ventanillas

La Voz

Lo utilizamos por inercia y es un elemento fundamental para la buena conducción, pero pocas veces nos preguntamos cómo y porqué funciona de la manera que lo hace. El limpiaparabrisas es un componente muy importante en un coche retira la suciedad y permite la visibilidad cuando hay condiciones climatológicas adversas. Lluvia, tierra, nieve. Es clave y, si falla, hay momentos en los que no podríamos conducir. Así funciona un limpiaparabrisas.


Imagendel sistema de limpiaparabrisas con recambioscoche.es




Es un componente que ejecuta la acción de limpiar las ventanillas, indicada previamente por parte del conductor. Están formados por unos brazos extensibles cubiertos por goma para ajustarse correctamente al cristal y poder así limpiarlo. Su correcto ajuste es importante para su buen funcionamiento, ya que, en caso contrario, su rendimiento se reduce, además de poder generar un ruido muy molesto para la conducción. El conductor es, precisamente, quien decide qué brazos se ponen en marcha y qué velocidad. Tradicionalmente, los coches disponen de limpiaparabrisas delanteros y traseros, los primeros con tres velocidades y los segundos, con una. Los modelos más recientes cuentan con un sofisticado sistema que optimiza el trabajo. 



 

El desgaste del tiempo, errores en el motor, un golpe o un ajuste erróneo son los principales problemas que pueden surgir en el funcionamiento de un limpiaparabrisas. Si estos no se activan cuando corresponde es porque el problema está en el motor. Podría ser un error en el interruptor o un cable roto. Al igual que cuando se ponen en marcha espontáneamente, sin haber dado una indicación previa. Por otro lado, cuando hay un ruido extraño, posiblemente la solución está en algún recambio, ya que algún material podría haberse dañado por el uso continuado. Hay que tener en cuenta que algunos problemas surgen por la suciedad acumulada, lo que se traduce en movimientos más lentos. 

 

Cómo cambiar las escobillas

Las escobillas limpiadoras constituyen el eje del limpiaparabrisas, ya que son las que arrastran la suciedad. Es un material que queda expuesto a las condiciones exteriores, por lo que sus síntomas de dañado son anteriores a los de otros componentes del vehículo. Se recomienda cambiar este componente cada año y el proceso de sustitución es muy sencillo. Tras adquirir las piezas en una plataforma online especializada en recambios, hay que levantar el limpiaparabrisas y girarlo, a fin de deshacer la sujeción y retirar el viejo componente. Una vez llegado a ese punto, es el momento de colocar e instalar el nuevo.  

 

Mantenimiento

La vida útil de estos componentes puede prolongarse si se siguen una serie de consejos. El líquido limpiador es importante y no hay que olvidar limpiar las escobillas cada cierto tiempo, ya que la suciedad acumulada puede dañarlas. Esta acción gana importancia en momentos de fuertes lluvias o de nevadas. Es recomendable, además, comprobar que los brazos están bien ajustados a las escobillas y que no se salen cuando hay movimientos, ya que esa acción podría afectar incluso al motor. Otra medida que ayudará en el mantenimiento es evitar la colocación de los brazos en posición vertical durante un largo tiempo. 

 

 

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