Más kilos, más precio, pero menos dinero para el bolsillo

El informe de campaña de Cajamar reúne a más de 200 empresarios y técnicos agrícolas

Eduardo baamonde,  junto a Roberto García Torrente y David Uclés, ayer, en la presentación del Informe de Campaña.
Eduardo baamonde, junto a Roberto García Torrente y David Uclés, ayer, en la presentación del Informe de Campaña.

El invernadero almeriense -que produce más hortalizas que Portugal o Grecia enteras y que alimenta a más de 500 millones de personas- tiene ante sí el reto de escribir una hoja de ruta fiable de cara a los próximos años, en los que no parece que vaya a desaparecer la inestabilidad de los precios y la pérdida de exclusividad en muchos mercados. 


A ello se le une la cada vez más clara evidencia de que se ha alcanzado el tope de producción con más de 38.000 hectáreas y de que los futuros ingresos deben venir por el lado de la diferenciación, no de los kilos.


De todo eso y de más se habló ayer en la Casa de las Mariposas, con la Navidad luciendo en las calles, en la presentación del decimonoveno Análisis de la Campaña Hortícola de Cajamar que elabora su servicio de Estudios Agroalimentarios, en un acto al que acudieron más de 200 empresarios, técnicos y profesionales del sector que representa, junto con la industria auxiliar, casi el 40% del PIB provincial.


El corolario de la campaña 2018/2019 es que la agricultura intensiva almeriense volvió a batir récord de producción y exportaciones, pero con una acentuada caída de rentabilidad. El incremento de casi el 7% de los costes de producción ha roto la tendencia de los últimos años. “Destaca, en este capítulo, el encarecimiento de la mano de obra por encima del 12%, a consecuencia de la entrada en vigor del nuevo salario mínimo a principios de este año”, informó  David Uclés, director del Servicio de Estudios de Cajamar. El aumento de la superficie invernada ha coincido con el incremento del número de autónomos agro, que alcanza los 19.285, y de los trabajadores por cuenta ajena inscritos en el Régimen Especial Agrario de la Seguridad Social, que se sitúan por encima de los 53.500.



La producción ha crecido el 6.4% anual y alcanza los 3,7 millones de toneladas, cultivadas en más de 58.000 hectáreas sumandos los dos ciclos de campaña. El valor conjunto de la agricultura intensiva aumenta el 5,3% y supera ya los 2.200 millones de euros. Las exportaciones se incrementaron el 10,1% en volumen y el 11,7% en valor: Almería vende en el exterior el 80% de su oferta, 2,7 millones de toneladas, que reportan más de 2.600 millones de euros a la provincia.


Industria auxiliar, garantía de futuro
El presidente de Cajamar, Eduardo Baamonde expresó la finalidad de este informe anual, que fue presentado por primera vez en 2000 con el objetivo de convertirse en una referencia de información y análisis para ayudar al conjunto de los agentes económicos implicados en su toma de decisiones, y como muestra del compromiso de Cajamar con el ‘Modelo Almería’. 


Ante la incertidumbre de un sector que parece haber tocado techo en cuanto a volumen de producción, Roberto García Torrente, director de Innovación Agroalimentaria de Cajamar,  quiso resaltar el segmento de negocio de la industria auxiliar almerienses como garantía de futuro, “por su capacidad para crear diversidad empresarial y económica a su alrededor”. La industria auxiliar cerró el pasado ejercicio con un crecimiento 16% en empleo y de casi el 10% en ventas. 


La teoría de las cinco 'S'
Eduardo Baamonde habló de las cinco eses para explicar la evolución de la agricultura: primera fue la suficiencia, hace más de cincuenta años, para asegurar que hubiese suficiente producción en todos los mercados; después, una vez alcanzados excedentes alimentarios, se ahondó en la seguridad alimentaria; el siguiente paso fue el de la consecución de artículos de consumo cada vez más saludables; ahora se está trabajando mucho en la consecución de un mayor sabor; y por último el reto de futuro, la última ese, es la de la sostenibilidad. “Tenemos, además, que darnos cuenta de que ya no somos exclusivos con nuestras hortalizas en muchos mercados, por el cambio climático, y hacia donde hay que virar es hacia la diferenciación”.


En esa línea abundó también García Torrente señalando que “tenemos que ser realistas de que hemos alcanzado un tope con el tradicional ‘Modelo Almería’, que nos han copiado, y que hay que tender hacia una agricultura inteligente”. 


 

Temas relacionados
Casa de las Mariposas Consumo Autónomos Invernaderos Navidad Cajamar Agroalimentación Medio Ambiente Cambio climático Industria Jugadores

para ti

en destaque