Cuenta atrás para la nueva Cámara que tendrá que estar renovada en 2018

La institución cumple 130 años y se juega estos meses su futuro y el modelo de financiación

Día de luto en la Cámara de Comercio de Almería, el 2 de diciembre de 2010, en el que la directiva daba a conocer el Decreto de supresión de cuotas
Día de luto en la Cámara de Comercio de Almería, el 2 de diciembre de 2010, en el que la directiva daba a conocer el Decreto de supresión de cuotas
Manuel León
01:00 • 25 may. 2017

Un empresario de la piedra de Macael, Diego Martínez Cano, lleva camino de convertirse en el presidente más longevo de la historia de la Cámara de Comercio de Almería. Tras ocho años de mandato ganados en elecciones y cuatro años de propina en situación de interinidad, el presidente de Cuellar Stone puede batir todos los récord al frente de la institución con sede en el Cabo de Gata.


Sin embargo, tras todo este tiempo de incertidumbre, desde hace unos días la nave cameral ya tiene hoja de ruta con la publicación del Decreto del Gobierno que obliga a las comunidades autónomas a que desarrollen el reglamento de la Ley de Cámaras aprobada en 2014 y a que se abra el proceso de renovación de cargos mediante elecciones antes de octubre de 2018.


El más longevo
Será por tanto el momento de ver cómo quedan articuladas las nuevas funciones de una corporación centenaria que fue herida casi de muerte en 2010 con el Decreto Zapatero que suprimió la financiación mediante cuotas a los socios. “El caballo de batalla -reconoce el interino presidente- en el nuevo reglamento será que podemos arañar alguna cuota de financiación pública para que podamos subsistir”.




Desde hace siete años, la Cámara almeriense, como el resto de sus homólogas, ha sobrevivido gracias al empeño personal de sus directivos, a través de la financiación de programas europeos y de haber reducido la plantilla de 52 trabajadores a 12.


Eso ha tenido un alto coste económico porque durante estos últimos años, la Cámara urcitana se ha tenido que embarcar en el pago de indemnizaciones por despido por valor de 1,5 millones de euros.




Pero mientras en el camino han desaparecido, por falta de oxígeno financiero otras cámaras hermanas como Jaén y Melilla, la de Almería ha logrado sobrevivir gracias a cursos de formación y a la fórmula de competir en el mercado libre, aunque con la obligación tácita de seguir dando servicio público y mantener, por ejemplo un registro, a disposición de las empresas exportadoras.


Recuerda Martínez Cano, auxiliado antes por Fernando Ruano y ahora por Víctor Cruz en la gerencia, que “a pesar de no recibir apenas del erario público, somos empresas de derecho público y tenemos que dar servicio si se nos demanda, a las 44.000 empresas de la provincia.




La situación de interinidad se ha alargado, a pesar de que cuando el PSOE e IU gobernaban en pacto, se estuvo a punto de alcanzar un acuerdo de reglamento.


Ahora la tramitación se ha vuelto a reanudar y se están haciendo encuestas para valorar el papel que desempeñan. Lo que pide la Cámara es que se les dote con un porcentaje del presupuesto  que recibe el ICEX, “para que podamos facilitar el comercio exterior a las empresas, porque hemos demostrado que la marca Cámara es reconocida y abre puertas, no queremos limosna, queremos encomiendas de gestión o que nos dejen ser privadas como en EEUU o Inglaterra”.


En unos meses se abrirá paso un nuevo periodo electoras y todo apunta a que vicepresidentes como Rafael Ubeda pueden tomar el relevo de ese Diego Martínez que cuando llegó al despacho de Cabo de Gata aún no conocíamos  Facebook ni mandábamos mensajes de whatsapp.



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