La defensa de Santi Mina: “El móvil es económico, quiere sacarles el dinero”

El caso queda visto para sentencia tras cuatro intensas sesiones de juicio en la Audiencia

David Goldar y Santi Mina en la última sesión del juicio
David Goldar y Santi Mina en la última sesión del juicio La Voz
Javier Pajarón
14:22 • 01 abr. 2022

El juicio oral contra los futbolistas Santi Mina y David Goldar por una presunta agresión sexual quedó visto para sentencia este viernes tras cuatro intensas sesiones celebradas en la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Almería. La abogada del delantero del Celta de Vigo, Fátima Rodríguez, resumió en poco más de una hora la posición de la defensa y los acusados agotaron su 'última palabra' con un "agradecimiento al trato recibido" en la sala durante la semana.


Los magistrados Társila Martínez, Ignacio Angulo y Soledad Balaguer comenzarán ahora la deliberación para alcanzar un fallo sobre el destino de los acusados. No hay un plazo para conocer la sentencia, aunque la decisión podría conocerse en algunas semanas. Luego podrá ser recurrida ante el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía y ante el Tribunal Supremo.


La defensa de Santi Mina centró su informe en desgranar, según su criterio, las contradicciones en la declaración de la "presunta víctima" durante el proceso judicial y afirmó que "el objetivo final de todo esto es pedir una cantidad de dinero a ambos". "El móvil es económico, quiere sacarles el dinero, no existe otra explicación", insistió.



Fátima Rodríguez aseguró que la mujer "prestó su consentimiento en todo momento" y, si no hubiera sido así, habría una error en la interpretación del consentimiento que "destruye el dolo". Es decir, que Santi Mina entró en la furgoneta donde la joven mantenía relaciones consentidas con Goldar y se unió sin encontrar rechazo de ella. Cuando se agobió, lo expresó y Mina paró. Esta es la interpretación de la defensa.


No obstante, la letrada, única persona en la sala que vivió las cuatro sesiones sin mascarilla, dio un paso más allá y cuestionó aspectos de la presunta víctima, a la que llamó en varias ocasiones "señorita". "Tenía 30 años, era una mujer y ellos unos niños", subrayó. "Sorprendentemente (al principio) se olvidó de la mitad de la violación y luego en sede judicial dijo que Santiago Mina le introdujo tres dedos en la vagina", ironizó.



La defensa trató de explicar también la comparecencia del detective privado contratado para seguir a la denunciante en su vida privada y analizar sus hábitos. Visiblemente molesta, miró a la prensa congregada en la sala, hizo una pausa y argumentó que el seguimiento está justificado por las declaraciones de la mujer, que había dicho que tuvo que cambiar sus hábitos de vida, de vestir y de relacionarse. "Se puede vestir como quiera", dijo de manera vehemente.


También aludió a su salud. "Podía tener ansiedad por lo que fuere, pero no se puede asociar a lo había pasado dos años antes. Como mucho sería un trastorno por ansiedad y eso puede ser por muchas cosas", expuso.



Pruebas

La posición de Mina no es sencilla porque existen pruebas para avalar la versión de la víctima. "Un cúmulo, una cascada de pruebas", en palabras del fiscal Miguel Blasco. La mujer denunció haber sufrido una agresión sexual nada más salir de la furgoneta, se lo trasladó a sus amigas y a los primeros guardias civiles en llegar a la zona de Mojácar donde estaban, sin hacer referencia alguna a la condición de futbolistas de ambos.


Santi Mina admitió haberse disculpado allí, pero su letrada Fátima Rodríguez interpreta esto como "un gesto de empatía" con una persona que se sintió "agobiada", pero no como un reconocimiento tácito de que hubiera hecho "algo malo" en la furgoneta.


Luego ratificó la denuncia en sede policial y judicial y mostró síntomas en su primer exploración en el área de urgencias donde fue atendida. Los forenses confirmaron que tenían una lesión genital, un arañazo provocado por una uña, y dos lesiones en una muñeca y un tobillo "compatibles" con haber sido sujetada.


Además, varios psicólogos de instituciones públicas de Almería, Madrid y Baleares han confirmado que sufre un trastorno de estrés postraumático "compatible con el relato de hechos" y vinculado sin dudas a ese episodio. Los médicos fueron muy tajantes en su explicación sobre la veracidad de los síntomas y su conexión con la denuncia por una presunta agresión sexual.


La primera sesión del juicio oral se celebró a puerta cerrada el pasado lunes en la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Almería para preservar la identidad de la denunciante. Esta situación provocó que la prensa no pudiera escuchar ni a la joven ni a Santi Mina ni a David Goldar ni a las amigas citadas como testigos (fueron a recriminarles a los futbolistas de manera inmediata los hechos aquella noche).


Sin embargo, el nombre completo, la edad, el lugar de trabajo, las ciudades de residencia y el nombre de su pareja fueron revelados a lo largo de las tres sesiones restantes.


La Fiscalía pide ocho años de cárcel para Mina por una presunta agresión sexual, pero no acusa a David Goldar. El tribunal debe decidir si condena al delantero del Celta de Vigo y, en ese caso, si le aplica un tipo penal más benigno como el abuso sexual. Las defensas solicitan la libre absolución.







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