Piden 90 años por lanzar al mar a seis personas de una patera en una pelea por supersticiones

Alain N. B. se sienta en el banquillo acusado de seis homicidios en un juicio con jurado popular que comienza el lunes

Llegada de los supervivientes al Puerto de Almería en diciembre de 2014
Llegada de los supervivientes al Puerto de Almería en diciembre de 2014
Javier Pajarón 03:00 • 15 sept. 2016

La oscuridad devoró la patera la madrugada del 5 de diciembre de 2014. La inmensa llanura del Mar de Alborán mutó poco a poco en una superficie escarpada de olas y crestas de espuma blanca y los ocupantes de la embarcación clandestina miraron al cielo.


El temporal agotaba las energías de los jóvenes subsaharianos. Guineanos, cameruneses, nigerianos. Mujeres embarazadas y menores de edad. Tres días perdidos en alta mar consumían  la moral de los viajeros. Entonces surgieron los rezos y la superstición. Y la tensión. Y la muerte.


Sólo una parte de los navegantes alcanzó la dársena del Muelle de Levante del Puerto de Almería a bordo de la embarcación de rescate de Salvamento Marítimo. Los 29 supervivientes llegaron destrozados, conmocionados por la travesía y afectados físicamente. La Cruz Roja de Almería desplegó a sus voluntarios en los módulos de custodia temporal y las ambulancias trasladaron a cinco mujeres embarazadas hasta el complejo hospitalario de Torrecárdenas para recibir asistencia médica.


Las aguas se tragaron un número indeterminado de inmigrantes, entre siete y diez personas según los primeros datos. La “patera de la muerte” engordó las cifras del drama de la inmigración clandestina y los ocupantes (adultos sanos) pasaron a Centros de Internamiento de Extranjeros (CIEs) para su expulsión. Alain N. B. y un compatriota camerunés acabaron en Algeciras (Cádiz).




Y entonces el caso cobró tintes macabros. La Policía Nacional en Cádiz arrestó a los dos jóvenes acusados de arrojar por la borda a los compañeros de viaje desaparecidos en las aguas de Alborán y construyó un relato basado en las declaraciones de cuatro supervivientes, testigos directos del episodio.


A partir del próximo lunes, un jurado popular reunido en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Almería juzgará a Alain N. B. como presunto autor de la muerte de seis personas. La Fiscalía pide para el camerunés 90 años de cárcel por los homicidios (el cumplimiento efectivo serían 45 años).


Un pastor y las cifras
La acusación cree que los presuntos homicidios se produjeron durante un enfrentamiento por motivos religiosos. Según el escrito de acusación, sostenido sobre la instrucción desarrollada por la Policía Nacional en Algeciras, los acusados (uno fallecido en prisión) atacaron a sus  compañeros  acusándolos de provocar con sus rezos el fuerte temporal que hacía zozobrar la barca. 


Según esta versión, los agresores arrancaron los listones del fondo y golpearon a las víctimas (católicas) hasta lanzarlas al mar embravecido, donde se perdieron. 


La operación de rescate de los cuerpos fue inútil y sólo se halló un cadáver frente a las costas de Motril (Granada) unos días después. También hubo cierta confusión sobre el número de fallecidos, puesto que los testigos ofrecieron datos confusos sobre las muertes. Asimismo, la cooperante de la ONG Caminando Fronteras que alertó a Salvamento  anunció inicialmente casi 60 viajeros a bordo de la patera. Con esa valoración, las cifras no cuadran.


La próxima semana el jurado estudiará el caso y determinará qué pasó en la “patera de la muerte”. Según testigos, un pastor nigeriano tocaba a los ocupantes entre rezos y los inmigrantes caían fulminados. Sin vida.  


"Una absoluta chapuza procesal"
El camerunés Alain N. B. defenderá su inocencia a partir del próximo lunes representado por el conocido penalista Esteban Hernández Thiel. El letrado se muestra muy crítico con la investigación judicial sobre el suceso acaecido en la patera aquel mes de diciembre. “Es una absoluta chapuza procesal”.


El abogado de la defensa lamenta “la falta de garantías legales” para Alain N. B. durante todo el proceso y tratará de mostrar durante el juicio con jurado popular la inconsistencia del relato de cuatro testigos (la veintena restante de ocupantes de la patera no  acusó a Alain N. B. de arrojar a ningún pasajero al mar).


La defensa solicita la libre absolución de este ciudadano camerunés. Desde enero de 2015 ha mantenido su inocencia en el episodio de la patera y ha negado su participación en cualquier labor de organización, dirección o coordinación en la embarcación clandestina.
 



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