Integrar a toda la cadena para ejercer más influencia

El último Agroateneo analizó el estado de las relaciones entre el sector y las Administraciones

Foto de familia con los intervinientes en el debate.
Foto de familia con los intervinientes en el debate. La Voz

Es necesario reforzar las conexiones entre los distintos ámbitos de la cadena de valor para que el negocio hortofrutícola  en su conjunto sea “escuchado” por la Administración. Esa podría ser una de las conclusiones parciales alcanzada en  la última cita del programa de debates Agroateneo, que organizan La Voz de Almería, Agricultura 2000 y Cadena SER Provincia de Almería a través del espacio SER Agricultor, con el patrocinio de la Asociación de Obtentores Vegetales (ANOVE), que se ha celebrado en el Aula de Formación de Tecnova el pasado 17 de julio.


En este coloquio han  intervenido Elena Saenz, directora de ANOVE; Manuel Galdeano, presidente de Coexphal y de APROA; Carmen Galera, directora general de Tecnova; Alfonso Zamora, gerente de Ecohal y Andrés Góngora, secretario provincial de COAG

Aunque la mayor parte de los intervinientes ha coincidido en la necesidad de unificar la representatividad de toda la cadena ante las distintas instancias administrativas, existen algunos matices relevantes en esta concordancia. Por ejemplo, en el caso de ANOVE, Elena Saenz ha apuntado que las empresas obtentoras desearían sentirse “más conectadas con la cadena, ya que aportamos un insumo imprescindible. Se puede cultivar sin suelo, pero no sin semillas”.

Para Manuel Galdeano, si existe una base sólida para ejercer influencia ante los poderes públicos, citando en ese aspecto el papel de la interprofesional Hotiespaña, por ejemplo.  Galdeano  a matizado que dicha influencia se hará más patente conforme las “cosas se pongan peor en el sector”. 

Carmen Galera ha planteado diferencias significativas en la integración de la cadena de valor en otros países respecto a España, citando ejemplos significativos como Israel y Holanda, “donde  el sector no se percibe seccionado entre distintas zonas. En España, en cambio aparecen por separado andaluces, murcianos, gallegos, etc.” La directora de general de Tecnova ha recordado que “es necesario liderar el sector hortofrutícola español desde Almería, pero hay que hacerlo desde todos los niveles. Nuestra guerra es global”.

Alfonso Zamora ha insistido en diferenciar los distintos escenarios institucionales en cuanto a las posibilidades de ejercer influencia. Para el gerente de Ecohal, no es la mismo la Junta de Andalucía que la  Unión Europea, un ámbito en el que, en su opinión, se puede ejercer lobby.  en Bruselas hay entre 20.000 y 30.000 lobbystas, y ha matizado que lo que consigue un eslabón de la cadena o una foco de influencia sectorial puede “ir en detrimento de los demás”. 

Andrés Góngora  ha introducido una visión divergente sobre el concepto lobby, cuya acción “está muy controlada en Bruselas”. Además, ha insistido en que este fenómeno no es algo necesariamente bueno, ya que trata de aplicar estrategias para sobreponerse a otras decisiones. En cualquier caso, Góngora ha defendido la necesidad de ejercer un liderazgo hortofrutícola desde Almería o desde el todo el sureste, pero basado la dimensión social sobre la  que descansa todo el sector.  

Relaciones

No hay una postura coincidente sobre la calidad de las relaciones entre el sector y la Administración. Elena Sanz detecta una gran diferencia cuando el tema planteado al Ministerio es ajeno a la PAC. “Nuestro sector está muy regulado y cuando solicitamos inspecciones nos encontramos con que no hay ni técnicos ni presupuesto. Pero para la PAC si existen recursos”.  De forma añadida, la directora ANOVE apuntó la dificultad para encontrar vías de colaboración con la Administración a fin de paliar sus limitaciones. 

Para Coexphal, las relaciones con el Ministerio marchan bien, según Galdeano, pero no tiene la misma perspectiva Carmen Galera: “hay reuniones, se exponen temas y te escuchan. Pero no hay consecuencias”. La directora de Tecnova explica que esta entidad ha planteado a instancias ministeriales los pasos a seguir para alcanzar una mayor rentabilidad en el sector hortofrutícola, “pero todo se queda ahí”. a la vez, recuerda que el sector agroindustrial se encuentra con el problema de la segmentación entre departamentos  -”estamos entre Agricultura e Industria”- y por eso, se hace muy necesario plantear soluciones conjuntas de toda la cadena de valor. 

Zamora, por su parte, ha insistido en las disparidades que existen entre ámbitos “en un 80 por ciento estamos todos de acuerdo. el problema es el otro 20%. 

El gerente de Ecohal también es partidario de que exista una única voz, citando a Hortiespaña como opción en este sentido.  De paso, ha planteado también  un enfoque político de la cuestión básica del debate al apuntar diferentes visiones ideológicas desde la Administración, especialmente en el caso de la andaluza. 

Para Andrés Góngora, las disensiones dentro del sector y las distintas sensibilidades a lo largo de la cadena son situaciones que el político “espera” para así “descargar su responsabilidad”, un hecho que para el secretario provincial de COAG  tiene consecuencias: “al final las instituciones esperan que el sector soluciones sus problemas”.


 

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