Si el campo se organiza ganaría 700 millones más por campaña

Es la fórmula para acabar con las crisis de precios

Imagen de archivo de un almacén de la provincia.
Imagen de archivo de un almacén de la provincia.

Es más fácil cooperar con los grandes grupos de la distribución que con nuestros vecinos de al lado”. Este comentario, expresado en la última entrega del foro Agroateneo, y expresado por el director general de Única Group, Enrique de Los Ríos, resume uno de los problemas que limitan la capacidad de la agricultura almeriense par obtener mayor valor añadido de las hortalizas que produce.


En el debate abierto en este foro los dirigentes de cuatro de los principales grupos comercializadores de la provincia, Única, CASI y Anecoop, coincidieron en la necesidad de mejorar la organización interna del sector para poder competir con mayores garantías de éxito en los mercados nacionales e internacionales. De hecho, fueron capaces de poner cifras a esa aseveración.


Extra de ingresos
Una desorganización que finalmente las cuesta el dinero a los agricultores y a las empresas comercializadoras. El dato que ponen sobre la mesa es que, partiendo de la base de las alrededor de 32.000 hectáreas de invernadero que se cultivan en la provincia, se podría obtener una mejora de los ingresos que se estima en el entorno del 20 por ciento.


El cálculo es sencillo, partiendo de esa premisa; la agricultura almeriense factura en conjunto cerca de los 3.000 millones de euros, por lo que esa mejora porcentual “nos llevaría a lograr un aumento de los ingresos para el sector que estaría entre los 600 y los 700 millones de euros anuales en ingresos extra”, apunta De los Ríos.


Dicho de otra forma, por cada uno por ciento de alza en los ingresos que se podrían conseguir mejorando la comercialización, en base a una mayor unidad de acción, el balance para el campo aumentaría en torno a los treinta millones de euros, una cifra nada despreciable. Si la mejora fuera del 10 por ciento, la cifra superaría los 300 millones de euros anuales.


Todos ganan 
Esa mejora en la organización, traducida en la planificación de las cosechas, las variedades a cultivar en cada zona y en cada producto, o la suma de los volúmenes a comercializar, permitiría un incremento de los ingresos para los agricultores que se estima en una cantidad de 25.000 euros por hectárea, mejorando sensiblemente la rentabilidad de las explotaciones.


Esa mejora en los procesos de mejora de los precios tiene precedentes que permiten realizar este tipo de afirmaciones. Uno de los ejemplos llega desde la región italiana de Emilia Romagna, una de las mayores productoras de manzanas rosadas de Europa, que sufría un fenómeno similar al que está protagonizando Almería. La unión de la práctica totalidad de las cooperativas para vender juntas sus producciones, propició una mejora de precios del 30 por ciento en un periodo de apenas dos años.


Desorganización 
Tanto de Los Ríos (Única) como Antonio Domene (CASI) o Iván Rodríguez (Anecoop) coinciden en que la agricultura almeriense está aún lejos de mejorar su nivel de organización porque “es el productor el que decide qué planta y cuándo lo hace -afirma Domene- y lo hace por intuición, porque en una campaña un producto se ha vendido bien y muchos apuestan por cultivarlo”.


Iván Rodríguez dice que Almería tiene mucha potencialidad para abordar con éxito los mercados, “pero quizá debemos sentarnos a dialogar para pensar un poco más a lo grande y menos en lo local”.

 

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