Hay que “normalizar” el análisis de la firma isotópica

El sector exige más información para garantizar la calidad de los cultivos ecológicos

Foto  de familia con los ponentes y autoridades del Ayuntamiento de El Ejido.
Foto de familia con los ponentes y autoridades del Ayuntamiento de El Ejido. La Voz
La Voz
09:25 • 21 dic. 2018 / actualizado a las 09:30 • 21 dic. 2018

El Centro Universitario Analítico Municipal de El Ejido (CUAM) se ha convertido esta semana en el escenario donde ha tenido lugar la quinta sesión de debate de ‘Agroateneo’. En esta ocasión, el foro organizado por La Voz de Almería, Agricultura 2000 y Cadena Ser, se ha centrado en el debate entorno a la huella isotópica de lnitrógeno, coincidiendo en un momento de expansión de las plantaciones ecológicas almerienses. En esta ocasión el número de participantes asciende a cinco   que son María Jesús Martínez Bueno, profesor de química analítica de la UAL; José Manuel Moreno Rojas, investigador del IFAPA; María del Mar Cuadrado Gómez, analista del CUAM; José Antonio López Berenguel, coordinador del departamento técnico de BioSabor SAT; y Gregorio Monsalvo, consultor agrícola.



El debate



La sesión ha girado principalmente entorno a la relevancia de la huella o firma isotópica, que es una técnica que se emplea para analizar la cosecha y poder determinar si ésta es ecológica o no. Si bien es cierto que se trata de una herramienta que se aplica principalmente al producto, también se debate sobre su aplicación a los fertilizantes utilizados y el campo. 



Jacinto Castillo, director de Agricultura 2000 y moderador de ‘Agroateneo’, comenzó pidiendo a los ponentes una valoración inicial sobre la firma isotópica desde cada una de sus perspectivas.



Por su parte, María del Mar Cuadrado apuntaba que desde el CUAM “nuestra principal tarea ha sido poner orden en cuanto a información y transmitirla a pie de campo”. Y es que los parámetros y límites de los análisis no están bien definidos. Precisamente sobre este punto han coincidido todos los participantes, que aseguran la necesidad de “normalizar” el procedimiento estableciendo unos límites así como líneas de actuación.



Por su parte, José Antonio López Berenguel defiende que la implementación de la firma isotópica es “necesaria para certificar la producción agrícola”. Señala que tradicionalmente “cuando se pensaba en ecológico se imaginaba una parcela pequeña de campo al aire libre. El invernadero genera dudas en la veracidad de esa ecología y por eso es necesario aplicar los análisis”.



Redefinir el concepto Otra de las cuestiones que se plantearon fue la de si, debido a la falta de legislación y el gran número de variables a tener en cuenta, es necesaria una reconstrucción del concepto ecológico. A rasgos generales, nuevamente todos confluyeron en que el problema no está en redefinir qué es una producción ecológica, sino “crear herramientas complementarias para poder certificarlo y defenderlo ante el resto de Europa”, según declaró María Jesús Martínez Bueno.



En cambio, desde IFAPA, José Manuel Moreno insiste en que el principal objetivo es “educar a los agricultores”, es decir, mostrarles cómo se emplea correctamente el análisis del Delta 15 porque “probablemente sea la técnica que más potencial tiene”.


Ser y parecer

En Almería existen aproximadamente 3.500 hectáreas de cultivo ecológico y van en aumento. Desde la perspectiva de BioSabor, José Antonio López afirma que la provincia posee un buen producto ecológico, pero que es tan importante “demostrarlo como parecerlo” porque además, “el consumidor cada vez está más formado y exige más”. Con esto propone que sea obligatorio el sometimiento de los cultivos a los análisis y de manera más exhaustiva. 


Por lo tanto, otro de los puntos de convergencia de la sesión fue, en palabras de José Manuel Moreno “no estar siempre esperando a que nos marquen los límites”. La conclusión general extraída fue que, si cada vez más agricultores se suman a la producción ecológica y existe una notoria falta de información así como de legislación, es el propio sector el que debe adelantarse y ser proactivo estableciendo límites que garanticen la credibilidad y la calidad del agro almeriense. 


Aunque la solución a la incertidumbre sobre la firma isotópica parece clara, aún queda por ver si el Gobierno toma cartas en el asunto para acabar con un problema que hace sentir estancados a muchos de los agricultores que quieren evolucionar.


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