Un protocolo para las carabelas portuguesas

IU propone en Roquetas un procedimiento de información y recogida de estas falsas medusas

Un ejemplar de carabela portuguesa, hace unos días en la playa de Mónsul.
Un ejemplar de carabela portuguesa, hace unos días en la playa de Mónsul. La Voz

Desde finales de marzo se han detectado varios casos de varamientos de las carabelas portuguesas en las playas de la provincia, algunas de ellas, en Roquetas.  Por ello, Izquierda Unida propone elaborar “un protocolo de información y recogida de esta especie de hidrozoo sifonóforo, que no medusa, evitando riesgos innecesarios, para garantizar una mayor seguridad de la ciudadanía y de los empleados municipales del servicio de playas, Protección Civil y Policía Local”.


“Queremos prevenir que se genere una gran alarma, ante el avistamiento de esta especie, entre los vecinos y aquellos que visiten Roquetas. Esta situación nos preocupa, el verano está muy próximo y las playas estarán repletas de bañistas expuestos al peligro de su picadura”, asegura el concejal de IU Juan Pablo Yakubiuk.


Moción
En la moción presentada por IU, se solicita, en primer lugar; “la redacción de un protocolo para la información ciudadana a usuarios de playas de Roquetas de Mar, relativo a los riesgos ante la presencia de carabelas portuguesas y, para la gestión de la retirada y tratamiento de las mismas por parte de los servicios municipales correspondientes”.

En segundo lugar; según señala Yakubiuk, “este protocolo se redactará y elevará a supervisión final, a la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, para su colaboración, coordinación y homologación con los servicios de emergencia y correcta gestión medioambiental”. El concejal ha indicado que “el equipo de biólogos marinos de la Consejería que se encargaría de estudiar el protocolo elaborado, además de asesorar y apoyar al Ayuntamiento, se encuentra adscrito al Programa Sostenible del Medio Marino Andaluz”.


50 metros de células urticantes


Los tentáculos de la Physalia physalis, conocida popularmente como carabela portuguesa, pueden llegar a alcanzar cincuenta metros de largo. Cada centímetro de ellos posee más de un millón de células urticantes. El contacto con estos desencadena consecuencias neurotóxicas, citotóxicas y cardiotóxicas, además, aunque esté inerte en la arena, su contacto puede provocar reacción.