Padres, sindicatos y profesores ven bien el Bachillerato de tres años
Padres, sindicatos y profesores ven bien el Bachillerato de tres años
Mariano Rajoy anunció durante su discurso de investidura como presidente del Gobierno de España que la etapa educativa del Bachillerato será modificada para que se desarrolle durante tres cursos educativos. No especificó si ésto supone una Educación Secundaria Obligatoria de tres cursos, en vez de los cuatro actuales; y si este cambio supondrá anticipar la enseñanza oblitatoria a los 15 años.
Preguntados por este cambio normativo y estructural; padres, sindicatos y profesores de Almería lo han recibido positivamente, ya que todos coinciden en que la fase final de la ESO se ha convertido en un espacio común para estudiantes que quieren seguir en el Bachillerato y otros que prefieren la Formación Profesional; con lo que ambos se ven perjudicados.
Ya lo venían pidiendo
María del Mar Golbano, del sindicato ANPE, afirma que “es una petición que desde hace tiempo venimos haciendo como un cambio necesario dentro del sistema educativo. El problema actual en los centros radica en la etapa de Secundaria. Así que lo que se debe hacer es anular el cuarto curso de la ESO para adelantar la diversificación de Bachillerato y de FP, de forma que los alumnos que no quieren seguir estudiando puedan ingresar en la Formación Profesional. Además, el Bachiller está muy condensado con sólo dos cursos, con lo que un año más posibilitará que haya una mejor formación para los alumnos”.
Por otra parte, esta responsable sindical incide en que “a nivel europeo somos los que tienen un Bachillerato más corto, con sólo dos años; mientras que en todos los países es de tres o cuatro cursos académicos”. Respecto a la continuidad de los 16 años como edad para acabar la educación obligatoria, dice que “no tiene por qué cambiarse. Se puede mantener y comenzar un año antes la diversificación. Aunque tampoco creo que fuera un problema anticiparla un año”.
Piden un acuerdo estatal
Antonio Valdivieso, de Comisiones Obreras, pone el acento en que “es necesario un acuerdo estatal por la educación para evitar que cada vez que hay un nuevo gobierno se produce un cambio en el modelo educativo. Se pueden hacer cambios, pero no se puede modificar de arriba a abajo. De todas formas, una reforma que consiste simplemente en tres cursos de la ESO y tres de Bachillerato, no responde a las necesidades reales del sistema educativo, cuya prioridad es rebajar la tasa de abandono escolar. Al final se trata de conectar la oferta educativa con la demanda del mercado laboral y para eso no basta con dividir las etapas de una u otra forma”.
La clave para el responsable de Enseñanza de CC.OO es “abordar otras cuestiones que de verdad inciden en la tasa de fracaso escolar, como ligar más los ciclos formativos a la empresa, los programas de inserción laboral; y otros aspectos que nos acerquen al resto de Europa, donde el abandono del sistema educativo tiene tasas mucho menores que en España”.
La opinión de los padres
Román Puentes, de FAPACE (asociaciones de padres de la provincia), reconoce que “hemos hablado muchas veces de lo preocupados que estamos por los chicos de 16 años que no están animados a seguir estudiando, con lo que un Bachillerato de tres años podría hacer que los chavales encuentren un camino a seguir y no dejar el sistema educativo”.
El problema que resalta este portavoz de los padres es que “el último curso de la ESO no sirve ni para el alumno que lo pierde, que está pensando en la Formación Profesional y ni siquiera va a clase; y tampoco para el que de verdad quiere seguir estudiando y tiene que esperar otro año para llegar al Bachillerato”. Sin embargo, Román Puentes resalta que “hay que estudiar el riesgo que supondría adelantar la enseñanza obligatoria a los 15 años”.
Finalmente, Antonio Galindo, profesor de La Salle, considera que “hay muchos alumnos que no tienen interés y les da igual ocho que ochenta; y a ellos hay que ofrecerles una alternativa para que aprovechen esos años y logren la mejor formación posible”.