Como cada año el incendio de residuos en El Ejido ha llegado
Yel ayuntamiento pone el grito en el cielo, y la junta abre expediente, y el ciudadano se traga el humo y la empresa se pone de perfil ante el incendio. Una película a lo Berlanga que ya nos conocemos por aquí. Los bomberos controlan la hoguera, pero anuncian que no podrán hacer nada y que arderá hasta el último recurso de residuo. Todos los años lo mismo, oiga. Qué lata de tíos. Habría que decir mejor que listos de tíos. No se sabe qué hacer con los residuos, o no se quiere hacer nada con ellos, y al final el fuego purificador le hace el trabajo a la empresa. Y las administraciones ponen el grito en el cielo. Pero de ahí no pasan. Si al agricultor se le ocurre hacer una pira en sus tierras con los residuos vienen los de medioambiente y le ponen una multa para no olvidar en su vida. El agricultor paga por llevar los residuos de su invernadero a una empresa de gestión y ésta lo único que sabe hacer es una gran hoguera en tiempo de estío. Supongo que para poner algo más de calor al verano. Pandilla de elementos. Todos los años igual. Es increíble, parece de película clase b, pero así se escribe la historia en Almería.Y ahora nos sale el imputado alcalde ejidense exigiendo responsabilidad a la junta de doña Susana. Y la de los eres de doña Susana, ni corta ni perezosa, abre expediente a la empresa. ¿Cuántos tiene abiertos de años anteriores? ¿Qué ha tenido que pagar la empresa por culpa de esos expedientes? La noticia suele ser que se abre, pero nadie dice nada cuando se cierra. En cuestiones como la que tratamos, ustedes me van a perdonar, pero pienso mal, me quedo corto y acierto en que estamos ante una jugada en la que la empresa no está sola. Aquí la mesa tiene como mínimo tres patas: Empresa, ayuntamiento y junta. Dos de las patas ponen el grito en el cielo, pero el grito, como los cohetes, sube con fuerza, tiñe de colores la noche y al final, tras el ¡oh! de la multitud se pierde en la oscuridad.
En unas semanas, ya lo verán, nos olvidaremos del incendio de El Ejido, de los humos, de los gritos de Góngora y de los expedientes de Díaz. Y el ciclo se volverá a poner en marcha. Y cuando la empresa ya no tenga más capacidad para amontonar residuos una nueva candela volverá a limpiar el solar y a calentar la noche ejidense. Y de nuevo aparecerán los gritos de Paco y los expedientes de Susana.