El gobierno encuentra su chivo expiatorio

Carmen Tomás
02:02 • 15 sept. 2021 / actualizado a las 07:00 • 15 sept. 2021

El Gobierno parece haber encontrado la piedra filosofal para rebajar la factura de la luz, asunto que se está convirtiendo en su peor pesadilla. No porque millones de ciudadanos tengan dificultades para pagarla y tengan que quitarse ese dinero de otras cosas tan fundamentales como la alimentación, no, porque cree que le penaliza electoralmente como señalan todas las encuestas. Por ello, no ha buscado una solución rápida y justa, sino que se ha limitado a encontrar el chivo expiatorio que toda izquierda necesita cuando es incapaz de solucionar un problema y que, en este caso, son las compañías eléctricas. La culpa siempre es de otro. Es un clásico. La prueba del nueve es que hace semanas, cuando el precio de la luz empezó a escalar, la culpa era de Aznar, luego de Rajoy, luego del precio del gas, luego e Europa y así hasta ayer que decidieron que la culpa era de las compañías.



El resultado de tantas semanas de estudio por parte del Gobierno es otro clásico de la izquierda, las empresas ganan mucho dinero y se puede y se debe “confiscar” parte de sus beneficios para, en este caso, trasladarlo al recibo de la luz y conseguir que se reduzca. También se ha decidido que temporalmente se reduzcan o eliminen los impuestos a la electricidad y que el IVA al 10% siga también hasta fin de año. El lunes, el presidente Sánchez apuntaba en una entrevista que esta rebaja del IVA le había supuesto a Hacienda una merma de ingresos de unos 1.400 millones de euros. No es cierto. A pesar de la bajada, se ha recaudado más al subir el importe de las facturas. Son trolas que suelta Sánchez, que no le rebaten, pero que no por ello dejan de ser trolas. La recaudación por este impuesto va a superar los 2.000 millones de más a finales de año y otros casi 3.000 por los derechos de emisión. Estas dos cantidades al servicio de los ciudadanos y las empresas igual hasta podríamos llamarlo escudo social.



En todo caso, el gobierno parece haberse decidido por entablar una guerra con las eléctricas que, por cierto, ya otro gobierno socialista perdió en los tribunales. Mientras, la factura sube y sube y más que lo hará en los próximos meses, cuando a la luz se le sume la calefacción y los carburantes sigan por las nubes o la cesta de la compra sea una cuesta cada día para miles de familias. No se ha buscado una solución. Se ha señalado a un culpable y patada al balón hasta ver qué pasa. También en esto, el gobierno está sobrepasado y alérgico a buscar una solución con los expertos que saben de esto, comportamiento que ha mantenido con prácticamente todos los asuntos importantes desde que está en La Moncloa. Nos esperan meses de rascarnos el bolsillo, porque según los expertos las medidas tomadas no son las adecuadas, más si tenemos en cuenta que a todos los problemas este otoño se sumará el hecho de que tres centrales nucleares pararán para recargar. De hecho, una semana de noviembre las tres estarán paradas al mismo tiempo.








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