Los tiranos destruyen la convivencia y las democracias

La luz debe salir para todo el mundo por igual

Leyendo en estos días de verano a un clásico, Sófocles (496-406 a.C) y a un escritor realista ruso, Antón Chéjov (1860-1904), a pesar de su distanciamiento en el tiempo, me resulta muy ilustrativo y a la vez actual, por los momentos en que vivimos en nuestra nación, estas dos citas: 


 “La verdad puede más que la razón”. ” Un estado donde queden impunes la insolencia y la libertad de hacerlo todo, termina por hundirse en el abismo” (Sófocles). 


 “El hombre vulgar espera lo bueno y lo malo del exterior, el que piensa lo espera de sí mismo” (Chéjov).



 La decadencia, deshonestidad y falta de valores de la mayoría de nuestros políticos, hacen que vivamos una desorientación total. El ansia de poder, de estar arriba, impide ver con claridad lo que se debe hacer para que el pueblo mitigue esas angustias diarias con el fin de subsistir, sí, digo subsistir. 


 Tenemos una sociedad  insensibilizada, manejada, sin espíritu, sin ánimo, que no se rebela ante tanto abuso, iniquidad y burla hacia las dificultades  de los demás. Esas dificultades cotidianas que corroen a la enorme mayoría del tejido laboral de nuestro país. 



  ¿Vamos a vivir siempre de subvenciones y sin perspectivas de un horizonte laboral? 


 La luz debe salir para todo el mundo por igual, no podemos lamentarnos constantemente de la incertidumbre y las dificultades, porque los problemas siempre están y estarán. Debemos exigir que no nos den limosnas, ni migajas, que nos proporcionen trabajo y dignidad para realizarlo.


Las subvenciones están para los que realmente lo necesiten, no podemos crear un ejército de subvencionados y no crear riqueza para que estos puedan proporcionar prosperidad a nuestro país. Debemos administrar bien nuestro dinero, que es de todos los españoles, de nuestros impuestos, y no despilfarrarlos en asesores, dietas, pagas perpetuas, etc. Seamos humildes, justos, equitativos, rechacemos la corrupción y trabajemos juntos por la prosperidad de todos y no de unos pocos. 


 Sé a ciencia cierta que hay cientos de personas involucradas, que salvaguardan los derechos humanos. Ojo con la manipulación, que anda a sus anchas por todos los medios de comunicación y están arrinconando a la democracia y volviéndola corrupta y no creíble. Esto origina odio, mucho odio y, como observamos a diario últimamente, causa mucha violencia… el fin de algunos miserables, es volver a iniciar esa división y odio atroz entre unos y otros españoles. 

El rencor y la venganza deben desaparecer en esta sociedad convulsionada.  


Hay que encontrar de nuevo la honestidad como desafío de satisfacción, de esta manera hallaremos la libertad para compartirla con los demás. Por favor alimentemos y propaguemos siempre el bien a nuestro alrededor. 

 

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