Hemos conocido la victoria de CSIF en la recogida de basura

No ha sorprendido al personal la actual victoria del CSIF en la recogida porque en la de la limpieza prácticamente barrió a los llamados sindicatos de clase. Pensaba uno que tras el descalabro se iban a tomar medidas por parte, fundamentalmente, de los clásicos sindicatos de clase, UGT y CCOO. Tras la nueva y rotunda derrota de los dos anteriores, tras la aplastante victoria del CSIF, hay que preguntar: ¿A qué se han dedicado las direcciones de los dos sindicatos mencionados a lo largo de estas semanas entre una y otra elección sindical? La Unión General no ha conseguido ni presentar lista. Comisiones solo consiguió un delegado. El restante fue para USO. Menuda panorama. Siete CISF, uno los Cocos y uno para USO.


¿Han oído o leído ustedes que desde UGT y CCOO. se haya tomado alguna medida para cortar la sangría producida? A nosotros no nos ha llegado noticia alguna. ¿Han oído o leído que los altos dirigentes de los dos sindicatos hayan puesto sus cargos a disposición del órgano competente? Por aquí no se sabe nada. Mira que si los han hecho y no nos hemos enterado. Quite usted, aquí no dimite nadie, aquí no hay dirigente que ponga el cargo a disposición de órgano alguno no sea que se lo acepten y se vean fuera de la dirección. Y hace un frío fuera de no te menees. Decían en UGT, cuando el trasvase de afiliados a CSIF en las anteriores elecciones, que con su pan se los coman.


Se los coman o no, en la empresa adjudicataria de la recogida y limpieza de las basuras de la capital se han ustedes llevado un batazo de campeonato, y es de imaginar que la ejecutiva al tendría que decir sobre la debacle. Y si alguna explicación se merecen los afiliados de UGT, los de Comisiones con mayor motivo porque ellos que han venido mandando en el comité de empresa desde los tiempos del can-can han sido barridos. ¿Qué estarán pensando los viejos dirigentes ante la situación por la que está pasando su sindicato? Hace más de veinte años se hablaba de la unión de los dos sindicatos de clase, ante el descalabro que están viviendo en estos tiempos lo mismo se lo tenían que hacer mirar. El problema, como ya ocurrió entonces, son los sueldos y los cargos de los dirigentes. Nadie quiere ser el sacrificado, pero la ambición de unos y de otros está llevando a UGT y a Comisiones a la derrota. ¿Final?

 

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