Al edil de Partaloa, Antonio Peñuela, lo hemos crucificado

  • Juan Torrijos
  • 00:30
  • 13.06.2018

Lo primero, aunque entiendo que ya no sirve para mucho, es ofrecer públicamente mis disculpas por las veces que hemos escrito en esta columna que el alcalde de Partaloa, don Antonio Peñuela, se estaba pasando por el forro de sus caprichos los edictos judiciales. Lo siento señor alcalde, vaya desde aquí mi deseo de que sea usted capaz de aceptar mis disculpas, pues entiendo que entre todos, y yo he colaborado, le hemos crucificado injustificadamente como ha reconocido el Tribunal Constitucional. Y no sólo por lo que a usted se refiere, también y muy especialmente por su familia, que ha tenido que soportar las críticas y los ataques de la oposición política y de paso los comentarios de la prensa, entre los que me encuentro y por lo que les reitero a usted y su familia mis disculpas. Enhorabuena por la sentencia del Constitucional que recupera para usted un prestigio que entre todos, empezando por algún tribunal, dejó en entre dicho. 


Ante situaciones como la vivida por el señor Peñuela habría que plantearse la facilidad con las que lanzamos a los políticos a la oscuridad, vilipendiamos sus vidas, hostigamos a sus familias y nos creemos con derecho a hundir toda capacidad social y política del personaje en cuestión. Me gustaría conocer lo que piensa ese juez que ha mantenido la vida pública de Antonio Peñuela en la lanzadera de la ignominia, cuando llega el Constitucional y lo libera de esos años pasados y de una sentencia que lo condenaba. Esa resolución que aportó a la oposición política la posibilidad no de hacer una crítica política al trabajo del señor Peñuela, sino de atacarle como culpable de una acción ilegal que se ha demostrado no lo era y a la que algunos nos sumamos. Los que nos dedicamos a la crítica política nos lo tenemos que hacer mirar, pero que algunos jueces, a la hora de hablar a través de sus dictámenes hagan lo mismo. Entre sus laudos y la letra impresa de nuestros artículos hundimos y mandamos a más de un político al lado oscuro de la sociedad. Y por mucho que le pidamos disculpas a don Antonio Peñuela, alcalde de Partaloa, va ser difícil olvidar los años por él vividos y las líneas y más líneas que sobre él y contra él hemos dejado para la historia en letra impresa. ¿Cómo borramos todo lo escrito sobre él, cómo saldamos la deuda con él y su familia contraída?


Últimas de Opinión