Guerra de medios y elecciones

Emilio Ruiz
01:00 • 03 abr. 2016

La guerra desatada entre algunos medios de comunicación nacionales a veces deriva en ribetes apasionantes. En los anales del periodismo español queda el cruce de calificativos generado en las postrimerías del siglo pasado entre los diarios “El País” y “Abc”. Mientras el primero era para el segundo “el periódico socialista”, el segundo era para el primero “el diario de la caverna”. En las últimas semanas, la discordia mediática ha tenido como protagonistas a dos de los más importantes grupos de comunicación. El diario “El País” ha cuestionado en sus páginas la utilidad que la Conferencia Episcopal está dando a los 250 millones de euros que anualmente recibe de los contribuyentes que colocan una equis en la declaración de la renta. El periódico de Prisa informaba de que, de ese dinero, los obispos destinan menos a Cáritas que a sufragar gastos de medios de comunicación como 13 Televisión y la Cope. Fernando Giménez Barriocanal, presidente de los medios de comunicación episcopales, justifica el inmenso dineral gastado en esas emisoras “porque la Iglesia debe estar presente en la sociedad”. Dice Barriocanal que el dinero que los obispos emplean en 13 TV “es una inversión y no un gasto”.
Carlos Herrera, el reciente fichaje estrella de la Cope y artífice de que esta emisora se haya aupado al segundo lugar del escalafón de las emisoras de las radios más escuchadas de España -en detrimento de Onda Cero- se ha entrometido en la disputa empresarial, como es lógico para defender a sus nuevos patronos. Nuestro paisano cree que tras las críticas de “El País” a la Conferencia Episcopal, y también a Podemos, no se esconde otra cosa que el deseo de Juan Luis Cebrián de ver en La Moncloa a un Pedro Sánchez que haría todo lo posible por conseguir el perdón para las deudas que arrastra el grupo Prisa.
Carlos Herrera es un periodista que casi siempre se ‘moja’, a veces demasiado, lo cual es de agradecer… o no. Sobre el tiempo político que tenemos, su postura es clara: “En junio iremos a votar, por una sola razón: el sectarismo feroz de un secretario general socialista que ha desechado cualquier acceso a la grandeza negándose a una gran coalición con su principal adversario político, el Partido Popular. Ha preferido entregarse al canto de sirena de la izquierda radical, extrema, arcaica y absurda, antes que ceder a la evidencia de que el país, este solejar medio arruinado que podría acabar de despertar mediante un gobierno de amplia base, necesita un acuerdo de reformas prudentes pero valientes y un programa consensuado de gobierno que le proporcione la imprescindible estabilidad para desafiar este presente impertinente y cabronzuelo”. Joder con Carlos.







Temas relacionados

para ti

en destaque