El presidente de Unicaja habla a la plantilla

Antonio Rodríguez hace balance y mira al futuro

Antonio Rodríguez hablando con la plantilla de Unicaja Costa de Almería.
Antonio Rodríguez hablando con la plantilla de Unicaja Costa de Almería. Unicaja Almería

Vivas antítesis sucesivas de lo pretencioso, a Antonio Rodríguez le ha bastado muy poco, algo menos de cuatro meses, para marcar su estilo. El tiempo y la percepción que de él tenemos son dos cosas complementarias, y a esto la neurociencia añade que la atención es un factor clave para medirlo. Al realizar una actividad absorbente, que ocupa nuestro interés, el tiempo ‘pasa rápido’, y ahí está la razón por la que el presidente ahorrador ha vivido sus primeros 115 días al frente del club ‘a velocidad Zaytsev’: se está volcando en hacer real su propuesta de club moderno. El opuesto italiano del Kuzbass Kemerovo ruso tiene el récord del mundo, 134 km/h del balón en saque. Hay otra marca estratosférica, 148 km/h oficiosos de Miguel Ángel López, receptor cubano del Sada Cruzeiro brasileño. Da lo mismo en el uso de la metáfora. Rodríguez cumplió 100 días en el cargo el 17 de diciembre y no quiso quitar el foco al equipo. Ahora sí, le toca revisión: “Un periodo intenso y una valoración positiva”.


El primer pensamiento al echar la vista atrás es el haber aprovechado al máximo el tiempo en la aplicación de las bases principales que sustentaron su proyecto ‘sobre el papel’. En el traslado al día a día ha afrontado con pragmatismo la necesidad de acomodarlas, algo lógico, sin desvirtuarlas, algo básico, para respetar la naturaleza de la entidad y, a la vez, ponerla a favor del futuro que tiene planificado y que ya se ha comenzado a edificar. Así, Antonio Rodríguez he encontrado lo que esperaba al llegar a la presidencia: “En realidad, pese a que pueda entenderse como un cargo meramente representativo, es necesaria gran implicación en determinadas áreas de gestión si pretendemos que el club siga evolucionando”. Hace suya “la coordinación entre todas las áreas, gerencia, junta directiva, parcela deportiva, con la subdivisión de cuerpo técnico y plantilla… y a su vez la extensión con afición y sociedad”.


Precisamente en esa última parcela piensa reforzar el que considera pilar básico de futuro, “consolidar relaciones con las administraciones y contar con su compromiso y apoyo, existiendo reciprocidad en ese compromiso social y sentido de pertenencia que siempre ha definido a este club”. Las áreas de gestión interna ya están definidas y dando sus primeros pasos, “gracias a la implicación de todos los miembros de la junta directiva”, y dos de las cuestiones que más ilusión despiertan en Rodríguez se dirigen precisamente a un modo sencillo, pero a la vez complicado de ejecutar: “Plan de trabajo para entablar relaciones con otros clubes y definir claramente la política de cantera, decidiendo líneas para potenciarla de cara a la próxima temporada”. Y es que “hay clamor y todo el mundo coincide, pero ahora estamos dispuestos a eso de ‘ponerle el cascabel al gato’, con interés y con capacidad para hacerlo”.



Así es como se da fondo a ese “positiva” pegado a su gestión, y sí, “satisfecho por el apoyo recibido”, pero con proyección de su personalidad cuando añade la coletilla que jamás quedará desfasada, “aunque queda mucho por hacer, siempre quedará tanto por hacer…”. El calor humano ha sido una de sus constantes desde el minuto uno, dejando claro que no es de ‘cantos al sol’. A una primera visita de presentación a la parcela deportiva en su hábitat del Moisés Ruiz han seguido varias más, lo que considera “imprescindible: los jugadores deben entender que se les exige, claro, y a su vez que tienen todo el apoyo, así que mantengo contacto con ellos”, relata a la par que lamenta que “por horarios y obligaciones, menos de lo que me gustaría”. El presidente, eso sí, encuentra reciprocidad desde cuerpo técnico y plantilla.


El último encuentro se produjo en el último entrenamiento de 2020, tono agradecido por el esfuerzo realizado, ánimo para lo que viene y entrega de un detalle para que se disfrutase en Nochevieja con sus seres queridos. Además, los propósitos, todos ellos compartidos: “en primer lugar, salud para todos y que salgamos pronto de esta pandemia, y después seguir creciendo como club, que se consolide el proyecto de esta temporada, luchando por todos los títulos, y que los aficionados puedan volver pronto al pabellón”. De primera mano, explicación de la aprobación del proyecto de integración Unicaja-Liberbank: “Entidad referente en el sistema financiero, la quinta en el ranking español, y podremos seguir contando con su apoyo, como ha venido haciéndolo durante más de treinta años, de forma ininterrumpida”.



Tranquilidad de la plantilla respecto a la noticia, explicada por el propio presidente ante cualquier duda que pudiera surgir, Antonio Rodríguez aprovechó para, una vez más, dar “nuestro agradecimiento a nuestro patrocinador principal, Unicaja Banco”. Es justo y necesario por todo lo pasado, pero a su vez un adelanto de los buenos tiempos que se avecinan: “La actual situación sanitaria ha impedido plantearnos la posibilidad de volver a competir en Europa, aunque el deseo será retornar tan pronto como se pueda, esperemos que en la próxima temporada, y en el ámbito nacional, hay varios clubes que se han reforzado mucho, lo que agradecemos, pero, aunque con mayor competencia, Unicaja Costa de Almería sigue siendo y seguirá siendo una referencia en la máxima categoría del voleibol español”.


Todo ello, junto con el gran proyecto de cantera, precisa de apoyos externos que ya se están buscando e incluso encontrando: “Es una ocasión magnífica para el tejido productivo y para que así se perciba estamos trabajando; indudablemente, el futuro y las categorías inferiores irán de la mano de los recursos que tengamos y de los compromisos y acuerdos que alcancemos con colaboradores y patrocinadores”. Así deja claro que “Unicaja Costa de Almería es de todos y el siguiente y más ambicioso proyecto, más todavía”. Antonio Rodríguez ha hecho suyo el de la 2020/2021, con toda la confianza depositada en él, situándolo como base para el 2021/2022, el que será creado por la nueva junta directiva. Así, por esa decidida fe en las posibilidades presentes y jamás entendiéndolo como un periodo de transición, sus cien primeros días han sido, en ‘lenguaje vóley’, a ‘velocidad Zaytsev’

 

Temas relacionados
Voleibol

para ti

en destaque