El Real Madrid despierta en el Camp Nou y traslada las dudas al Barça de Koeman

Los de ZIdane se imponen al Barcelona con goles de Valverde, Sergio Ramos (penalti) y Modric

Celebración madridista.
Celebración madridista. AS

Adiós a las derrotas ante el Cádiz en la Liga y ante el Shakhtar en la Champions. El Madrid de Zidane despertó a tiempo y lo hizo en el mejor escenario posible, un Camp Nou vacío que vio cómo el equipo blanco es capaz de trasladar la crisis al eterno rival. Los blancos se impusieron en un partido en el que les valieron los goles de Valverde, Ramos y Modric para liderar la clasificación de la Liga.

Koeman y Zidane quisieron dar protagonismo a sus jóvenes valores. Todo el mundo contaba con Ansu Fati, pero junto a él y Messi entró Pedri para que Griezmann viera el partido desde el banquillo. En el Madrid, Valverde ocupó el lugar de Modric y Asensio fue el compañero de Benzema y Vinicius en el tridente.

El talento de los atacantes de ambos equipos no tardó en aflorar. La inspiración de Benzema se destapó en los primeros minutos, cuando asistió a Fede Valverde para que se quedara solo frente a Neto y marcara el primer tanto de este Clásico de la jornada 7 de la Liga. La ejecución del canterano fue perfecta.


Le siguió Ansu Fati dos minutos después cuando fue el último eslabón de una cadena que empezó por Messi, siguió con un desmarque por la izquierda de Jordi Alba y acabó con un remate del joven valor blaugrana en posición de delantero centro. Otra demostración de efectividad del joven jugador blaugrana.


De un partido de goles se pasó a un encuentro de ida y vuelta en el que los porteros tuvieron mucho que decir. Primero apareció Courtois tapando una ocasión clara de Leo Messi, que no pudo zanjar en esa acción su sequía de más de 900 días sin marcar en un Clásico. La respuesta de Neto vino en una ocasión clara de Karim Benzema.


Hasta el descanso, el choque siguió viajando de una portería a otra aunque se echó en falta la magia de un Messi al que le costó entrar en el área del Real Madrid y el desparpajo y la clase de los Vinicius y Asensio, con muy poco protagonismo en toda la primera mitad.
La polémica, presente

La segunda trajo un partido similar, con un Benzema siendo el que mejor lee los partidos en el Real Madrid y un Ansu Fati como amenaza constante en el Barcelona. El canterano tuvo la primera pero cruzó el balón en exceso mientras Messi se lamentaba de que su compañero no viera cómo se acercaba amenazante a la portería contraria desde el punto de penalti. El peligro azulgrana no cesó y Coutinho remató un balón al exterior de la red después de ganarle la espalda a un Lucas Vázquez que ocupaba el lateral después de que Nacho tuviera que abandonar el partido.

El suspense llegó a renglón seguido en un agarrón de Lenglet a Ramos que Martínez Munuera consultó con el VAR para pitar penalti. El capitán del Real Madrid volvió a demostrar que es un especialista poniendo la pelota junto al palo para evitar la buena estirada de Neto. El de Camas es cada vez más infalible en su rol de lanzador de las penas máximas.

Don Luis Suárez Miramontes alzó la voz en Carrusel para preguntarse a qué juega este FC Barcelona. "Si esto es fútbol holandés es mejor que cambiemos", dijo ante la pérdida de rumbo que mostró el equipo de Koeman en esa fase del choque. Y aunque en algunos momentos trataron de amenazar a la portería de Courtois, las mejores ocasiones en el tramo final del partido fueron para el Madrid. Neto se hartó de trabajar para mantener el partido con vida. Eso sí, no pudo evitar el tanto de Luka Modric, que fue el que sentenció el partido en el 90' para hacer que el Madrid duerma líder con una ventaja de seis puntos sobre su gran rival.



 

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