Ricardo, el niño que se hizo un hombre en la portería

Llegó al club rojiblanco en la temporada 2003-2004. Nadie le ha regalado nada

Ricardo en la etapa de Unai Emery en el Almería.
Ricardo en la etapa de Unai Emery en el Almería. La Voz
Rafa Góngora
09:50 • 16 abr. 2020

Nadie le ha regalado nada en el mundo del fútbol para llegar al Almería y disfrutar de su pasión, el fútbol, como su profesión. Hablamos de Ricardo Molina, aquel niño que se hizo un hombre en la portería después de muchos años, muchas temporadas trabajando a tope para estar hoy trabajando y disfrutando de su Almería en el ambicioso proyecto de Turki Al-Sheikh.




Ricardo Molina lleva el escudo del Almería en su corazón y pasó su infancia en Los Molinos, un club, una entidad canterana que jamás olvidará porque en el campo molinero Constantino Cortés dio sus primeros pasos como portero en el fútbol canterano para llegar a lo que es hoy en día.




Almeriense de pura cepa y que defiende a su tierra allá por donde va. Ricardo Molina llegó al Almería en la temporada 2003-2004 procedente del club molinero para competir en el filial rojiblanco y en 2007, tras el ascenso a Primera División, salió del equipo de su tierra para seguir compitiendo en la portería fuera de Almería hasta el año 2013. Aquella etapa en el primer equipo le sirvió para crecer en todos los sentidos.




Primer equipo
En el curso 2013-2014 después de sufrir el Maestro Ángel Férez un ictus en Pamplona, Ricado llega al filial y una vez recuperado Ángel, Ricardo continúa en el fútbol base formándose; aquella etapa también fue clave para Ricardo Molina porque le sirvió para despertar esa pasión perdida por la portería.




Y con mucho trabajo, esfuerzo y dedicación, está en el primer equipo desde la temporada 2018-2019. Ricardo Molina tiene el título de Entrenador Nacional Nivel III y Entrenador Nacional de Porteros por la Real Federación Española de Fútbol (RFEF). El preparador de portero rojiblanco es un tipo muy humilde, sincero y un profesional enorme, como ha venido demostrando desde que llegó al club rojiblanco, hace ya unos cuantos. No se imagina la vida sin su familia y sin la portería. Un almeriense de corazón y que siempre defiende ‘a muerte’ al Almería.




Profesional
Su dedicación es total porque le apasiona su trabajo, mientras que no duda ni un segundo en hacer muchas horas de estudio para tener hoy en día dos títulos que son muy importantes para su formación en el mundo del fútbol. Nadie le ha regalado nada y seguirá entregado a su trabajo para crecer como preparador de porteros, como profesional del fútbol.





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