La fuente de Trinidad Cuartara

El proyecto fallido de uno de los arquitectos que más huella ha dejado en Almería

Ubicación de la fuente entre el Paseo y la actual Rueda López (entonces Calle de la Vega).
Ubicación de la fuente entre el Paseo y la actual Rueda López (entonces Calle de la Vega). La Voz

Trinidad Cuartara (1847-1912) fue un gran arquitecto que nos dejó bellísimas construcciones. Sus diseños no fueron solo arquitectónicos, alineaciones, puentes, monumentos funerarios, capillas, escuelas, fuentes, etc.


Una de las fuentes que diseñó, y que no se llegó a construir, fue una de embellecimiento público, cuyo proyecto presentó el 10 de diciembre del año 1876. La ubicación elegida para su instalación era el Paseo del Príncipe D. Alfonso, el actual Paseo de Almería, en el cruce con la Calle de la Vega, actual Rueda López.


Para su construcción, explicaba Cuartara en su proyecto, se tendrían en cuenta la economía, la duración, la belleza, y demás circunstancias, que habían de conciliarse con éxito satisfactorio.


El empleo de cantería ordinaria, contribuiría a realizarla con un coste menor, pero esto iría en detrimento de los detalles, el embellecimiento, el colorido, en definitiva, sería más barata, pero menos bella. También se pensó en la piedra caliza color rosada, del que estaba compuesto el pilón o fuente de la Plaza Virgen del Mar, pero esta ofrecía inconvenientes, era poco compacta y se había llenado de manchas con el transcurso del tiempo, además, Cuartara, añadía que el color oscuro que había tomado ese tipo de piedra no era el más adecuado para la nueva fuente.


Ubicación exacta
La ubicación exacta sería en la encrucijada que formaba el Paseo con la calle de la Vega, porque era uno de los sitios más anchos, lo que permitiría establecerla en el centro para que sirviese de punto de descanso al público rodeándola de asientos. En dicho punto, sin obstáculos al tránsito de personas y carruajes, estaría aislada y prestaría el embellecimiento apetecido, sin perjuicio de establecer otra fuente u obra semejante al terminar el segundo tramo del Paseo.


Una vez terminada se convertiría en un punto céntrico que facilitaría tránsito y vueltas de los carruajes, aunque para ello era necesario cortar el terraplén o paseo de personas, unos 5 metros, con el objeto de que la distancia entre el semicírculo con que termina aquel y el jardín de la fuente, fuese de 14 metros.


La cañería necesaria para el funcionamiento de la fuente se hallaba instalada desde el año 1874, con tubos de una consistencia semejante al hierro y tenía su origen en la cambija o repartidor que se estaba construyendo en la Puerta de Purchena. Los tubos de plomo serían los necesarios para repartir la cantidad conducida entre los tres juegos de agua principales de que constaría la fuente, cada una con su correspondiente llave de paso.


La fuente se elevaría sobre una plataforma circular o terraplén, nivelada a unos 60 centímetros, medidos en su centro sobre la rasante de la encrucijada, siendo su diámetro máximo de 14 metros, incluido aceras o guarda cantones. El acceso al terraplén sería por una escalinata circular, cuyos escalones serían de piedra de caliza dura de igual clase a la empleada en los pavimentos del Paseo.


Mármol de Macael
La decisión final sería realizarla en mármol, como material de más gusto y duración. El propio Cuartara practicó estudios e indagaciones para conseguir el mármol de mayor calidad, y la cantera más cercana a la ciudad. El mármol de Macael podía ser colocado a pie de obra al precio de 283,75 pesetas, el metro cúbico.El presupuesto por el mármol ascendía a 5.081,51 pesetas.




Los cimientos del pilón y accesorios interiores, serían de fábrica de ladrillos, al ser mas compresible que la mampostería. El solado, de caliza dura del país, con un tendel de hormigón hidráulico sobre la superficie, de unos 3 centímetros de grueso.


En los pilones pequeños, donde descendería el agua del pilón superior, se colocarían los tubos de desagüe que mantendrían la fuente a nivel constante, y sus derrames se aprovecharían de diversas maneras, como por ejemplo para el riego del jardín de la fuente y el arbolado de la parte inferior del paseo. También estaba previsto que el agua sobrante abasteciera el Barrio de Pescadores o Almadrabillas, estableciendo una o dos fuentes pequeñas.


El diseño de la fuente sería elegante, con esculturas, dando la mayor belleza al conjunto, siempre dentro de las exigencias de la Comisión de Ornato. Con un salto de agua de unos 11 metros, se podrían tener saltadores que se elevarían hasta la altura de 9 metros, lo que conseguiría efectos brillantes. Un juego de saltadores central construido en bronce o hierro laminado, estaría rodeado de plantas y flores acuáticas, y lanzaría chorros en diversas direcciones. Además constaría de jarrones de fundición de hierro, como adorno, que contendrían plantas y hojas, y surtidores de bronce con camafeos en los dos pedestales, que verterían agua sobre unas conchas dibujadas en la basa del pedestal. El juego de agua principal se encargaría en Barcelona, ya que lo complicado y dificultoso de esa pieza no permitía construirla en Almería.


La cimentación de la fuente, la construcción del terraplén y todo el detalle de fontanería, la realizaría el Maestro de Obras y el fontanero del ayuntamiento del Municipio.


Un jardín a la inglesa
El jardín que rodearía la fuente imitaría el sistema a la inglesa, con verde alfombra de musgo o hierba compacta, formando pequeños grupos de flores o canastos de poca altura, rodeando el círculo con árboles de poca altura, para que no tapasen la vista de la fuente.




Una vez presentado el diseño y cerrado el presupuesto, el 13 de diciembre de 1876, la Comisión de Ornato examinó el proyecto, dando el visto bueno a su construcción, y autorizando a que se procediese a la subasta del mármol bajo las condiciones facultativas formuladas por el arquitecto, Trinidad Cuartara. El proyecto finalmente fue aprobado en Cabildo de 16 de diciembre de 1876.


La subasta se realizó el 25 de enero de 1877 en la Casa Consistorial, bajo la presidencia del teniente de alcalde, Ramón Matienzo, repitiéndose el 31 de enero y el 14 de febrero del mismo año, sin que se presentara licitador alguno, a pesar de los anuncios y pregones que se dieron en los sitios públicos acostumbrados. No tengo constancia alguna de que la fuente se construyese, seguramente la falta de ofertas para el mármol, y las siguientes prolongaciones, y reformas del paseo y calles adyacentes, hicieron que el proyecto no se realizase.


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