“Si sus hijos leen cómics, tiemblen porque pueden acabar siendo bibliotecarios”

El bibliotecario de Purchena, un Quijote que dinamiza un pueblo de menos de 2.000 habitantes

Manolo Sola en una divertida fotografía.
Manolo Sola en una divertida fotografía. La Voz

En treinta años de trabajo, Manolo Sola ha convertido la labor gris del bibliotecario en la hazaña de un Quijote que dinamiza Purchena, un pueblo con menos de 2.000 habitantes y un sorprendente movimiento cultural. Hace un tiempo, encontró la partitura que el compositor de Disney Albert Hay Malotte dedicó a los Juegos Moriscos y que ha servido para crear un original festival que aúna proyecciones de cine y música en directo.


¿Puede la cultura luchar contra la despoblación?
La cultura ha salvado al ser humano de sí mismo desde Altamira. Por ello, y una vez más, vendrá en nuestra ayuda para luchar contra la España vaciada. Eso y que las administraciones públicas se decidan de una vez por todas a mejorar las comunicaciones y a descentralizar los servicios. En el caso de Purchena, si además me toca la primitiva, lo soluciono de hoy para mañana.

¿Y los libros integrar a los inmigrantes?

La respuesta es Biblioteca de Acogida. Desde hace unos años bibliotecas como la de Purchena trabajamos en la integración de inmigrantes, ofreciéndoles actividades culturales, educativas y sociales en torno, muchas de ellas, al libro y la lectura. Dicho proyecto nos convierte en espacio de paz y encuentro entre jóvenes inmigrantes y en riesgo de exclusión social con jóvenes de la localidad.

¿Cómo ha conseguido convertir la labor aburrida de un bibliotecario en la hazaña de un Quijote?
No me ha sido complicado siendo como soy el mejor bibliotecario… de Purchena. Las bibliotecas y los bibliotecarios del siglo XXI nada tienen que ver con la imagen de biblioteca medieval, aburrida y frecuentada por eruditos. En la actualidad, hasta puedes dar con bibliotecarios altos y esbeltos como es mi caso.


A estas alturas de la película -mejor dicho libro, ya que de bibliotecas hablamos-, las bibliotecas públicas se están convirtiendo en una moderna ágora pública donde tiene cabida cualquier propuesta cultural, educativa y social. Así que, queridos lectores de esta magnífica entrevista, si no conocen la nueva cara de las bibliotecas, ya tardan en darse una vuelta por alguna. Por cierto, me encanta la alusión a Don Quijote, mi libro preferido y que he leído de verdad, como todos los españoles. (Sonrisa).

¿Cómo dio con la partitura de Albert Hay Malotte sobre ‘Fiesta en Purchena’? ¿Qué sintió?
No voy a negar que la casualidad jugó su papel en este descubrimiento. Hace unos años di con el libro ‘Music in Ancient Arabia and Spain’ del musicólogo valenciano Julián Ribera. Intentando saber más sobre él, me encontré con una partitura para piano titulada ‘Fiesta en Purchena’ de un tal Albert Hay Malotte. Estoy y sigo emocionado con ese descubrimiento que, aunque se trate de una pequeña anécdota histórico-musical, no deja de ser fruto de la larga y rica historia de un pequeño pueblo del Almanzora.


¿Cómo consigue un pueblo tan pequeño levantar iniciativas como los Juegos Moriscos y este festival?
Sin llegar a los dos mil habitantes, en Purchena contamos con cinco clubes de lectura, dos asociaciones juveniles y el mayor grupo de corresponsales juveniles de Andalucía reconocidos por el IAJ, asociaciones de mujeres y mayores, bandas de música, grupo de tea­tro, dos grupos musicales jóvenes, programas y proyectos europeos…
El dicho aquel de pueblo pequeño, infierno grande no se cumple en Purchena en el tema que nos ocupa porque, tal y como dijo el escritor romano Apuleyo, “uno a uno todos somos mortales; juntos, somos eternos”.

¿Cuál es la petición más rara que le han hecho en la biblioteca?
En tantos años como bibliotecario (mi primer contrato me lo firmó Isabel La Católica cuando pasó por Purchena) he sido testigo de peticiones, preguntas y anécdotas de todo tipo. Desde estudiantes que me han pedido que les haga los comentarios sobre algún libro ya que tú has leído todos los libros de la biblioteca, pasando por padres y madres que querían que les transmitiera el gusto por la lectura a sus hijos en una sola tarde o aquellos que han querido comprar alguno de los libros de la biblioteca: ¿Pero esto no es una librería?

¿Ha logrado llevar hasta allí a los mayores del pueblo?
Sin ninguna dificultad. Para ello cuento con los mejores embajadores de la biblioteca: los niños y niñas que vienen a los clubes de lectura infantil. Uno de los momentos más especiales y emotivos es cuando soy testigo de la lectura de un cuento que algún niño pequeño hace a su abuelo o abuela.

¿Qué libro despertó su pasión lectora?
Podría aquí ponerme muy exquisito, pero tengo que decir que entré al mundo de la lectura gracias a los tebeos de ‘Mortadelo y Filemón’ y los de ‘Spiderman’ o incluso la revista ‘Don Mickey’.
Así que, padres y madres del mundo, si descubren a sus hijos leyendo tebeos, cómics, mangas o novelas gráficas, échense a temblar porque su hijo o hija puede acabar siendo bibliotecario.

 

más leídas

últimas de Vivir

Las noticias que debes conocer a primera hora en tu bandeja de entrada

destacadas La Voz de Almería