“Soy una soñadora utópica de carácter optimista y objetivos claros”

Elena Pedrosa es fotógrafa y profesora

Elena Pedrosa, en el CAF, en solidaridad con el mismo y con su gestor, Rafael Doctor. (Foto: Carmen K. Salmerón)
Elena Pedrosa, en el CAF, en solidaridad con el mismo y con su gestor, Rafael Doctor. (Foto: Carmen K. Salmerón) La Voz

En la era de la cibernética la información se retuerce hasta encarnarse en escorzos impensables. “Volando de boca en boca, llegó un cante a mi casa, y con la miel que traía, dejó una gota en mi alma. Volando de boca en boca”. (Morente). Desde esa perspectiva, la musical, retratamos a un personaje, pues los cantos más jondos son los “Cantos volando”.  


¿Qué soñabas con 15 años? 

Con ser periodista y escritora. Quería denunciar injusticias y cambiar el mundo. 


¿Qué queda de esos sueños? 



Bastante, soy una soñadora utópica de carácter optimista y objetivos claros. Participo en movimientos sociales, también a través de mis proyectos fotográficos personales como “Foto Acción Almería”, sobre la gentrificación en el Casco Histórico. La parte más reivindicativa de mí se ha acentuado con los años y la experiencia. 


¿Tu comida favorita? 

El gazpachuelo de apio y zanahoria y la cazuela de patatas con almendras. A mi abuela le salen exquisitos. 


¿Qué música te transporta a tu infancia? 

ABBA y su “Mamma Mía”. Mi padre trabajaba en un hotel en Marbella. Nos permitían pasar un mes con él a la familia. Recuerdo a los guiris haciendo gimnasia en la piscina mientras sonaba música de los 80. “Chiquitita” me recuerda a mi hermana, de bebé en la cuna. Lole y Manuel. La voz de mi madre cantando “en la rama de un almendro, se casan dos gorriones una mañana de invierno”. En mi casa hemos sido muy cantarinas. Tengo muchos recuerdos de mi madre, mi hermana y yo cantando juntas.


¿Y a tu adolescencia? 

Madonna y George Michael me recuerdan a mi mejor amiga. Me copiaba sus cintas. Alejandro Sanz a mi prima. REM y Nirvana a las excursiones del instituto con compañeros con los que me daba vergüenza hablar.


¿A qué músico te gustaría fotografiar? 

No soy ni muy de retratos ni muy grupi, pero a Kiki Morente. Además es guapísimo. 


¿Cuál es el pegamento que une la fotografía y la música? 

Mi especialidad es la narrativa audiovisual y la articulación de series y estructuras fotográficas. Son como las notas en una partitura. El trabajo del comisario es también como el del director de orquesta. El fluir y la deriva, que forman parte de mi proceso creativo, son también muy tonales en ese aspecto de tempo-cadencia. Cuando la inauguración de “Almerías. Fotoensayos sobre la sociedad almeriense”, propuse a Rafael Doctor, director del CAF, la actuación de Compro Oro. Coincidieron con nosotros en que la temática de las imágenes parecía un videoclip. Hacían buen pegamento, sí. 


El primer disco que compraste fue…

“Descanso Dominical” de Mecano, en cinta de casete. 


¿Y el último?

En la última Morada Sónica en Clasijazz, compramos en vinilo “Suite los caprichos de Goya”, trabajo electroacústico de Erizonte, el grupo de rock experimental de Julian Sanz.

 

Tres discos de cabecera 

Por orden cronológico: “El sitio de mi recreo” de Antonio Vega, “Pablo Honey” de Radiohead y ”Mapas” de Vetusta Morla.


¿Qué estilo musical te difiniría?

Quizá Bossa Nova. 


¿Cuál es la música que amansa la fiera que llevas dentro? 

Piano. Y escuchar a mi hermana, que es soprano, cantando un aria de Puchini, me pone los vellos de punta y me deja en trance. “La Cura” de Battiato me retrotrae a un momento de humildad después de un golpe. 


¿Qué canciones hacen que se te dispare la imaginación? 

“Across the Universe” de los Beatles. 


Cuando estás melancólica, ¿qué escuchas? 

“Pájaros mojados” de Quique González y “Parachutes” de Cold Play. Me transportan a vivencias importantes de mi vida con gente que ya no forma parte de la misma. 


¿Cómo te informas de la actualidad musical? 

En el Mondo Sonoro o por internet. 


¿Qué música te gusta en los momentos íntimos? 

Mejor el silencio. 


Para conseguir un subidón de energía te pones a…

“Think” de Aretha Franklin. “Al amanecer” de Los Fresones Rebeldes o “Soy una punk” de Aerolíneas Federales. Para tener fortaleza, “Le di a la caza alcance” de Estrella Morente. Es un poema de San Juan de la Cruz musicado por Enrique Morente. Es una experiencia mística, sintonizo mucho con ella y me da esperanza. 


¿Cuál y dónde ha sido el concierto más impactante que has visto? 

El Niño de Elche en La Térmica (Málaga). Disfruté mucho viendo lo impactante que era para quienes esperaban encontrarse otra cosa. Me gusta ese lado travieso e irreverente. 


Para relajarte, ¿qué música te pones? 

Sigur Ros. Rachels. Philips Glass. Sakamoto. La BSO de “Wonderland” de Michael Nyman. Son mis discos de estar tranquila. 


¿Con qué música te gusta conducir? 

Música española cuya letra conozca y pueda cantar. Me gusta cantar mientras conduzco. Machaco los CD en el coche escuchándolos una y otra vez. El último que he machacado es “45 cerebros y un corazón” de María Arnal. 


Vinilo, cd, mp3… ¿qué formato prefieres? 

Soy más de CD, sin embargo la calidad del vinilo se nota.


Si tu vida se llevara al cine, ¿cuál sería la BSO que la ilustraría? 

Siempre he pensado que soy muy Amelié… pero una Amelié más punki por dentro. No sé, sería raro. 


Define musicalmente lo que está pasando en el país. 

Con “Días de fiesta para las ortigas” con poemas de Agustín Gómez Arcos musicados por Antonio Luis Guillén. “Música desde abajo”, apoyando a los titiriteros. Lumaga y su canción “Titiritero”. 


 

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