Javier Rovira: “A Clásicos en el Parque los artistas vienen encantados“

Pianista y profesor de conservatorio en Madrid, dirige el festival que ya va por su 16º edición

Javier Rovira, durante la entrevista, en Almería
Javier Rovira, durante la entrevista, en Almería Guillermo Fuertes

Está un poco cansado, se le ve. Pero también contento. Satisfecho. En cuanto empieza a hablar del festival Clásicos en el Parque, que organiza desde hace 16 años en Rodalquilar, se le vuelve a iluminar la mirada.


¿Cómo ha ido esta edición? Parece que han llenado todos los días…

La edición ha ido de maravilla, efectivamente. Estamos profundamente agradecidos a toda la gente que ha llenado cada noche los espacios en que realizamos los conciertos. Por llenarlos y también por su actitud, su respeto, su cariño...; más que agradecidos te diría que estamos emocionados. Ha sido una edición preciosa en todos los sentidos.


Es interesante, cómo el festival ha ‘renacido’ y se ha asentado.

Y tanto. Para que te hagas una idea, Esteban Ocaña, uno de los artistas invitados y gestor además de eventos culturales, al ver el tinglado que montamos en espacios en los que, en principio, no hay infraestructuras adecuadas para hacer conciertos, y al comprobar un par de horas más tarde cómo ese mismo espacio luce con elegancia y se llena hasta la bandera de un público respetuoso y entregado, me dijo entre risas que Clásicos en el Parque era un fenómeno casi paranormal.


Sin duda exagera, pero es verdad que el festival empezó hace 16 años como una aventura de juventud, como complemento de un curso de música, con los conciertos en plan casero... Y que luego nos despedimos en la novena edición, porque la crisis afectó de lleno y lo hizo insostenible... Pero ya ves, contra todo pronóstico, y gracias a un par de golpes de suerte, al cariño del público y, claro, al apoyo de las instituciones y empresas, aquí seguimos, con la misma ilusión del primer día.


¿Cómo es el público que va a este festival?

Siempre digo que el público es nuestro mayor tesoro. Hay quien asiste a los conciertos desde que empezamos, edición tras edición; quien organiza sus vacaciones en la zona para acompañarnos cada noche; o gente que se topa con el festival en un lugar tan inesperado como Rodalquilar, y repite siempre que puede. Hay muchos extranjeros, gente que viene expresamente desde Almería u otros rincones de la provincia; menores de edad a los que queremos atraer con entradas a mitad de precio... El respeto se palpa en el ambiente, en los silencios durante las actuaciones. Es algo que llama la atención de los artistas, así que aprovecho para dar las gracias a todos los que nos han acompañado en esta edición. 


¿Cómo concibe el programa de una edición?

A lo largo del año recibo infinidad de propuestas, y la verdad es que la selección no es fácil. Obviamente, la calidad prima por encima de todo, pero también cuenta la originalidad. En mi opinión, el festival ha calado por la combinación de tres factores: el nivel de los artistas, la belleza de los espacios, y la singularidad de la programación. La magia de Rodalquilar ha estado siempre ahí, así que yo me ocupo con mucho mimo de que los otros dos elementos estén a la altura. Los artistas, a pesar de que el presupuesto es el que es, vienen encantados y se van con ganas de repetir; y la programación la armo pensando siempre en el público, en lo que le puede gustar o sorprender…


No sé, supongo que tiene algo de intuitivo, y que el resultado, por alguna razón, engancha. En la clausura se me acercó una señora entusiasmada con la música de Andreas Pritwitz. Le dije que sí, que era un concierto muy especial, y me respondió: “Bueno, todos han sido especiales, no nos hemos perdido ni uno”. Objetivo cumplido, ¿no?


Además de lo estrictamente clásico, pone cosas mas ‘populares’, como el tango o el jazz. Es un poco una extensión de lo clásico ‘ortodoxo’, hacia las ramas, que ha tenido ese árbol, ¿no?

Así es, procuramos diversificar la oferta y atraer a todos los públicos posibles. Mi formación es clásica, y ese es el eje que vertebra el festival, de modo que suele haber un recital de piano de los de toda la vida, conciertos de cámara, guitarra, o noches líricas. Y desde ahí, todo es posible: el flamenco de Rocío Márquez combinado con el barroco, el Siglo de Oro con el jazz... La música no debe tener fronteras y, por suerte,  grandes artistas clásicos han soltado el lastre de la ortodoxia y proponen cosas diferentes, y a mí me encanta programarlas.


¿Piensa ya en la siguiente edición?

De momento, pienso descansar y disfrutar del buen sabor de boca que nos ha quedado a todos los que hemos hecho posible esta edición. Es mucha la gente, y muchos los amigos y amigas que colaboran de una forma u otra, y a todos les quiero dar las gracias.  Pero sí tengo claro que procuraremos no bajar el listón y volver a llenar el Parque Natural de buena música.

 

más leídas

últimas de Vivir

Las noticias que debes conocer a primera hora en tu bandeja de entrada

destacadas La Voz de Almería