“Me gustaría que la Plaza de la Catedral fuera el inicio de la Carrera Oficial”

Entrevista con el consiliario de la Agrupación de Hermandades y Cofradías de Almería

José María Sánchez es consiliario de la Agrupación de Hermandades y Cofradías de Almería.
José María Sánchez es consiliario de la Agrupación de Hermandades y Cofradías de Almería.

¿Cómo está la Semana Santa de Almería?

Siempre está bien, porque la Semana Santa es eso: Semana Santa. Es una realidad que, además de objetiva, es subjetiva y la Semana Santa la hacemos viva nosotros. La Semana, Santa además de la belleza que suponen tantísimas dimensiones, es reto, ilusión y esperanza. Para hacer viva la Semana Santa se necesita gente y en Almería tenemos mucha gente, muy buena y sobre todo, gente joven: la cantera tiene muchas ganas. Y no solo de Semana Santa, sino que hay un renacer de la Iglesia gracias a nuestras hermandades y cofradías.



Tu posición te sitúa entre la Iglesia como institución y las hermandades. ¿Nos vemos los unos a los otros de una forma realista?

Mi situación me permite estar nadando entre esas dos aguas. De lo más bonito que tengo es que, por mis obligaciones, estoy muy llamado a estar en contacto con mucha gente de la que aprendo cada día. 


Mi misión es esa: que la Iglesia institucional y la que somos todos vayamos de la mano. Esa es la misión de la Iglesia, servir. Y la gente comprende a la Iglesia como pastora.



Centrándonos en la capital, ¿no da la sensación de que tira más de la Semana Santa el Ayuntamiento que los propios cofrades?

En Almería hay un grupo de gente que tiene muchas ganas, muy emprendedora, al que le ilusiona mucho trabajar desde el ámbito de las hermandades y cofradías. Pero en ocasiones se ha ido demasiado deprisa, y eso es un problema.


Un ejercicio de madurez es el no correr, el no querer quemar etapas, no emular modelos que nos maravillan pero que no tienen por qué ser válidos en Almeria. Y ese es un problema que nos encontramos hoy: la premura en hacer muchas cosas da lugar a pasos en falso. 


Yo no mido si el Ayuntamiento o las cofradías hacen más. Sí digo con gran alegría que el Ayuntamiento de Almería está sido diligente al máximo en algo que es normal: la mayor plataforma religiosa que existe hoy en Almería son las hermandades y cofradías, y es una de las mayores plataformas sociales.



Ahora mismo hay tres hermandades intervenidas, con una junta gestora. ¿Qué análisis se hace de eso en el Obispado? ¿Hay una crisis o son casos puntuales?

Una intervención por parte del Obispado de Almería es o pretende ser una ayuda a la regeneración de cada hermandad y a devolverle cuanto antes su capacidad de autogestión. 


Cada intervención es distinta, con realidades distintas y circunstancias distintas. Es verdad que siempre hay elementos comunes y podríamos catalogarlos como carencias, unas carencias que no se curan de la noche a la mañana. Por eso, poner las tinajas antes que los olivos puede ser un pecado que estamos pagando. Hay carencias que hay que subsanar y para eso hay que rebobinar, revisar, sanar y reedificar.



Respecto al crecimiento rápido de la Semana Santa de Almería, ¿crees que está sobredimensionada en la capital?

No, para mí las hermandades y cofradías son mucho más que lo que generan exteriormente. Hay que ser realistas: llegamos al nivel patrimonial que llegamos y a la puesta en escena a la que llegamos. Pero ya digo, para mí lo más importante de cada hermandad es ese factor humano. Ponemos en movimiento muchísimas realidades de la vida social.



Se ha conseguido que la Catedral tenga el papel importante que se merece en Semana Santa. ¿Tenemos que aspirar a que la Carrera Oficial esté allí, a que se amplíe la actual y llegue a la Plaza de la Catedral o debemos quedarnos así?

Yo distingo la estación de penitencia y la Carrera Oficial. Se ha llegado a la conclusión de que no hacemos desfiles procesionales: esa no es la meta, es algo necesario. Pero se va creando la conciencia de que hacemos estación de penitencia.


El Paseo de Almeria, sencillamente, es la calle por la que pasan las cosas importantes de Almería. No te hablo de la mejor urbanizada, ni de la que más tiendas tiene… No te hablo de técnica ni de logística; te hablo de una cuestión  histórica y social: en Almería, lo importante ha ido al Paseo y no podemos perder el Paseo.


Ahora bien, me gustaría que la Carrera Oficial comenzara con un planteamiento profundamente religioso, que comenzara en la Catedral. Me gustaría que la Plaza de la Catedral fuera el inicio de la Carrera Oficial.



¿Se echa en falta que algunos colectivos sociales apoyen de forma activa la Semana Santa?

Esto ha existido de manera puntual y poco a poco, con mucho trabajo y mucho diálogo, va creciendo esta conciencia. La mesa de trabajo para la Semana Santa creada por el Ayuntamiento de Almería a petición de la Agrupación es un órgano bueno que une a distintas fuerzas. Ya se les da campo a las hermandades para que puedan crecer en cuanto a cuestiones materiales, que se puedan buscar los medios para crecer en el plano material.



Se va la presidenta de la Agrupación, Encarni Molina. ¿Qué balance hace de sus dos mandatos?

En lo personal, Encarni Molina es entrañable. Ella es muy madre. En el plano más institucional, hay algo que resalto de ella: es la cabeza visible de una institución y se ven tanto sus aciertos como sus errores, pero el ser humano es tendencioso a ponderar los errores. Ha podido tener errores, yo he podido tener errores y errores tenemos todos.


De sus siete años yo he estado cinco y yo destaco su profundo carácter eclesial. En todo momento jamás ha perdido la identidad religiosa, ni ha puesto nada nunca por delante de ella. Es una tarea pendiente que tenemos los cofrades siempre: recordar que ante todo, somos siempre Iglesia.



¿Qué retos tendrá la persona que la suceda?

Yo me centro mucho en la responsabilidad que tiene cada hermandad sobre los suyos. En octubre se comenzará por parte de la Agrupación, Dios quiera que en nuestra nueva sede, a impartir formación a todos los cofrades de la ciudad. Empezando por los propios hermanos mayores. Si no tenemos las herramientas necesarias para funcionar, por mucha buena intención que tengamos, no funcionaremos.


La persona que presida la Agrupación en esta nueva etapa tiene que tener ante todo esa convicción. Tenemos que hacer, nacer y crecer ese convencimiento: tenemos que estar llenos para poder dar.



¿Veremos pronto a José María Sánchez fuera de Almería y uno o dos escalones por encima del actual?

Aunque suene romántico, el dia que me ordené sacerdote llegué a la meta de mi vida. Yo puedo decir que los sueños se hacen realidad porque soñé con ser cura y lo soy. No aspiro a nada más en la vida: a ser fiel a lo que me pide Dios (y me lo pide). No aspiro a nada más en la vida. Para mí, felicidad y fidelidad van muy unidas. 


 

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