¿Es esta la primera guitarra de Torres?

La propuesta de datar la FE 21X en 1842, recompone el gabinete armónico del luthier almeriense

Joaquín Pierre con el modelo de la guitarra FE 21X.
Joaquín Pierre con el modelo de la guitarra FE 21X.
Guillermo Fuertes
23:11 • 17 abr. 2017

“Es imposible que Antonio de  Torres haya hecho esta guitarra en 1865, y en Sevilla, cuando ya en esa época él estaba haciendo instrumentos extraordinarios, absolutamente evolucionados”, afirma Joaquín Pierre. “¡Si es que un año antes había hecho La Suprema, que es uno de sus hitos como luthier!”. 


“Torres no daba pasos atrás”, añade. “Cada instrumento que construía era superior al anterior, de modo que, desde el punto de vista de la organología, esto siempre ha sido algo que ‘chirriaba’ en su gabinete armónico. Lo insinúa el propio Romanillos en su libro”.


1865, Sevilla
Sobre su mesa de trabajo tiene desplegadas las plantillas de la guitarra a la que se refiere, entre reglas, lápices e instrumentos. Se trata de la FE 21X, perteneciente a la colección del propio José Luis Romanillos y Marian Harris, y está exhaustivamente documentada en el libro del primero, la primera (y única hasta la fecha) biografía de Antonio de Torres, el gran guitarrero almeriense considerado el padre de este instrumento, tal y como lo conocemos hoy.

El instrumento está situado cronológicamente en el gabinete armónico de Torres, atendiendo a la fecha y el lugar que aparecen en su etiqueta: Sevilla, 1865. Y, sin embargo, el propio Romanillos escribe en su libro que “en este instrumento encontramos aún algunas características constructivas atávicas, en una época en la que la moderna guitarra de concierto ya había sido desarrollada”. Son atavismos como el puente, que aquí es cordal, o el fondo de seis piezas de ciprés con una curiosa solución constructiva, que para Romanillos es “una reminiscencia del antiguo método de las costillas”, y para Pierre, en cambio, es un indicio de la formación de Torres como carpintero en la localidad de Vera. 


1842, Vera
Pierre es  guitarrero, especialista en patrimonio, y un gran estudioso de la historia de la guitarra. Y ahora, tras un profundo análisis, propone una explicación para esta incongruencia en el gabinete armónico de Torres: La FE 21X sería, en realidad, una guitarra retornada al taller del luthier, y así, “la fecha de su etiqueta corresponde no a la de su construcción, sino a esta vuelta del instrumento a sus manos”, explica. 




La guitarra, en su opinión, debería datarse en los alrededores del año 1842, precisamente durante la época en que Torres vivió en Vera.


Estaríamos entonces ante una de las primeras guitarras construidas por Antonio de Torres. Al menos, ante la primera que conocemos. Actualmente este honor corresponde a un instrumento con etiqueta de 1852 que se conserva en el Musée de la Musique de Paris. “Pero varios investigadores, como María del Mar Poyatos, por ejemplo, ya vienen diciendo que habría que buscar algún instrumento anterior”, apunta Pierre.


“Y es de lógica”, añade. “El propio Torres dice en el Diario de Barcelona que en 1856 había presentado sus trabajos en Sevilla, después de 14 años de experimentación. ¡Él mismo lo dice! Tengo la absoluta certeza de que con el tiempo irá apareciendo algún instrumento mas, o seguiremos estudiando su obra organológicamente, para referir de una vez por todas en Vera su inicio en la guitarrería”.


Pues nadie que no tuviera un bagage suficiente se atrevería a conquistar la plaza de Sevilla, la segunda mas importante de España, afirma el investigador. “Esa historia de que Torres llega allí, y de repente se pone a construir esos instrumentos tan avanzados y modernos...”, Pierre abre los brazos. “¡Si es que dos años después construye la guitarra de la Exposición! Eso no lo consigue de la nada ni Torres ni nadie en dos años. Aquí podríamos tener la posibilidad de comenzar a ver esta historia desde otra perspectiva”.


Evidencias
Pierre se aventura a proponer que la FE 21X, en realidad, podría haber sido una guitarra de algún cliente de Madrid, que en 1865 Torres se lleva a Sevilla para alguna reparación o arreglo, y entonces le pone la etiqueta que ha llegado a nosotros. “La etiqueta tiene una información, pero no una datación”, dice. “Esta la tiene el instrumento, el análisis organológico que prevalece sobre este tipo de manipulación, en este caso, qué curioso, del propio autor...”.

Las evidencias que lo llevan a datar esta guitarra en 1842, y en Vera, son varias, pero Pierre prefiere explicar la relativa a la construcción de la tapa. Formada por seis piezas de madera “pobre”, está realizada con un recurso constructivo propio de los tableros de la carpintería: piezas en forma de cuñas, opuestas y sujetadas por sus bordes para lograr que queden perfectamente encoladas.

“Este instrumento, humilde, es un ejemplo de racionalidad constructiva propio de un genio”, afirma. “Y hay que tener en cuenta que en aquella época el carpintero tenía un oficio mayor que el guitarrero. Y aquí se ve ese ‘detalle’, esa formación para resolver un reto. Se ve al carpintero”.



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