"La cultura es uno de los vehículos más importantes para el desarrollo social"

Macarena Pérez, gestora cultural, reivindica `la necesidad de una visión integrada de la cultura en Almería`. Propone la creación de un espacio cultural, el &

Macarena Pérez, con la Ciudad de México, una de las zonas más pobladas del mundo, a sus espaldas.
Macarena Pérez, con la Ciudad de México, una de las zonas más pobladas del mundo, a sus espaldas.
Marco Rueda 13:45 • 06 ene. 2017

Macarena Pérez (Almería, 1986) estudió en el IES Agave, en una de las primeras promociones de ese centro. Más tarde, empezó a estudiar Medicina en Madrid, según explica, ya que era la carrera que mejor se adaptaba a su inquietud por "ayudar a los demás".  


Sin embargo, pronto se dio cuenta de que la medicina no era para ella. Madrid, por el contrario, le permitió a Macarena ampliar su bagaje cultural. Volvió a Almería a cursar, para sorpresa de su familia, la licenciatura de Humanidades. Participó en el grupo de investigación "Estudios del tiempo presente" en la UAL y estuvo de Erasmus en Amberes, donde se enamoró de la cultura latinoamericana gracias a una profesora. Tras finalizar esta etapa, regresó a Madrid, esta vez estudiando un MBA en Gestión y Dirección de Empresas Culturales en la Universidad Complutense de Madrid. Desde entonces, Macarena se ha especializado en este ámbito, siendo en la actualidad Asistente de Dirección del Centro Cultural de España en Ciudad de México (CCMEX).  


¿Cuándo empiezas a interesarte por este campo? 


Durante mi primera etapa en Madrid estaba muy activa en temas culturales. Iba a lugares como La Casa Encendida o El Matadero, participaba en el teatro de la universidad, etc. Conocí muchas formas de hacer cultura distintas al arte, interesándome por las distintas ofertas culturales y las líneas temáticas que seguían las exposiciones en cada sitio. Ese fue, sin saberlo de antemano, mi primer contacto con la gestión cultural.  




¿Cómo definirías la gestión cultural?  


En pocas palabras, consiste en ser un intermediario entre la sociedad, las tendencias culturales del momento y sus distintas expresiones artísticas. A la vez, la gestión de la cultura tiene una parte muy importante de entender la cultura como un potencial vehículo para el desarrollo social. La cultura es una herramienta muy poderosa para educar e inculcar valores y conocimientos en la sociedad que fomenten este tipo de desarrollo, y para eso es necesario el papel del gestor cultural.  


¿Cómo es el trabajo de un gestor cultural? 


Muy dinámico. Básicamente, consiste en que te presenten una idea y saber llevarla a cabo, con todo lo que eso implica. El gestor cultural es una persona que tiene que estar en contacto con las tendencias culturales e identificar las necesidades sociales en ese momento. Por ejemplo, si creo que la diversidad sexual es un tema de actualidad que puede estar sujeto a cierta tensión social, un gestor cultural será capaz de diseñar proyectos culturales enfocados a educar sobre este aspecto. 


Después, está el tema de la programación y la comunicación de eventos. Un gestor cultural es, en última instancia, quien debe velar por la organización y la rentabilidad de cualquiera proyecto de índole cultural.  


Háblame de tu trabajo en el CCEMX 


Después de trabajar durante dos años en el Matadero, conseguí la beca de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) para trabajar allí. Mi trabajo más importante durante mi primer año fue coordinar el programa de actividades para el 75º aniversario del exilio político español en México. Conseguimos reunir a instituciones públicas, universidades, el Ateneo Español de México -el centro de documentación sobre el exilio español más importante del mundo-, etc.  


¿Cuál es tu visión de la gestión cultural en Almería? 


Almería tiene una buena oferta cultural y existen proyectos que se llevan a cabo muy interesantes. Sin embargo, creo que hace falta una visión más integrada de la cultura en la ciudad para que estos proyectos tengan más sentido. 


Por ejemplo, en Almería no existe un espacio dinámico y multidisciplinar que sea capaz de aunar distintas inquietudes y formatos culturales. Me refiero a un lugar en el que en una sala estén proyectando una película, en otra haya una exposición de arte y en la calle estén improvisando una obra de teatro, todo sobre la misma temática. Ese dinamismo atrae la atención de la gente y, si eres capaz de comunicar efectivamente estas iniciativas, acabas convirtiendo un "gasto" en una inversión rentable desde el punto de vista económico. 


¿Crees que sería posible disponer de un espacio así? 


Es posible y, sobre todo, necesario. Tenemos espacios e iniciativas culturales maravillosas, pero hace falta más implicación por parte de las instituciones y la sociedad. No es una cuestión de dinero; en cultura, se pueden hacer grandes cosas sin un presupuesto abultado.  


¿Cómo debería hacerse? 


En una ciudad como Almería, creo que se podría conseguir un modelo eficiente de gestión que nazca de la iniciativa privada, tanto de empresas como cualquier otro tipo de organizaciones. En este modelo, el ente público podría facilitar recursos e incluso el mismo espacio, así como respaldarlo y ayudar a que se pongan en marcha iniciativas culturales. Para ello, necesitamos que las grandes empresas almerienses entiendan el potencial de la cultura para el desarrollo de la ciudad y apoyen estos espacios.  


¿Y la inversión económica? 


Vendría de estos tres frentes. La inversión más fuerte la haría la empresa que explote el espacio cultural en ese momento, pero se necesita del apoyo tanto de las instituciones como del sector privado. Para conseguir esto, el proyecto debe ser sólido y se debe conocer su potencial impacto. Por último, la sociedad debe poner de su parte y aceptar que la cultura tiene un precio, aunque sea bajo. Creo firmemente en que esto es posible ya que conozco casos de éxito, pero necesita, cómo no, de una persona encargada de gestionar toda la tensión entre estos actores. 



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