¿Cómo celebrar un inolvidable San Valentín en casa?

Vamos a ponernos románticos y que la ñoñería nos invada

Sin duda, este San Valentín enamórate en casa.
Sin duda, este San Valentín enamórate en casa. La Voz

Queremos que San Valentín lo celebres en casa. Si aún no tienes nada pensado para sorprender a tu pareja, te van a venir muy bien las ideas que te dejamos para este 14 de febrero.


Son muchas las opciones que se te vienen a la cabeza, pero ésta vez toca avivar la pasión y revolucionar su corazón, enciende la mecha que será la pirotecnia más lujuriosa que hayáis podido vivir. ¿Notas cosquillitas en el estómago? ¿Revolotean mariposas y la sonrisilla y los ojos no te dejan de brillar? El ingrediente más importante ya lo tienes, pero por si acaso, te queremos dejar ‘in love’ con tu casa.




Con las manos en…

El hechizo empieza con el amarre de sentimientos, para esto vendrá bien un lazo fino, rojo por favor, seamos cursis. Echa unas gotitas de aroma de azahar, pásalo por una rama de canela y déjalo la noche anterior en alguna prenda suya. A la mañana siguiente, la esencia te habrá allanado el camino que dejará encendida la llama del amor. Llama que no puede faltar en la caja de velas que has tenido que comprar. ¿Cómo? ¿Aún no? Eso es esencial, no hay romanticismo que se precie sin la luz de las velas en el hogar.



Pero la penumbra llegará adentrada la noche. Empecemos por el desayuno, ¿sabes que un 84% de las parejas se enamoran por el estómago? ¿A quién no conquista un buen chef? Eso sí, no dejes puntada sin hilo. Ya sabes, una taza molona, de esas que te dicen lo que quieres leer… Una flor, la orquídea, la margarita o el tulipán son apuestos ganadores. Un té aromático, fruta. Aquí comienza la yincana del amor en casa.


Los rincones de tu casa

El espejo del baño, el frigorífico, la puerta de casa, un cojín, su libro favorito… Cualquiera de estos lugares es perfecto para ese post-it cargado de amor. Mensajitos que le harán sonreír. Decora la habitación, ese espacio íntimo vuestro, que Cupido se muera de envidia porque le ha salido una o un gran rival. Sólo así las flechas irán en buena dirección.


Luego toca el baño, aquí la diferencia estará si tenéis bañera o plato de ducha. En el caso de la primera opción, Voilà! ¡La fiesta de la espuma! coge las sales de baño, esos geles románticos, la esponja, los patitos de goma… convierte el baño en unas termas o en ese spa ideal donde quedará anonadada/o. Si tienes plato de ducha en todo caso podrás hacer una sauna.


La habitación, la cama, puntos estratégicos para propiciar la intimidad que necesitáis. ¿Te acuerdas de ese viaje que os marcó? Seguro que tienes esa foto, déjala bien visible, extiende esas sábanas tan cómodas que le gustan. Una cama recién hecha, es un placer.


No puede faltar la música, deja volar esas notas de amor en el aire y que fluya el amor. Crea un ambiente agradable ya que está llegando la noche y toca preparar la cena. No pasa nada si no te entiendes con los fogones, San Valentín hará que despiertes tu talento culinario. Puede que sea el momento de echarle mano a aquel libro de cocina que te regaló mamá en tu época de estudiante. Pero apuesta por algo ligero. La cara que le quedará a tu pareja ya sea por lo bien que has cocinado o porque te has pasado con la sal, será la guinda a todo tu esfuerzo.


El vino no podría faltar, depende ya de los gustos de cada casa. Y para sumar, os dejamos unas propuestas por si el calor aún no ha llegado a encender el clímax que hace falta. El chupito del amor, por un lado podemos mezclar 1/4 de Martini Blanco, 2/4 de Malibú, 1/4 de Lima y una pizca de limón y para los más atrevidos, mezclaremos 2/4 de Amaretto con 2/4 de Licor de crema Irlandés, agítalo bien con mucho hielo y siente la pasión. Hay quien le echa nata… al chupito.


Por cierto, recuerdas lo del lazo rojo. Es el momento de ponérselo a tu pareja, dónde quieras, la imaginación es tu fuerte y llega la hora del pase privado, una buena película, su preferida o esa incansable que no dejáis de ver. La más empalagosa, hoy es el día. Cincuenta sombras de Grey, déjala para llevarla a cabo más tarde. Unos bombones y las palomitas, las clásicas o si eres cocinitas, deja fundir chocolate sobre ellas… harás que se chupe los dedos.


Dejaros llevar y sentid lo que sucede a vuestro alrededor, ahora es el momento de ir sin guion, de disfrutar del lenguaje corporal, sensorial, vívelo como se presenta, recoge las percepciones que llegan hacia a ti e interioriza.


Sin duda, este San Valentín enamórate en casa.

 

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