Canjáyar, un pueblo con historia que mira a su pasado para encarar el futuro

El municipio cuenta con presencia humana desde la Prehistoria

Canjáyar, un pueblo con historia que mira a su pasado para encarar con aliento el futuro.
Canjáyar, un pueblo con historia que mira a su pasado para encarar con aliento el futuro. La Voz
La Voz
12:38 • 28 nov. 2021

Canjáyar cuenta con presencia humana desde la prehistoria con importantes restos de actividad económica y de aprovechamientos de los recursos que la naturaleza ha ido ofreciendo: desde la agricultura neolítica, la minería del plomo desde época romana; la agricultura del regadío del periodo musulmán; el auge de la minería del plomo desde el siglo XVIII con la Real Fábrica de Fundición de Alcora y el periodo de esplendor de la economía local ligado al cultivo de la uva de barco que en los parrales de Canjáyar alcanzaba una calidad suprema y las máximas cotizaciones en los mercados mundiales.

Historia



El panorama anterior cambia radicalmente ya desde el declive de la minería del plomo, como la caída de la producción uvera al entrar en competencia otras variedades más “vistosas”, la industria frigorífica y el transporte que hacía innecesaria la técnica del envasado en serrín para su conservación en el trasporte a ultramar. La consecuencia inmediata del declive de estos factores económicos son fundamentalmente la merma drástica en las entradas de recursos no sólo en los productos de las ventas sino también en los jornales que en el periodo de la faena era una auténtica lluvia de dinero repartido entre las múltiples ocupaciones del proceso: cortadores, arrieros, limpiadoras, barrileros, trasportistas, etc. La consecuencia inevitable es la emigración (Cataluña, Levante, etc.), fundamentalmente de gente joven y el freno a la natalidad, dando paso a lo que tan de moda está el gran debate de la despoblación del interior que en esta comarca es dramática.




Futuro



Con la radiografía que hemos tratado a grandes rasgos de dibujar del pasado y presente de Canjáyar y que se puede extender a la comarca, no permite augurar un futuro con grandes cambios, aunque algunos se están produciendo. El cultivo de la uva que ya es residual y con cierto halo nostálgico ha sido sustituido por los cítricos y los olivos, que con las nuevas técnicas de riego y las nuevas variedades producen un rendimiento que en el plano económico centrándonos en el aceite han dado lugar a la creación de dos almazaras que producen un aceite de extraordinaria calidad, además de otros productos del olivo (conservas, aceitunas…), convertidas en lo más importante del tejido industrial local.




Aunque no existen remedios mágicos para cambiar el contexto socioeconómico y las tendencias se alejan del optimismo, hay algunas iniciativas que traducidas en medidas podrían paliar la situación: facilidades para la instalación de jóvenes (viviendas públicas asequibles), mejora de las comunicaciones, fomento del cooperativismo, incentivos fiscales y de terrenos para la instalación de empresas (conservas…), campañas de promoción del turismo rural, etc.       




En definitiva, un pueblo con un potencial enorme que atiende a los grandes retos que el presente le requiere con la perspectiva que solo te da el ser conocedor de tu propia historia. Canjáyar es un paraíso natural de la Alpujarra Almeriense y ya ha puesto en marcha la maquinaria de ideas para acometer el futuro.




Tradición, innovación y cultura del olivo



Para la mayoría de almerienses de capital y provincia, el nombre de Canjáyar va asociado, de manera inseparable a la cultura del aceite. Sin ninguna duda, uno de los productos estrella de este precioso municipio enclavado en la Alpujarra.


El olivo ha sido el gran aliado de Canjáyar a lo largo de toda su historia.
Generación tras generación han optimizado técnicas, aprovechado los recursos y diseñado un sistema tan preciso que permite que su aceite sea uno de los que mejor calidad presenta en el mercado.


Además, el ingenio se agudiza en estos pueblos con encanto de la provincia de Almería, por ello, Canjáyar ha montado toda una estrategia alrededor del aceite, combinando tradición, innovación y consiguiendo un sello propio que se ha convertido en su seña de identidad particular en la cultura del olivo. Es más, la importancia de esto adquiere tal calado que, incluso, se ha convertido en un atractivo turístico para el municipio, que celebra su ‘VIII Día del Aceite’ el mismo ‘Día de la Provincia’, el 28 de noviembre.


A todos los efectos, esto es sacarle partido al entorno que te rodea y, además, una forma de fomentar la sostenibilidad.




Juan Pedro Vázquez Guzmán: Un historiador conocedor de la Alpujarra Almeriense





Juan Pedro Vázquez Guzmán es doctor en Historia y profesor jubilado de Enseñanza Media. Miembro del Centro Virgitano de Estudios Históricos y del Instituto de Estudios Almerienses. Tiene publicados como autor o editor una decena de libros y más de medio centenar de trabajos sobre Historia, Historia Económica e Historia de las Mentalidades. Juan Pedro ha sido presidente de la Asociación Cultural del IV Centenario de la Santa Cruz del Voto de Canjáyar.


Sin duda alguna, por trayectoria, trabajo, constancia y esfuerzo, Juan Pedro es uno de los que se denominan, tradicionalmente en el acervo popular, “un ciudadano ilustre”.
Un hombre de letras comprometido con su territorio y con su provincia que no deja de investigar y buscar datos históricos de los Estudios Almerienses para conocer mejor el pasado que precede a esta magnífica provincia y a su inigualable Alpujarra. Ciudadanos como Juan Pedro son necesarios en todos los pueblos de Almería.



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