Adra

Dos años sin Antonio ‘Zorrito’ Parrilla, el eterno entrenador de Adra

El mítico técnico fallecía a los 75 años dejando gran tristeza en el municipio abderitano

Antonio Parrilla.
Antonio Parrilla.
Pepe Cazorla
11:40 • 03 nov. 2022

Si Antonio Parrilla no va a Miramar, Miramar entero, incluido el hombre del marcador, irá a Antonio Parrilla. Es curioso los miles de veces que mi hijo Juanjo, me pregunta: ¡!Papá¡! ¿Quién es el “veteranillo” que sale en todas las fotos que tienes?


Bueno, ese es Antonio Parrilla, un hombre de futbol, incansable y amante de un equipo al que dirigió por primera vez cuando comenzó a dar sus primeros pasos en aquel verano de 1975 en las antípodas de la realidad.


No fueron unos comienzos nada buenos después de la desaparición de dos buques insignias en la localidad futbolística, como el Trafalgar y Adra C. de F. La estrella del futbol en Adra se fue apagando pasando por todas las categorías provinciales en una caída en picado que solo un hombre pudo detener y reconducir a la gloria.



Con Antonio 'Zorrito' Parrilla en el banquillo, el equipo deambuló con ricos resultados y pobreza en polémicas. No es para menos, el salto en tan solo tres temporadas le llevó alcanzar el cenit desde Tercera Regional a Preferente, con un equipo plagado de jugadores locales. Curiosidades del destino.


Los primeros años están llenos de subidones y ascensos futbolísticos con Antonio Parrilla en el banquillo, recompensados una veintena de años después, con el ascenso a Tercera División. Éste antiguo jugador de la Segoviana, Roquetas, Adra, Dalías o Berja, tiene un coeficiente mental alto para recordar y dar ejemplo a tantos.



En su etapa en el Adra Club de Futbol, coincidió con una grada norte de Miramar donde los aficionados llegaban a hacer sus propias necesidades, ante la imposibilidad de moverse o salir. Si, esa grada en la que hoy en día un solo asiento es ocupado por un aficionado, entonces, había tres apelotados.


Ha sido y lo és, un hombre de fútbol, donde ha alternado temporadas victoriosas con descensos, pero a nadie, y a mí en particular, no se me escapa de reconocerle la gran motivación que le dio a un “grande” que trajinaba sin expectativas y que deambulaba al abismo. Aprendió el valor del trabajo duro, cultivó una democracia dura alejada de los partidos políticos y creó en el equipo un microsoma de sus ideas.



En los comienzos de la Agrupación Deportiva Adra, implantó el compañerismo, la solidaridad, el valor del grupo por encima de todo. Desde entonces, se ha convertido en un ídolo de la grada, una grada que le reconoce su gran trabajo por el efecto de sus ideas y reconstrucción desde los cimientos. Tuvo a muchas plantillas donde la directiva optó por la doble política de fichar a jugadores nuevos y tuvo que recuperar a lo que se encontró en el vestuario. Doble misión.


Marcó un antes y un después. Ejerció de entrenador de porteros. No quería parar, quiso fallecer en los banquillos como cualquier actor en un escenario. Tremendo. Fue un tetra-brik del futbol y para sacarle más sabor, deben agitarlo antes de usar. Para Antonio Parrilla, la vida era un partido de fútbol y vio muchos que se pierden o se ganan, en el último minuto. Él estaba en el pitido inicial. Gracias Antonio por todo lo que nos has, dado.


Temas relacionados

para ti

en destaque