Adra

‘Hacer el costo’, un rito culinario en Adra desde tiempos remotos

Es la liturgia tras salir del campo o de la mar: pasar por el bar antes de ir a comer a casa

Un vasito de vino en una mesa de una mítica bodega de Adra.
Un vasito de vino en una mesa de una mítica bodega de Adra.
Pepe Cazorla
12:45 • 13 sept. 2022

Desde tiempos remotos en Adra, ciudad milenaria, se realiza una especie de religión o rito culinario que continua hasta nuestros días. Es una costumbre ancestral con hábitos diarios el tomar vinos o aperitivos hora previa a la comida:


-¿Mamá, dónde está Papá, que aún no ha llegado y la mesa está puesta?


-Estará haciendo el costo.¡¡ Este hombre!!



Aunque se desconoce su procedencia exacta, nos quedamos con el habla marinera de Adra durante el siglo pasado, cuando los barcos pesqueros salían a faenar sin apenas dinero. Iban al costo, o sea, con los alimentos de varios días comprados, esperar hacer buena captura y vender la pesquera para recuperar el dinero,


El abderitano de a pie, buena parte de ella, se levanta muy temprano para las faenas del campo, albañiles, comerciantes o de la mar. Es por ello que antes de ir a casa y probar el plato de la tarde, dispone de una hora o media hora, para hacer el costo y sentirse libre como un pajarillo para tomar dos o tres vasos de vino. No más. En Adra hay vida después del trabajo con la liturgia de hacer el costo.



Templos míticos como el Mohoso, Trampas, Pescadores, Ramón Pérez, La Bodeguilla, Los Finos, Puerta del Sol, Bodega Perola o Serapio y un largo etcétera eran el Dios Baco. Todos ofrecían sus mejores caldos de vinos "Costa" o del "País" y cerveza fresca acompañados del mejor pescaíto frito capturado minutos antes. Bodegas y bares se unen en total comunión. Venir a Adra y encontrarnos con que la gente come, sale y hace vida antes de la comida, no tiene precio. Y el horario es un ejemplo de ello.


También la frase hacer el costo llegó a malas interpretaciones, como la de aquel amigo que venía a veranear y cada vez que escuchaba, "ya he hecho el costo", ponía cara de circunstancias de no entender nada. Primero por la extrañeza de la palabra costo y segundo, en muchos casos, por confundir con el consumo de estupefacientes llegando así al final, entre muchas risas, conocer su significado real.



Hacer el costo es una doctrina diaria en Adra y no hacerlo, haría que recibieras todos los pecados capitales. Es el onceavo mandamiento.


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