El Hospital busca motivar la donación del cordón umbilical en inmigrantes

El Hospital busca motivar la donación del cordón umbilical en inmigrantes

María Torres
21:24 • 16 dic. 2011
Con casi 2.500 partos atendidos sólo el pasado año, el Hospital de Poniente tiene mucho que aportar en la donación de sangre del cordón umbilical de los recién nacidos. Según los datos aportados por la Agencia Pública, 236 madres han accedido a esta donación en 2011, la mayoría, de nacionalidad española. Bajo el objetivo de seguir incrementando estas cifras, y teniendo en cuenta que el 52 por ciento de las gestantes es inmigrante, el centro estudia cómo motivar a este colectivo en una decisión voluntaria que no pone en peligro la vida del bebé y que, por el contrario, ayuda a salvar vidas. El idioma y las raíces culturales suponen, en este sentido, un barrera que en ocasiones resulta infranqueable. “Todas las donantes suelen ser españolas; extranjeras hay muy pocas, apenas algunas mujeres del Este de Europa acceden a donar”, informa Susana Rubia, gestora de la Unidad de Cuidados de Ginecología y Obstetricia del Hospital de Poniente. “Las marroquíes, magrebíes o subsaharianas nunca donan, no terminan de entenderlo y es aquí donde el papel de la mediadora resulta fundamental para informar de las ventajas que conlleva”, matiza. Pese a todo, el Hospital de Poniente se ha convertido en uno de los centros hospitalarios que más entregas realiza al banco público de cordón umbilical de Andalucía que está ubicado en Málaga. “Cada día se envía en ambulancia, como mínimo, una donación”, informan desde el Hospital. Hace cuatro años que la Agencia Pública comenzaba esta labor que ha pasado de registrar 55 donaciones en 2008 a 236 en 2011. Para animar a la población en un gesto “desconocido” por buena parte de la población y que depende de una decisión voluntaria, el centro ha incidido especialmente en la donación de sangre del cordón umbilical tanto en las ‘consultas de información fetal’ como en el mismo paritorio. “La sangre del cordón se extrae cuando el niño ya ha nacido y se ha desprendido de la madre, justo antes de desprender la placenta”, explica Susana Rubia. “No entraña ningún peligro ni para la madre ni para el bebé”, sentencia. En caso de que la donación no está autorizada previamente, esta sangre se desecha. “¿Y por qué desechar algo que puede ayudar a muchas personas?”, plantea. “¿Y si algún día eres tú quien lo necesita?”, concluye.




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