Hallan en una casa abandonada el cadáver del joven desaparecido en Roquetas

Juan de Dios López pudo haber muerto hace días, según los investigadores

Juan de Dios López Milán desapareció el pasado 5 de abril.
Juan de Dios López Milán desapareció el pasado 5 de abril.

El cuerpo sin vida de Juan de Dios López Milán, el joven de 26 años desaparecido desde  el pasado 5 de abril en Roquetas de Mar, fue encontrado este sábado por unos vecinos en una casa abandonada de la localidad.


Fuentes de la investigación informan de que  Juan de Dios pudo haber muerto “hace varios días”, según revela el estado de su cuerpo. Aunque la Guardia Civil no podía confirmar “al cien por cien” a última hora de la tarde de este sábado la identidad, las ropas que vestía apuntaban sin lugar a muchas dudas a que se trata de Juan de Dios López. En todo caso, deberán ser los familiares y los resultados de la autopsia los que certifiquen definitiva y oficialmente la identidad.


El cadáver  fue  hallado en una casa aislada y abandonada en las afueras de Roquetas de Mar, que tenía sus ventanas tapiadas, aunque, como apuntan fuentes oficiales, puede haber algún medio para acceder al interior. Sin embargo, la Benemérita no podía ofrecer más datos sobre la forma en que había fallecido el joven, “sobre todo para respetar el dolor y la intimidad de los familiares y allegados".

 

Para despejarse
 
Juan de Dios salió a caminar la tarde del viernes 5 de abril para despejarse de sus cuestiones laborales. Su padre fue el último en hablar con él por teléfono, sobre las siete de la tarde, según informó a este diario Ignacio López, hermano de fallecido y portavoz de la familia.


Después de llegar a casa con sus padres y su pareja, Juan de Dios salió de su casa, en la zona Camino Hoyo Cuenca, todavía con la ropa del trabajo -pantalones y sudadera azul y zapatillas deportivas rojas-, con el teléfono móvil y su cartera.
Dejó el coche aparcado en la puerta, donde todavía permanece. Desde esa última llamada a su padre, en la que volvieron a hablar sobre el momento personal que atravesaba, no había vuelto a utilizar el teléfono, ni atendía las llamadas, y en su cuenta bancaria no se habían registrado movimientos.


Sus familiares  descartaban, sin embargo, una desaparición voluntaria, argumentando que Juan de Dios tenía una excelente relación con sus padres -vivía en una casa situada justo al lado- y especialmente con sus dos hijos de corta edad -un niño de tres años y medio y una niña de dos- y con su mujer.


Pesimismo
Aunque la familia no había perdido la esperanza, en los últimos días había cundido ya el pesimismo al cumplirse las dos semanas desde su desaparición. Este pesimismo lo trasladaba a este periódico una de sus primas, Elena Viciana, quien decía el pasado jueves que Juan de Dios llamaría a su familia si estuviera bien. Elena, quien ha sido una de las organizadoras de las búsquedas de su primo, lloraba ayer amargamente y apenas podía articular palabra, tras conocer el fatídico desenlace, que ella misma temía.


A pesar de todo, para este mismo domingo se había convocado una nueva batida de búsqueda, a las que solían acudir en estos días atrás más de 60 personas, y que en esta ocasión iba a dirigirse hacia  zonas de invernaderos del municipio.


Con helicópteros 
De la misma forma, agentes de la Guardia Civil, además de sus investigaciones y de la toma de declaración de posibles testigos y familiares, también se sumó a estas tareas de búsqueda con coches patrulla y en alguna ocasión contó con la ayuda de helicópteros, aunque estas operaciones no dieron resultado.


Amigos, familiares y allegados han seguido activos hasta ultimísima hora en las redes sociales para hacer llamamientos a la búsqueda de Juan de Dios. Ayer mismo se repetían las llamadas para colaborar en ella, hasta pocas horas antes del hallazgo del cuerpo, y hasta que finalmente todos ellos recibieron  la noticia más  triste para todos ellos.


Está previsto que en las próximas horas se practique la autopsia al cadáver en el Instituto de Medicina Legal.


Un mensaje premonitorio Juan de Dios solía publicar en su perfil de facebook, sobre todo, imágenes junto a su pareja y sus dos hijos pequeños. También compartía, como hacen muchos usuarios de esta red, vídeos o mensajes. Hoy, una vez conocido el desenlace de su desaparición, llama la atención el que publicó días antes de desaparecer: “Te jodes trabajando todo el día para que a tus hijos no les falte de nada, y al final les faltas tú”.

 

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