Albox

El hijo del asesinado: “Pensé que me iban a matar cuando escuché ‘clic’”

El primo de los hermanos acusados de asesinato recuerda en el juicio cómo salvo su vida

Los sobrinos acusados de presunto asesinato contra su tío, en el juicio.
Los sobrinos acusados de presunto asesinato contra su tío, en el juicio. La Voz
La Voz
19:21 • 20 abr. 2018

El hijo de hombre asesinado presuntamente por sus sobrinos en Albox en febrero de 2016 ha asegurado este viernes que “no dio tiempo” a que se produjera un forcejeo entre su padre y su primo Juan Andrés G.T. antes de que este disparase contra él, tal y como defendió el joven acusado.



“Pensé que me iba a matar a mí cuando escuché un clic”, ha dicho en referencia al ruido que hace un arma cuando se encasquilla. “Disparó a mi padre tras encañonarlo mientras Pedro G.T. -el otro acusado- decía ‘venga, venga, tírale’ y me apuntó a mí con los dedos en el gatillo. Oí un clic, vi que no salía la bala y me abalancé sobre él. Todo paso en décimas de segundo” ha dicho ante el tribunal de jurado con la voz rota.



Hechos previos
El testigo ha descrito que, cuando su padre y él se disponían a entrar en el portal de su domicilio, vio cómo se acercaban corriendo ambos hermanos y que Pedro le daba “una bolsa blanca de plástico” a Juan Andrés y que éste la guardó “en el bolsillo izquierdo” de la chaqueta. “Pedro fue directo a sujetar la puerta mientras que Juan Andrés metió la mano en el bolsillo, sacó la bolsa y encañonó a mi padre con las dos manos. Mi padre le dijo: “Es que me vas a disparar” y entonces Pedro dijo ‘tírale, tírale’ y Juan Andrés le disparó”, narró ayer en la cuarta sesión del juicio.



De igual modo, el testigo aseguró que al verlos llegar a su casa ya sintió “mucho miedo” porque “cuando los dos hermanos se juntan son violentos” y ha hecho alusión a una “paliza” que habrían recibido su hermano pequeño semanas antes por parte de estos. “Aparentemente son tranquilos pero hay que conocerlos”, ha subrayado al tiempo que ha precisado, a preguntas de la acusación particular, que la “paliza” a su hermano vino motivada “porque pensaban que les seguía la secreta porque él se había ido de la lengua y ellos estaban siempre con trapicheos”.



En la misma sesión judicial, el hijo del fallecido ha asegurado que en la citada “pelea” sí hubo acometimiento entre ambas partes, pero que las amenazas de muerte vinieron de ambos hermanos. “Vinieron buscando a mi hermano, mi padre les dijo que estaba en el instituto y empezaron los empujones y los puñetazos. Mi padre les decía ‘estáis tontos ¿qué estáis haciendo?’ y ellos le decían de ir a la rambla para hincharlo a guantazos porque para matarlo no querían testigos”, ha añadido.



Ante el tribunal del jurado en la Audiencia Provincial de Almería, el mismo testigo ha indicado que, tras esto, “hubo un momento más tranquilo” en el que le dijo a su padre “déjalos porque no entran en razón”. “Yo pensaban que se iban porque se fueron hacia el coche pero se quedaron al lado y cuando me volví, los vi llegar ya por la mitad del patio” situado a la entrada del bloque de edificios donde ocurrieron los hechos, en la calle Ramón y Cajal.



Versiones enfrentadas
Fue entonces cuando, según su testimonio, Pedro “sujetó la puerta del portal” y Juan Andrés “disparó”. Luego, “al ver que no salía la bala dirigida a mí”, se “abalanzó” sobre Juan Andrés “para intentar quitarle el arma mientras Pedro me pegaba en el suelo”. “Cuando se fueron llamé al 112, tardó en llegar bastante la Policía Local”, ha recordado. “Murió en mis brazo”, ha dicho roto por el dolor para concluir que su padre “nunca tuvo problemas con nadie” y asegurar tajante que “querían acabar con mi vida también”.



Cabe recordar que Juan Andrés G.T, de 33 años, afirmó en juicio que empleó la pistola para “atemorizar” a su pariente y que se le disparó accidentalmente tras recibir “una patada”. Según su versión, aunque “no quería” disparar a su tío, le apuntó “al pecho” con la pistola cargada, sin seguro y con el dedo en el gatillo mientras se situaba a “un metro” de él.


La Fiscalía pide 32 años de cárcel
La Fiscalía solicita penas que suman 32 años de prisión para cada acusado por los hechos de 2016. Juan Andrés T.G. y Pedro T.G. están procesados como presuntos coautores de un delito de asesinato, homicidio en grado de tentativa y un delito de tenencia ilícita de armas.


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