Cuando tocó el Gordo: la Pascua de los 12 millones de reales

“¡El primer premio al número 8669, con sus doce millones de reales, lo habían vendido aquí!”

Agraciados por la lotería en 1896.
Agraciados por la lotería en 1896.

A los calendarlos y almanaques les quedaban pocos días para dar el último suspiro del año. El cielo estaba despejado, la ciudad despertaba con un sol espléndido, parecía que los pasados días de viento habían arrancado todas las penas acumuladas, incluso a los más desdichados. La pobre Almería veía secarse sus parrales a manos de Filoxera, la triste España perdía a sus hijos en las guerras de Cuba y Filipinas, pero aquella mañana solo se esperaba la Pascua y la Felicidad. 


Era el tiempo de comer y beber, de regalos y aguinaldos, de cantar y reír, de salir al campo con la familia. Los Nacimientos en las casas, las calles llenas de panderos y zambombas, de paveros y turroneros. Tiempo de caridad, de acordarse de los más pobres y de esperar que la fortuna se acordara de que en el bolsillo de cada uno iba una participación de la Lotería de Navidad. Desde que el 18 de diciembre de 1812 se celebrara el primer sorteo extraordinario de Navidad, la mayoría de los españoles soñaban con el deseado Gordo. Aquella mañana, en la Casa de la Moneda de Madrid, los números giraban en el bombo y las manos de los niños del hospicio iban sacando las bolas. Y de pronto el telégrafo dio la noticia: ¡El Gordo en Almería! ¡el primer premio al número 8669, con sus doce millones de reales, lo habían vendido aquí!


Cuando en las oficias del periódico ‘La Crónica Meridional’ recibieron la noticia, todos fueron gritos y prisas. En unas horas se sacaba un número extraordinario que hacía volar la noticia por toda la ciudad. Hubo felicitaciones, desmayos, caídas y carreras a comprobar la participación. Algunos, como Francisco Cano, quisieron compartir su abundancia repartiendo en su casa más de 500 libras de pan entre los pobres. Los diez décimos del número habían salido de la administración Nº1 de Almería, llamada de Rostrico, por estar situada en dicha calle, propiedad del lotero José García Ramírez. Pero sus manos no fueron quienes vendieron los billetes, sino las del ciego Andrés Ponce Sánchez, que se ganaba la vida como expendedor. La vida trae esos días amables que nos hacen olvidar las miserias diarias. Aquel día no se hablaba de otra cosa. La felicidad corrió por las calles de Almería desde el Barrio de las Huertas hasta la calle Real. El barrio de Regocijos hizo honor a su nombre, allí el carbonero Juan Plaza había repartido un décimo entre sus vecinos. Otro acabó entre la carpintería de Francisco Contreras en la calle Real de Granada. Y así, como un desagravio a los más humildes los reales rodaron por toda la ciudad entre costuras, carreteros, albañiles, barrileros o labradores.


El jolgorio explotó la noche del 23, cuando una manifestación espontánea recortó las principales calles de la ciudad. Por la Puerta de Purchena pasó el ciego Andrés Po0nce caminando al frente, cuan diosa de la fortuna, pregonando el número premiado a grito herido. Aplausos y aclamaciones, y detrás el batallón infantil tocando aires populares y un gran gentío cerrando la algarabía. 



Los telegrafistas de Almería no paraban de recibir y mandar telegramas. La noticia la recogieron todos los periódicos de España y hasta la revista ilustrada ‘El Nuevo Mundo’, pidió a su corresponsal que mandara fotografías de los agraciados. Y así, para que el resto de España viera los rostros de los afortunados, se les convocó en el frontón Jai Alai a las 12 de la mañana. El tiempo quedó detenido ante la cámara del fotógrafo Agustín Morales. Mas de 50 personas formaron el cuadro de la dicha, algunos con su participación en la mano. La ciudad lo celebró con vino, anís, roscos y mantecados, se afanó en comprar más lotería y en pedir a la Patrona que el año siguiente se acordara también de ellos. En la administración del Rostrico siguieron vendiendo lotería muchos años, y en 1924, volvió a caer en el gordo de Navidad en el número 07541, pero ya es otra historia.

 

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