Las empresas turísticas de Almería pierden más del 50% de sus ingresos en 2020

Cumbre de la Comisión de Turismo de Asempal para trazar un plan de choque para el verano

Componentes de la Comisión de Turismo de Asempal.
Componentes de la Comisión de Turismo de Asempal.
Manuel León 10:05 • 05 may. 2021

El verano se acerca a pasos agigantados y Almería se la juega con un sector turístico, prácticamente inédito en lo que va de año, que es la segunda fuente de PIB provincial tras la agricultura, con el 11,5%. Con el fin de trazar una hoja de ruta que pueda recuperar brío a partir de la próxima salida del Estado de Alarma, la Comisión de Turismo de Asempal, presidida por José María Rossell Massachs, ha mantenido un encuentro con todos los segmentos de negocio de este sector tan en horas bajas.


Se trata de una acción de unidad empresarial que tiene como objetivo apoyar a las empresas del sector, aglutinar sus necesidades y plantear propuestas a los retos que marcarán la actividad del sector en este año.


El presidente de Asempal, José Cano García, ha sido el encargado de inaugurar este encuentro, destacando en su intervención el “compromiso de la Confederación para priorizar al sector turístico en el marco institucional ante las administraciones como eje clave de la recuperación de la provincia”.



Recuperar aliento en verano es el objetivo del sector turístico almeriense, condenado a la parálisis por los efectos de la pandemia, las restricciones de movilidad y los cierres perimetrales. Ningún otro sector se ha visto tan golpeado y con tanta incertidumbre.

En el encuentro han estado representadas agencias de viajes, hostelería, turismo activo, turismo de interior, golf y otras actividades como distribución de alimentos y bebidas, catering, parques temáticos, vehículos de alquiler, chiringuitos y empresas de transporte discrecional, que han sufrido pérdidas cuantiosas.



Entre las demandas comunes a todas las empresas, la Comisión de Turismo de Asempal señala como prioritarias la intensificación del proceso de vacunación y el apoyo de las administraciones en una doble dirección: reducción de costes y la llegada de ayudas directas al sector, con dotación suficiente, una tramitación ágil y sin marginar a ninguna empresa por su tamaño. Entre el decálogo de medidas inciden en que El sector turístico, que ha encajado la mayor destrucción de empresas y empleo y es motor de nuestra economía, debería ser prioritario en la vacunación para ofrecer confianza a los viajeros, así como un destino seguro; consideran también que “después de un año y pico de pandemia, los ERTE y los ICO no son herramientas suficientes para garantizar la supervivencia de las empresas de la industria turística”.


La Comisión de Turismo reclama también que se incremente la dotación de las ayudas directas de las administraciones, que estas cuenten con una tramitación ágil y de fácil accesibilidad y que lleguen a todas las empresas que dependen del turismo; las empresas piden también la extensión de los Erte al menos durante todo el año 2021 y flexibilizar el marco laboral.


Consideran también los profesionales del sector que "el turismo de Almería requiere de infraestructuras básicas, equipamientos urbanos, limpieza, perfecto estado de las playas, señalética, erradicar asentamientos ilegales que hagan atractivo el destino para los visitantes de la provincia”.    


Datos demoledores para el sector

Los datos para el sector turístico almeriense, que salieron a relucir en el encuentro sectorial en Asempal, han sido demoledores a la baja: La caída de los viajeros ha sido del 56%, las pernoctaciones se han reducido un 73% y los viajeros del aeropuerto casi un 80%. También han caído por encima del 50% la ocupación en hoteles, apartamentos y establecimientos rurales. En camping el descenso ha sido un poco menor, estableciéndose en un 31% menos.


En cuanto a la caída de facturación, por segmentos de negocio, las agencias de viajes han caído un 95%, el alojamiento un 75%, el turismo activo un 70%, la hostelería un 60%, golf un 50% y el canal Horeca un 50% también. Los autónomos del sector también se han visto profundamente afectados: quedan 4.788 de 5.385 y las previsiones es que desaparecerán más cuando se ponga fin a la prestación por cese de actividad. A 1 de enero sobrevivían 2.056 empresas con trabajadores de las 3.167 que había en 2020.



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