El nuevo Puerto de Almería: un fondeadero, un muelle y un camino al dique exento

Montañas de tierra de las obras del AVE como relleno

El nuevo fondeadero pesquero y de recreo cuyas obras están prevista que finalicen en los próximos días con los pantalanes prefabricados.
El nuevo fondeadero pesquero y de recreo cuyas obras están prevista que finalicen en los próximos días con los pantalanes prefabricados.

El viejo Puerto de Almería quiere rejuvenecer con la fórmula de nuevos proyectos que suman cerca de 50 millones de euros y que están todos en distintos plazos administrativos para hacerse realidad con un horizonte de inversión de 2024. Desde aquel lejano año de 1908 en el que el ministro Augusto González Besada vino a Almería con un sombrero de copa a inaugurar  el actual Dique de Levante,  pocas veces se había juntado tanto caudal de inversión para la dársena capitalina que depende de la Sociedad  Estatal Puertos del Estado.


Así lo transmitía ayer también el actual presidente de la Autoridad Portuaria, Jesús Caicedo: “Estamos en un momento histórico, si logramos concluirlo todo, los almerienses van a ver crecer un nuevo Puerto en los próximos años”.


La inversión más ambiciosa es la conexión de ese dique exento, que flota solitario en la bahía, con el Muelle de Pechina. Eso permitirá acoger buques mercantes de mayor calado y plataformas petrolíferas de más de 20 metros, convirtiéndose en una de las  pocas dársenas en el Mediterráneo y el Atlántico capaz de albergar tamaños ingenios, lo que puede incrementar el negocio del propio Puerto. El Presupuesto ronda los 16 millones de euros.

A esta actuación se le une también la de la ampliación del Muelle de Pechina en 171 metros más hacia levante del muelle y la línea de atraque de los buques con lo que se ganará superficie para acopio de carga de granel, especialmente el yeso procedente de las canteras de Sorbas. Cuenta con un presupuesto de realización de siete millones de euros.



Hace solo unos días, la Autoridad Portuaria sacaba a  licitación la redacción de los proyectos por valor de 162.000 euros.


El Puerto capitalino está finalizando también estos días las obras de relleno por las que ha ganado al mar una hectáreas de superficie junto al Muelle de Pechina, en el espacio conocido como La Piscina. El nuevo espacio será utilizado para depósito de vehículos y maquinaria y para otros usos de empresas concesionarias como un gran aparcamiento para vehículos pesados en tránsito o en estado de espera. Para el relleno se han utilizado unos 100.000 metros cúbicos de tierras limpias procedentes de las obras del AVE que se realizan en El Puche. Incluye también esta actuación la instalación de tuberías para la mejora de recogida de aguas pluviales. Las obras las ha realizado la empresa Incoal que ha finalizado  estos días el asfaltado con un presupuesto cercano a los 190.000 euros.


Uno de los proyectos estrella que está a punto de finalizar es el del nuevo fondeadero para pequeñas embarcaciones pesqueras y de recreo de la séptima lista. La nueva escollera tiene una longitud de 225 metros y evitará los efectos del oleaje. “Estamos a punto de recibir los pantalanes prefabricados y finalizarán las obras en torno al 15 de julio”, informa Caicedo. La nueva instalación tendrá capacidad para 40 atraques. Cuenta con un presupuesto cercano a los 800.000 euros. Mejorará también la seguridad en el desembarco del pescado.


El Puerto tiene también pendiente acometer este mismo año una instalación solar fotovoltaica en la Estación Marítima, con lo que este edificio se autoabastecerá de energía.También se ha impulsado con el Ministerio de Transportes la conexión del Puerto con la A-7 con la redacción de un nuevo proyecto por valor de 500.000 euros.


Varadero y segundas ventas de pescado
Dentro del proyecto de reordenación del espacio portuario y la eliminación de naves y edificios obsoletos se contempla una inversión de 700.000 euros. Entre ellos está el viejo varadero que lleva en desuso desde hace una década. El suelo de todos estos espacios liberados se destinará a nuevos usos. El servicio de varadero ha ido cayendo en los últimos años, a consecuencia de que la flota dispone cada vez de mayor número de barcos de fibra, no de madera, que no tienen tanta labor de mantenimiento y que solo necesitan entrar en varadero una vez al año. Los barcos de madera de la capital suelen ir para las reparaciones con estopa y pintura a los varaderos de Carboneras o Roquetas. Cuando finalice la reordenación del Puerto, podría sacarse a concesión una nueva actividad de varadero complementado con las de astillero y también para embarcaciones deportivas y taller. 


El Puerto contempla también rehabilitar una vieja nave como centro para segundas ventas de pescado, para el que cuenta con apoyo del Fondo Europeo Marítimo. 


Un nuevo edificio para Policía y Guardia Civil
El Puerto contará con un nuevo edificio polivalente, junto a la terminal de pasajeros, que se destinará a sede de la Guardia Civil y de la Policía Nacional y Policía Portuaria. Su presupuesto ronda los 2,4 millones de euros y las obras está previsto que se inicien el próximo año.


Este año el Puerto dispondrá de un camión de bomberos, que cederá al Servicio Municipal de Extinción de Incendios, de acuerdo con el convenio suscrito entre la APA y el Ayuntamiento. A cambio de este vehículo y de la impartición de un curso de formación para los bomberos, el Ayuntamiento prestará los servicios de extinción de incendios en las instalaciones del Puerto de Almería de manera puntual y cada vez que sea necesaria la intervención de dicho servicio, durante un periodo de diez años.


El Puerto, junto el Ayuntamiento de la capital, tienen ante sí de forma conjunta el reto del Puerto-Ciudad, cuyo Master Plan ha sido presentado ya y dado a conocer a los distintos colectivos ciudadanos. En unos meses se podría encargar el proyecto de la primera fase. 


Seda, uva, yeso, piedra, pero hortalizas no
El viejo Puerto de Almería, que fue el origen de esta ciudad, ha atravesado por distintas etapas históricas. Épocas en las que ha sido olvidado, en las que ha sobrevivido desvencijado y oxidado, años sin inversión alguna, teniendo como única función ser el prontuario de los viejos jabegotes que llenaban de pescado saltarín las calles de Almería. Sardinas y jureles frescos en capachos de esparto  voceados por mujeres y por muchachos por toda la ciudad.


Almería, la capital, que creció como Almariyat Bayyana, como atalaya del  primitivo asentamiento de Pechina, que era su urbe matriz, después de que Ptolomeo la localizara como Portus Magnus. 


Por ese Puerto, que los almerienses tienen en su horizonte, salieron quintales de seda rumbo a Damasco y después miles y miles de barriles de uva dorada de Ohanes y ahora yeso a granel para todos los continentes. Y piedra de Los Filabres y Silestone y Deckton de Cantoria. Lo que no se consigue que salgan son las hortalizas de los invernaderos.



 

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