Más de 50 regantes de la Vega reciben cartas para que renuncien a sus pozos

Se constituyen en Asociación y recurren al ser instados a elegir entre sus acuíferos y El Bobar

Balsa  de agua para riego agrícola en la Vega de Almería.
Balsa de agua para riego agrícola en la Vega de Almería.

Más de 50 regantes de la Vega de Almería han constituido este verano la Asociación de Norias y Pozos del Término Municipal de Almería para promover la defensa y  protección de sus históricos acuíferos. 


Este colectivo nace del revuelo formado entre los agricultores por las cartas recibidas desde la Consejería de Medio Ambiente advirtiéndoles anunciándoles que tendrán que renunciar a los derechos sobre estos pozos si riegan con las aguas regeneradas de la depuradora de El Bobar, donde van a parar las aguas fecales de la capital y de los municipios del Bajo Andarax. El presidente de la flamante Asociación, José de Aguila, expresa que “queremos seguir regando nuestras tierras con los pozos de nuestros padres y de nuestros abuelos y utilizar ese agua para el servicio doméstico de las viviendas, los animales y en los almacenes de manipulado de la zona, frente a otros aprovechamientos que puedan ser perjudiciales”.


Según los regantes, la Administración autonómica basa su petición invocando el Expediente de la Concesión de Aguas Regeneradas que insta a los regantes a decantarse por un agua o por otra, desde que entró en vigor la concesión definitiva de las aguas de El Bobar a la Comunidad General de Usuarios de las Aguas Depuradas de la EDAR de Almería (Cgual), controlada por la Comunidad de Regantes Cuatro Vegas. Casi todos los asociados han presentando ya recurso de alzada contra esta instancia de la Junta de Andalucía y algunos han incoado también un expediente contencioso administrativo en el juzgado.  Del Aguila considera que “según la Ley de Aguas de 1989, la aguas regeneradas como las del Bobar son consideradas aguas de apoyo, por tanto complementarias de las de nuestros pozos que nos quieren quitar”. En opinión del representante de los propietarios de pozos y norias, “aquí lo que hay con esta iniciativa de la Administración es una lucha encubierta por el control del agua, el agua de la depuradora vale a 0,48 el metro cúbico y eso es muy caro, por eso lo que hacemos es mezclarla con la de nuestros pozos, según la variedad de tomate que sembremos y la conductividad que necesitemos”.


Tierras afectadas En esta situación están afectados agricultores de La Cañada, el Mamí y El Charco, casi un centenar, según Del Aguila.


En la Vega de Almería se cultivan, hasta los Llanos de la Cañada, cerca de 3.000 hectáreas, bajo el ámbito de la Comunidad de Usuarios, formada por Cuatro Vegas y el Sindicato de Riegos de Almería y los siete pueblos de su río. 

 

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