Los barcos de Carboneras abandonan la subasta y venden bajo contrato

La caída de precios de tres euros del pez provoca que se imite el modelo agrícola

Flota marrajera  de Carboneras amarrada  Puerto.
Flota marrajera de Carboneras amarrada Puerto.

La flota de palangre de Carboneras, la más numerosa del Mediterráneo, ha adoptado, por parte de la mayoría de los armadores, una nueva fórmula de comercialización de las capturas de pez espada para frenar los bajos precios que están sufriendo este año. 


Los pescadores carboneros venían vendiendo el género desde 2013 en una subasta online a la que accedían más de una veintena de mayoristas, “la mayor parte de la campaña a unos precios aceptables”, según el secretario de la Cofradía de Pescadores, Simón Pérez.


Sin embargo, esta temporada, debido a que otras flotas como la italiana no respetan la cuota de capturas decretada por la Comisionado de Pesca de la Unión Europea y a que entra por Algeciras cada vez más aguja troceada y fileteada de Marruecos y Argelia, el precio ha bajado en torno a tres euros el kilo. 


“Ante esta situación de competencia desleal, sobre todo de la flota italiana que vende en Sicilia, la mayoría de los armadores han firmado un contrato de venta compradores valencianos y catalanes en torno a cinco euros, tres euros menos que la media del pasado año”, explica Pérez.


Cartas al Ministerio

La Cofradía de Pescadores de Carboneras ha enviado cartas y vídeos a la Dirección General de Pesca donde aseguran que se evidencia que la flota italiana rebasa la cuota permitida.


Para entender este problema que afecta a varios cientos de familias pescadores del puerto carbonero, hay que tener en cuenta que primero fue la captura del atún a la que se le impuso una cuota desde el ICCAT, una comisión formada por la administración europea y grupos ecologistas. Esta imposición de cuota ha provocado que los barcos de Carboneras dejen de pescar el atún, ya que no es rentable por el bajo número de kilos permitidos, y que vendan la cuota a grandes grupos comercializadores como Balfegó o Ricardo Fuentes. 


La otra especie por antonomasia de los marrajeros de Carboneras, el pez espada -llamada también aguja o emperador- estaba exenta de cuota hasta hace un par de temporadas que Bruselas también ha decidido incluirla. A España, para 58 barcos de palangre de superficie que pescan al pez espada, le han correspondido 1.668 toneladas con periodo de pesca de abril a diciembre, aunque en realidad la pesca efectiva empieza en junio, por todo el Levante peninsular hasta Mallorca mediante la pesca selectiva de anzuelo y jarcia. 


Todo indica que, con el derrotero iniciado ahora, a la aguja carbonera le puede ocurrir como al atún, que los armadores vendan la cuota sin salir de la bocana, por la competencia desleal de Italia que provoca los bajos precios. De momento, acaban de dar un paso copiado del sector de las cooperativas agrícolas: vender el género a precio pactado. 


La flota carbonera desembarcó el año pasado 3.700 toneladas de pescado, de los que pez espada fueron unas 550 toneladas, comercializadas por la Cofradía de Pescadores y la Asociación de Armadores Carbopesca, más numerosa. De la flota de 25 barcos, solo mantienen la venta digital seis armadores. 


La Asociación de Armadores de Almería, Asopesca, también asegura haber detectado embarcaciones marroquíes pescando con redes ilegales de deriva el pez espada, cerca de Alborán.


Tras varios meses de trabajo, los armadores de Carboneras, agrupados en la cooperativa Carbopesca, iniciaron el pasado año los trámites para la creación de la marca de calidad ‘Pez Espada del Mediterráneo’, con el objetivo de que los consumidores conozcan la calidad y la frescura de esta especie del que los carboneros son líderes en capturas. 


Pretenden, con ello, posicionarse como imagen de garantía al consumidor, distinguiendo su procedencia, método de captura y responsabilidad social.


 

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