Ecologismo y patrimonio en defensa de la Plaza Vieja

Jornada reivindicativa contra el traslado de los ficus y el popular ‘Pingurucho’

‘No hay plaza b’, rezaba esta singular reivindicación.
‘No hay plaza b’, rezaba esta singular reivindicación.
Álvaro Hernández
07:00 • 09 feb. 2020

En la mañana de ayer, la Plaza Vieja revivió el ambiente de aquellos tiempos pretéritos en los que fue zoco aunque, eso sí, con un importante toque reivindicativo.



Bajo el lema 'Juntas por la Plaza Vieja’, cientos de almerienses acudieron al corazón del casco histórico para “amadrinar” esos 21 árboles que se han convertido en motivo de disputa a cuenta de una remodelación que, aunque no llegará en 2020, ha dividido a la opinión pública.



Con el ‘Pingurucho’ como testigo (por ahora), la Plaza Vieja contó ayer con talleres infantiles, un lugar para el debate al más puro estilo ‘15-M’ y un amplio abanico de puntos informativos para concienciar a la ciudadanía de distintos retos sociales, bien ecológicos, bien de género.



Una ruta guiada por la propia plaza y su historia abría el programa de actividades para dar a conocer el origen de estos céntricos metros cuadrados que llevan años a medio camino entre el abandono y la polémica.



“Nuestros antepasados bajaron de los árboles hace 3 millones de años y ahora tenemos que subir de nuevo para poder defenderlos de los actuales arboricidas”, rezaba uno de los carteles repartidos por la plaza para recordar el carácter reivindicativo de la jornada. “Nos gusta nuesta Plaza”, resumía otro.



Así, tanto el patrimonio histórico (con el monumento viendo en el horizonte su más que cambio de ubicación) como el natural (con los ficus esperando un destino distinto) fueron los dos grandes protagonistas de una jornada reivindicativa en la que hubo una ofrenda floral a los pies del monumento a ‘Los Coloraos’, representaciones teatrales, grafitis, una ‘performance’, distintas charlas y organizada por más de una veintena de asociaciones.



Reivindicación



Así, entre el ambiente lúdico (que también contaba con talleres infantiles y actividades como cuentacuentos para los más pequeños), la reivindicación actuaba de telón de fondo en un día que, a decir verdad, suponía la celebración de la existencia de una plaza que, paradójicamente, en la mañana de ayer lució llena de vida, como pocos sábados suele suceder.


“Escuchen a la ciudadanía y no den la espalda a la Plaza Vieja”, se reivindicaba ayer en una plaza que, por ahora, cambiará de aspecto y mucho en los próximos tiempos. Mientras tanto, ficus y ‘Pingurucho’ siguen allí.


Temas relacionados

para ti

en destaque