La radio de ‘la hora del pan y el chocolate’

Radio Berja revolucionó las comunicaciones entre la gente del Poniente y la Alpujarra

Gabriel Luis García Callejón fue uno de los pilares de aquella primera radio Berja que a comienzos de los sesenta revolucionó el Poniente de Almería.
Gabriel Luis García Callejón fue uno de los pilares de aquella primera radio Berja que a comienzos de los sesenta revolucionó el Poniente de Almería.
Eduardo de Vicente
09:00 • 24 ene. 2023

Había días en que el cartero de Berja tenía que echar horas extras y dar más de un viaje con la cartera repleta de correspondencia y una dirección única: Radio Berja.


Con las cartas que iban a la emisora llenaba un macuto con el que no podía demorarse para que llegaran a su destino a tiempo de que los mensajes y las peticiones de los oyentes pudieran ser leídos esa misma tarde. Estaba en juego la ilusión de la gente: la de aquella muchacha de un pueblo de la Alpujarra que quería dedicarle un disco de Antonio Machín a su prometido que vivía en El Ejido, la ilusión de una abuela de Turón que guardaba una vieja receta de cocina que quería compartir con los oyentes, y la ilusión de una madre en el día de la Primera Comunión de su hijo.


En 1960, Radio Berja era una revolución que permitía a los vecinos del Poniente de Almería comunicarse con los pueblos más lejanos. Sus programas se escuchaban hasta en Trevelez cuando las familias se unían por la tarde al calor del brasero y de la mesa de camilla para emocionarse con las canciones de ‘Música a su gusto’, aquel programa de discos dedicados que tanto se hacían esperar debido a la interminable lista de peticiones y dedicatorias.“Hoy cumple mi niña, un añito más. Sus ojitos brillan de felicidad”, cantaba la voz inconfundible de Perlita de Huelva. 



Radio Berja era el servicio público que recortaba las distancias en una época donde para ir de Dalías a Adra había que echar un día de camino. Se dedicaban discos, se hacían declaraciones de amor, se daban consejos y se emitían avisos de urgencia, como la tarde en la que se necesitaba la presencia del anestesista en la clínica del doctor Caba de Berja: “Atención Turón. Para don Ángel Piñero, esperándole pronto”, decía la voz del locutor, y sin necesidad de más palabras el vecino que lo escuchaba corría a darle el aviso al médico del pueblo.


Qué emociones se derramaban en los comedores de las casas cuando a la hora del café se escuchaba aquella primera estrofa que decía: “Yo quisiera decirle a la gente,  lo que mi alma siente cuando pienso en ti: un amor que te besa en la frente dulce y sonriente, contento y feliz”. Era la voz de Manolo Escobar con su ‘Madrecita María del Carmen’, que en la semana prevía al día de las madres no dejaba de sonar una sola tarde.  Y la gente lloraba delante del aparato escuchando a su ídolo o cuando la locutora citaba el nombre de su pueblo o de esa aldea perdida en la Sierra de Gádor donde la radio era la prueba más concluyente de la existencia de Dios.




El estudio de Radio Berja en el verano de 1960, cuando los jueves por la tarde se organizaba el programa infantil  ‘La hora del pan y el chocolate\'.
El estudio de Radio Berja en el verano de 1960, cuando los jueves por la tarde se organizaba el programa infantil ‘La hora del pan y el chocolate\'.

“Ya doblan las campanas, se llevan a mi amor, y en mi pecho hace nido la desesperación. Espérame en el cielo, cariñito adorado...”, y así, mientras la voz de Antonio Machín hacía eco en lo más hondo de los corazones, los oyentes se enjuagaban las lágrimas en el vaso de café con leche de la merienda, al calor de la estufa.



Radio Berja fue la emisora de los grandes concursos, de aquel ‘Fantasía’, un certamen musical que llegó a poner patas arriba al público del cine Valencia de El Ejido y que llenó en más de una ocasión la sala del cine Molina de Berja. Por allí pasaron grandes artistas invitados como Manolo Escobar y Raphael, y jóvenes promesas de la música almeriense de aquella época como Paco Urrutia, Pepe Sorroche, Andrés Caparrós o Paquita Moreno. Uno de los fijos en las emisiones musicales en vivo era el maestro Barco, que acudía con su orquesta capitaneada entonces por Ángel Barceló y Cristo Sánchez de la Higuera.


Los jueves por la tarde, como los niños no tenían escuela, la emisora emitía un programa infantil que se llamaba ‘La hora del pan y el chocolate’, en el que iban los niños a actuar al estudio o entraban en antena a través del hilo telefónico. 


Por Radio Berja pasaron grandes profesionales como el inolvidable Gabriel Luis García Callejón, Encarnita Campos, Ángeles López, Pepe Sedano, Francisco Martín y hasta el célebre Antonio Pumarola con su programa de variedades ‘Tobogán’. 


Radio Berja fue mucho más que una emisora en un tiempo donde los jóvenes se enamoraban de verdad escuchando una canción de amor con dedicatoria.



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