Ómicron retrasa la oleada de inscripciones en los gimnasios de Almería

Los centros deportivos de Almería señalan que su actividad está condicionada por la Covid-19

Los gimnasios también pagan la consecuencia de la sexta ola.
Los gimnasios también pagan la consecuencia de la sexta ola.
Miguel Delgado
21:00 • 15 ene. 2022

Comenzar el año con nuevos propósitos es uno de los rituales más practicados cada año. Los propósitos de año nuevo son esos objetivos personales que nos marcamos al traspasar la fina línea que separa diciembre de enero. La dificultad de este rito es, sin lugar a dudas, cumplirlos a lo largo del año. El caso es que, factibles o no, suponen una motivación para arrancar el nuevo año. Quien no los tiene no conoce la satisfacción de verlos cumplidos durante el año siguiente, o no disfruta entre risas con la familia o con los amigos recordando los del año vigente, a escasas horas de que finalice el tiempo para cumplirlos.


Dejar de fumar, ahorrar, aprender inglés o ir al gimnasio son unos de los propósitos más comunes. Aún así, los expertos recomiendan sumar una larga lista por si se falla en la misión de cumplir alguno de ellos. De ello depende, en gran medida, la dificultad que sumemos en cada uno de ellos. Almería no es ajena a esta práctica, por ello, son muchos los almerienses que cada año, entre uvas y champán se lanzan a pedir nuevos deseos para cumplirlos a lo largo del camino recién estrenado que se acaba de emprender.


Lo noticiable en los propósitos que se han realizado en Almería durante los primeros compases del 2022  pasa por el contexto sociosanitario provocado por la Covid-19, que como viene sucediendo desde hace dos años, está condicionado por los contagios, las restricciones y, más reciente en el tiempo, por la vacuna contra el virus.



“En diciembre notamos un bajón en las inscripciones, a causa de las navidades y ya está volviendo la gente, tampoco de manera muy alarmante, pero muy poco a poco la gente está retomando la vuelta a los centros deportivos”, señala María del Mar Reyes en relación a la situación que se vive actualmente en el centro deportivo que dirige. Situación parecida es la que observa Manuel Morales en su centro de entrenamiento personal, donde no se ha notado todavía el incremento previsible de inscritos tras la Navidad. “No es un año típico, hay muchos positivos y con lo cual las nuevas inscripciones se aplazará a las próximas semanas”, señala.


Esta situación también se extiende a lo largo de la provincia: “La sexta ola está frenando los propósitos de año nuevo, todavía el miedo está un poco latente entre la gente. Pero sí que es cierto que es a partir de la segunda quincena de enero cuando los centros deportivos notan ese incremento de asistencia. También motivado por el consumo previo durante el mes de diciembre. Sin embargo estamos teniendo muchos contactos para informar sobre nuestros servicios, pero las altas las esperamos a partir de la semana que viene en adelante”, afirma a este medio José Alberto Iáñez, que dirige uno de los gimnasios de El Ejido.



Los centros deportivos, como el resto de comercios de la provincia, se han visto obligados a retomar su actividad con mayores restricciones desde el inicio de la pandemia. La precaución para evitar contagios entre los asistentes y el uso obligado de la mascarilla durante  la actividad física son una de las muchas consecuencias que ha impreso la Covid-19 en estos escenarios cotidianos. No suficiente con ello, la concienciación que existe en la dirección de los centros supera en muchos casos la responsabilidad que existe en otro tipo de emplazamientos. “En cuanto veo una mascarilla que está por debajo de la nariz, indico que se la coloque correctamente”, señala Francisco Reyes.


Sumado a esto, son muchos los gimnasios que han tomado diferentes medidas de prevención. La primera de ellas, mover las máquinas para garantizar el espacio de seguridad recomendado, cumpliendo con la distancia social. Y la segunda, adaptar y extender la programación deportiva a lo largo del día, en diferentes franjas horarias, para evitar aglomeraciones en las diferentes clases que se imparten. Pero tampoco falta la reducción de aforo en los locales o la reducción de los grupos deportivos.




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