Protección para el Cortijo Góngora, Arcos, Romero y el palacio de justicia

El Ayuntamiento prepara otra ampliación del Catálogo para ir a pleno en febrero

Cortijo Góngora, ubicado en la zona de La Molineta
Cortijo Góngora, ubicado en la zona de La Molineta Jorge J. Rapallo

Mientras se está pendiente del informe de la Consejería de Ordenación del Territorio para la aprobación definitiva de la ampliación del Catálogo de Bienes Protegidos, incluyendo edificios tan significativos como el Preventorio, la iglesia de Las Salinas o la ermita de Torregarcía, el área de Urbanismo ya tiene preparada una propuesta para una nueva ampliación de una treintena de edificios.


La propuesta, que está a la espera de que la Delegación de Salud ratifique que no necesita un informe de impacto en la salud, está previsto que pase por comisión informativa en breve ya que la intención es que pueda ir a pleno el próximo 5 de febrero.


Explica la concejal de Urbanismo que dentro de esta treintena de edificios se pueden establecer “dos grandes bloques: uno en el que hay inmuebles singulares, viviendas que están aisladas y que cuentan con un valor importante. Aquí hay antiguas viviendas solariegas construidas a finales del siglo XIX y principios del XX”. 



La catalogación que se le otorga a estos inmuebles se corresponde con el nivel tres que protege fachada, hasta la primera crujía y elementos destacados como pueden ser escaleras, patios interiores... 


En este grupo se incluyen el ya rehabilitado Cortijo Romero -actual Casa del Cine- y los dos cortijos que presiden la parte alta de la Rambla: el Cortijo Góngora y el Cortijo Arcos. Además, también se incluye la Casa Solariega Muñoz Serrano en la Carretera de Alhadra. Hacen hincapié en que estas viviendas se encuentran “en medio de sectores para ser urbanizados, se han conservado” pero creen muy importante protegerlos para su mantenimiento futuro.



A esto se suma un edificio al que se le reconoce la singularidad de su arquitectura, que cuenta incluso con premios a nivel nacional, como es la antigua Universidad Laboral, el actual IES Sol de Portocarrero.


Además, se añade como edificio para proteger el palacio de justicia que se encuentra situado en la Avenida Reina Regente.


También en este grupo y este nivel se incluyen los quioscos diseñados en las salidas de los Refugios de la Guerra Civil ubicados en la Plaza Urrutia, Plaza Virgen del Mar y Plaza Marqués de Heredia. Unos quioscos que, según explican los técnicos,  tenían protección dentro del entramado de los refugios pero que se ha considerado muy importante catalogarlo  independientemente por su singularidad.


Segundo grupo
El segundo bloque de edificios que se quieren proteger, se corresponde con un grupo de viviendas unifamiliares y plurifamiliares que se encuentran situadas en pleno Casco Histórico.


Explica Martínez Labella que “todos los inmuebles se encuentran destinados a residencia salvo el que se ha protegido en Tenor Iribarne, 21, contiguo a la Iglesia de Santiago y que sirve de sacristía” por ello, y teniendo en cuenta la protección del templo, se ha entendido que “forma parte de un todo”.


Además, la propuesta pasa por proteger dos viviendas en la calle Regocijos en la parte más cercana a la Puerta de Purchena; dos unifamiliares y dos plurifamiliares en la calle González Garbín; un plurifamiliar  en Concepción Arenal; unifamiliar en Lectoral Sirvent; tres unifamiliares en Gutierrez de Cárdenas; otra vivienda en Almedina; dos unifamiliares en calle Narváez; dos unifamiliares en calle Céspedes; unifamiliar en Ciprés y en Serrano, y un plurifamiliar en calle Infanta.


Por último, se propone catalogar con nivel 6, principalmente para la protección del entorno, el edificio de la bodega ‘Las Botas’ en Fructuoso Pérez.


De momento todo es una propuesta que tiene que pasar por pleno y será entonces cuando se proceda a la notificación a los propietarios de los inmuebles para que puedan hacer las apreciaciones que crean. Se estima que, si todo va bien y no hay alegaciones, en seis meses puede estar aprobada esta ampliación.


Otra ampliación más pendiente, sin fecha

Esta segunda ampliación en los edificios catalogados no va a ser la última. Explica la concejal de Urbanismo, Ana Martínez Labella, que en esta ocasión han llegado hasta la zona de Puerta Purchena pero que “en una siguiente ampliación se analizarán todas las propuestas que hay para la zona norte”. 


Según la edil, van a seguir trabajando siguiendo las directrices de los edificios que pasó Cultura en su momento, así como el trabajo realizado por Amigos de la Alcazaba, que “recoge muchas propuestas al norte de Puerta de Purchena en la zona de Regocijos, Memorias, Alfarerías hasta el entorno de Plaza de Toros. Viviendas sobre las que hay que hacer un estudio más pormenorizado”.


Se trata sobre todo viviendas que siguen el modelo de puerta y ventana, tan característico de Almería, pero que tienen que analizarse. Reconoce la edil que sobre los edificios de esta ampliación el trabajo estaba mucho más avanzado.


No se atreve a dar fechas en las que puedan ver la luz ya que primero toca “sentarnos con los técnicos y analizar  cuándo podemos aprobarlo porque necesitamos hacer primero la planificación”. 


Así, insiste Martínez Labella en que “vamos a seguir adelante y queremos que sea a corto plazo, pero aún es imposible dar fechas sobre esa nueva ampliación del catálogo”.


 

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