Una reforma abre la puerta a la ilegalización de 53 prostíbulos de Almería

Los prostíbulos de la provincia obtienen licencias como hostales o bares de copas

Un agente registra un local de alterne en el Poniente
Un agente registra un local de alterne en el Poniente La Voz
Javier Pajarón
07:00 • 12 dic. 2018

El pasado verano, la Organizacion de Trabajadoras Sexuales (Otras) colocó en el debate público la posible regulación del ejercicio de la prostitución. Otras consiguió su legalización como sindicato gracias a un error de interpretación y provocó un auténtico terremoto en el Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social.




La directora general de Trabajo presentó su dimisión y la ministra Magdalena Valerio pidió disculpas y anunció medidas para la anulación inmediata del sindicato. “Me han metido un gol por la escuadra”. El Gobierno insistió en desvincularse de cualquier legitimación de prostitución y ahora redobla su apuesta con un proyecto de reforma legal que pretende revolucionar el ‘sector’.




El PSOE ha elaborado un borrador para una futura Ley integral contra la trata de seres humanos, como adelantó el diario El País. La propuesta supone modificar el Código Penal y la Ley de Enjuiciamiento Criminal, entre otras  normas.




El documento incluye dos medidas básicas de gran calado, a saber, el cierre de los prostíbulos (previa sentencia judicial) y potentes sanciones económicas a los clientes. “La prostitución no es legal en España y este Gobierno no dará respaldo a ninguna organización donde se recoja esa actividad ilícita”, señaló el presidente Pedro Sánchez tras la polémica con el sindicato Otras.




Las reformas amenazan seriamente la supervivencia de negocios asentados en Almería desde hace años. La  Policía Nacional tiene una estrecha vigilancia sobre 53 clubes de alterne legales repartidos por los municipios y las carreteras de la provincia. Son, en realidad, establecimientos surgidos de una alta demanda de clientes y amparados en un cierto limbo legal. La mayoría funciona con licencias de hostales o de bares de copas e, incluso, tiene personal dado de alta de acuerdo a estos permisos.

Controles
La UCRIF de la Policía Nacional sigue de cerca sus actividades, realiza inspecciones constantes e intenta controlar el movimiento de las mujeres para detectar la explotación sexual. Ahora, el PSOE quiere dar un paso más y cerrar los prostíbulos con una normativa más dura y expeditiva con clientes y empresarios.




Entre las propuestas se recogen medidas punitivas contra los locales que, amparados en simples pubs de copas, sirven como tapadera para el ejercicio de la prostitución. Los socialistas sugieren el cierre de los establecimientos, temporal o definitiva, aunque las viviendas donde se consume la prostitución estén en lugares distintos al propio club.




Almería cuenta con uno de los porcentajes más altos de locales de alterne por habitante. Además, existen decenas de viviendas, cortijos e incluso chabolas donde las mujeres son prostituidas en condiciones  muy precarias, especialmente en zonas agrarios de la costa almeriense.




Temas relacionados

para ti

en destaque