Los gritos contra el ascenso de Vox reúnen a 700 personas en el Paseo de Almería

La concentración antifascista acaba en una manifestación en la Plaza de las Velas

La concentración antifascista convocada la tarde del martes para protestar contra el ascenso de Vox en las Elecciones Autonómicas del 2D reunió a unas 700 personas en la Puerta Purchena de Almería. Los gestos, los gritos y las banderas agolpadas alrededor de la estatua del presidente republicano Nicolás Salmerón se tornaron de forma espontánea en un cauce de ciudadanos Paseo de Almería abajo hasta la Plaza de las Velas, donde consiguieron ganar poco a poco seguidores.


No estaba prevista una marcha de estas características, pero la falta de coordinadores en una convocatoria con tintes improvisados canalizaron la protesta en la ruta simbólica de las mayores manifestaciones desarrolladas en la capital.

Los participantes gritaron contra Vox, contra el Partido Popular y contra el fascismo. “Que no, que no, que no tenemos miedo”. “No pasarán”. “Fascismo legal, vergüenza nacional”. “Franco no ha muerto, está en el Parlamento”. “La lucha sigue, cueste lo que cueste”.


Puerta Purchena a las 19.30 horas
Puerta Purchena a las 19.30 horasJuan Sánchez


Entre los participantes apenas se distinguían rostros de autoridades políticas. Solo algunos representantes de la confluencia de izquierdas Adelante Andalucía y algún dirigente socialista acudieron a la movilización alentada fundamentalmente a través de las redes sociales.


La cita aglutinó a las 19 horas unos 200 o 300 manifestantes en Purchena y ganó más adeptos a lo largo de su travesía hacia la Plaza de las Velas.


Otro asunto distinto es el impacto social de una protesta pública que llega después de unos comicios con una participación de apenas el 50 por ciento y con un resultado inusitado para Vox.

Los datos de Vox
El partido de Santiago Abascal obtuvo 43.500 votos en Almería (un 16 por ciento de las papeletas). Ninguna provincia andaluza da tanta representación a Vox, cuyos candidatos eran prácticamente desconocidos hasta hace unos días y hoy se erigen como una fuerza emergente desde la derecha con un discurso anti-inmigratorio.


Curiosamente la presencia de la población inmigrante en la manifestación convocada este martes fue anecdótica, al menos desde el punto de vista numérico. Sí hubo proclamas a favor de la integración y la solidaridad, incluso gritos contra el resultado simbólico en Poniente. “El Ejido no nos representa”. En esa localidad Vox recogió sus mejores resultados, fue primera fuerza política y presentó su candidatura a asumir la alcaldía en las próximas elecciones municipales por delante del Partido Popular del actual regidor Francisco Góngora.


La manifestación se disolvió pasadas las 21 horas en la Rambla Federico García Lorca de la capital sin incidentes, aunque la Policía Nacional mantuvo el dispositivo de seguridad durante más tiempo para garantizar el desarrollo hasta el final.


Sin incidentes

La concentración antifascista convocada por las redes sociales para las 19 horas del martes generó un despliegue preventivo de agentes en la Puerta Purchena y el Paseo de Almería. La Comisaría Provincial de la Policía Nacional y la Jefatura Municipal de la  Policía Local en Almería desplegaron un amplio dispositivo de seguridad que, ciertamente, funcionó. No hubo incidentes. Ni siquiera conatos.


Los agentes reaccionaron con prudencia ante el cambio de rumbo en la concentración y se adaptaron sin problemas a las exigencias de una cita que mutó desde las 19 horas. Los manifestantes también ayudaron con una protesta enérgica, pero pacífica en todo momento (se disolvió sobre las 21 horas). Como sucedió en otras ciudades de la comunidad, las protestas se sucedieron sin altercados.


La Policía Local había activado a todos sus agentes disponibles ante el riesgo de incidentes. Además, la Policía Nacional envió a los miembros de la UPR (Seguridad Ciudadana). Preocupaba especialmente un posible cruce con grupos de extrema derecha, más aún tras el incidente vivido hace diez días en Puerta Purchena.


Los esfuerzos se volcaron en las labores de prevención. Los manifestantes, mayoritariamente jóvenes, realizaron el recorrido entre gritos, pero con actitud pacífica. Apenas se pararon unos segundos antes la sede del Partido Popular, inmediatamente protegida por media docena de agentes de la Policía Nacional (no llegaron a acercarse siquiera a la puerta del edificio).

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